Gaming Reviews | Diablo IV

Esta semana ha sido una ¡semana infernal! No solo lo digo por el calor agobiante que se ha sentido en estos días con la onda de calor, también lo digo porque ha llegado la hora en la que Lord of Hatred ha sido lanzado de forma oficial, los servidores de Blizzard están que arden y si el calor era un pretexto para no salir de casa, defender santuario de las fuerzas de Mephisto es el segundo pretexto para dedicarle unas horas a la vida antisocial.

Aquí en Frames nos hemos estado poniendo al corriente con todo lo que el buen Blizzard tiene para ofrecer al público gamer, comenzamos reseñando la clase de Paladin a inicios de este año, después continuamos con la clase de Brujo estrenada para Diablo II, todo en espera de esta nueva expansión de Diablo IV, pero esto también implica que comenzamos a jugar este gran juego, y aunque no estaba en nuestros planes de manera oficial, no podía jugar la nueva expansión sin conocer al menos la historia del juego base y de la expansión anterior.

En un inicio tenía planeado incluir apartados sobre estas partes del juego en una graaaaaan reseña que incluyera todo, pero después de jugar y conocer la historia, así como ver todo lo que tiene que ofrecer en cuanto a jugabilidad, no sería justo agruparlo todo, por ello decidí crear un apartado para cada uno, como Vessel of Hatred, y Lord of Hatred, y aunque hay cosas que aún no he tenido tiempo de poder explorar a profundidad (El personaje más avanzado que logré en temporada fue al paladín con nivel 70 de Paragon) definitivamente mucho del grind en las dificultades de tormento no lo he vivido por completo, y eso que ya tengo 50 horas de juego acumuladas (la vida de adulto me impide tener más!)

Así que sin darle más vueltas a la justificación de por qué voy a inundarlos de Diablo IV, procederé a contarles sobre este gran juego y por ello estoy eternamente agradecido con Blizzard Entertainment por permitirnos adentrarnos a este gran mundo.

Comenzamos

Diablo IV es un “Action-Role-Playing-Game” o un ARPG, una de las versiones clásicas de este género, la parte de acción está dada por que hay un mayor énfasis en un combate dinámico y en tiempo real, sin perder la esencia de la profundidad de creación de personaje y la personalización progresiva.

 

La PC detrás de la reseña:

🖥️ Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce RTX 4080.
⚙️ Procesador: AMD Ryzen 5 3600XT
🧠 RAM: 24GB

Requisitos mínimos:

🖥️ Tarjeta gráfica: NVIDIA GTX 660 / AMD Radeon R9 280
⚙️ Procesador: AMD FX-8350 / Intel Core i5-2500K
Espacio disponible: 90 GB

Aunque los mapas jugables de las versiones anteriores son grandes y hasta cierto punto no-lineales, es en esta entrada en la que se implementa finalmente una dinámica de mundo “abierto”; la historia siempre ha estado dividido en “Actos” y en juegos anteriores la progresión en estos actos estaba atada a la exploración de nuevas zonas; en Diablo IV es posible dejar de lado por completo la historia principal y explorar todo el mapa sin encontrar grandes obstáculos, un par de zonas y mecánicas sí están atadas a la progresión de la historia pero se mantiene la libertad de explorar el mapa.

Otra de las mecánicas introducidas fue el combate jugador contra jugador, pero estas actividades están restringidas a eventos por zonas y niveles de jugador, de manera que los recién llegados o que estén disfrutando del PvE no se verán interrumpidos por dicha mecánica.

La progresión de personaje permite familiarizarse con las habilidades y combos posibles de cada clase y los niveles más avanzados representan la oportunidad de invertir puntos en el árbol de habilidades para mejoras y bonificaciones de estadísticas. La progresión de los niveles comienza en nivel 1 y permite llegar a nivel 50 (este límite fue extendido en contenido posterior) una vez llegado al nivel “máximo” se desbloqueaban los niveles “Paragorn” que representan puras mejoras estadísticas para complementar el “Build” que se estuviera realizando, originalmente estos niveles permitían extender el nivel del personaje hasta el nivel 100.

Poco después del lanzamiento, se implementaron las “temporadas” que introducen contenido temático y suelen durar aproximadamente 3 meses, estas suelen llegar con parches de mantenimiento y balance, lo que invita a probar nuevas cosas sin necesidad de un DLC o contenido novedoso, ofreciendo una característica de rejugabilidad para el “Endgame”. La característica más importante de las temporadas es la división de los personajes entre personajes de temporada y los “eternos”. Esta división importa en dos aspectos muy importantes, primero está el baúl de equipo, en el que puedes guardar armas y otros objetos y podrás acceder a estos objetos con otro personaje, así, si obtienes un arma poderosa para otra clase, no se desperdicia. Pero para mantener el balance, el contenido de los personajes “Eternos” no puede ser compartido con los personajes de temporada. Otra característica que comparten, son los niveles de Paragorn, así, una vez que termines de subir un personaje al máximo, al iniciar con el segundo no tendrás que comenzar totalmente de cero, estos niveles te ayudarán a tener mejores oportunidades y poder aumentar la dificultad y así adquirir más experiencia para subir de nivel. Pero nuevamente, los niveles de los Eternos no se comparten con los de Temporada y viceversa.

Los personajes de temporada son personajes “nuevos” que puedes crear al inicio de la temporada, comenzando nuevamente en nivel 1, pero no pueden acceder al baúl de los personajes eternos, esto le permite a Blizzard introducir nuevos ítems, nuevas rarezas o mecánicas sin preocuparse mucho por la interacción con los ítems antiguos. Pero los ítems y niveles de Paragorn sí se comparten con otros personajes de temporada.

Al terminar la temporada, todos los personajes pasan a ser Eternos, así como los ítems.

Historia

Tomando en cuenta que nos encontramos en la cuarta entrega de una franquicia que a finales de este año cumple 30 años de entregarnos entretenimiento infernal, hay mucho Lore del mundo por cubrir y pretender explicar toda la historia hasta este momento requeriría de una cantidad de caracteres que probablemente saturarían la página, por ello solo retomaremos los aspectos más relevantes.

En el universo de la franquicia, durante la creación surgieron Tathamet del cual provienen todos los demonios y Anu, del cual provienen todos los ángeles. De Tathamet surgieron los Males Primordiales, siendo los principales antagonistas de toda la franquicia, Diablo (El señor del terror), Baal (El señor de la destrucción) y Mephisto (El señor del Odio) los tres considerados hermanos son los que rigen el infierno y siendo demonios no siempre cooperan entre sí; mientras que por parte de los ángeles los primeros formaron el Consejo de los ángeles siendo los Arcángeles (Tyrael, Imperius, Malthael, Auriel e Itherael). A partir de todos ellos surgieron ángeles y demonios menores (cada uno en su respectivo bando, por cierto). Siendo las fuerzas del Infierno y el Cielo entraron en una guerra interminable conocida como el Conflicto Eterno.

Así fue por mucho tiempo hasta que Lilith (La hija de Mephisto) traicionó a las fuerzas del infierno junto a Inarius, un ángel que traicionó a las fuerzas del cielo. Ya que estaban enamorados y querían crear algo juntos y protegerlo del Conflicto Eterno. Es así como crearon los “estanques de la creación” mediante los cuales crearon a la humanidad. Para protegerlos crearon un plano de existencia y lo llamaron Santuario.

A lo largo de los años, las fuerzas del infierno han intentado invadir santuario para corromper, o destruir a la humanidad (dependiendo del malo que realice el plan) y así sucedieron los sucesos de los primeros tres juegos. Y es hasta el último DLC Reaper of Souls que a través de una incursión en el cielo, después de una batalla épica, las fuerzas del infierno y los ángeles vieron sus números disminuidos drásticamente.

Diablo IV llegó en el 2023, 11 años después del lanzamiento de la entrega anterior, y 6 años después de la última expansión Reaper of Souls. En cuanto a la historia, nos encontramos 50 años después de los eventos narrativos del último DLC en el mundo de Santuario.

El juego comienza con una expedición en una catacumba tratando de abrir puertas protegidas por magia antigua, con la promesa de encontrar riquezas y conocimiento prohibido en las profundidades, después de una dramática y tensa situación un único hechicero logra llegar a la cámara final, realiza el ritual necesario, que resulta ser una invocación de Lilith, quien había sido desterrada al vacío muchos años antes.

Elias, nuestro hechicero en cuestión, quien resulta era el aprendiz Horadrico de Lorath (La orden Horadrica busca proteger la humanidad a través de la investigación de conocimiento normalmente prohibido, con ciertos límites, contrario generalmente a la “iglesia” que rechaza todo lo hereje) recibe su recompensa de conocimiento al obtener la “bendición” de Lilith y así convertirse en su emisario.

De esta manera Lilith comienza una invasión en santuario, corrompiendo a los distintos asentamientos humanos y volviéndolos fanáticos cultistas que llevan a cabo sacrificios para obtener más poder demoniaco.

Es aquí cuando nuestro personaje entra en escena, en esta ocasión eres un aventurero errante, que debido a una tormenta debe refugiarse en una cueva, pero llega casi al borde de la muerte, es aquí cuando un Lobo gigante con heridas se aparece y le proporciona poder para continuar su camino, sobrevivir y cumplir su “destino”.

Unos momentos después, al llegar al primer asentamiento los locales le piden asistencia para derrotar a unos monstruos en un calabozo cercano, con sus nuevos poderes logra realizarlo sin problema y al regresar por tu recompensa, eres envenenado para poder sacrificarte en un ritual de sacrificio a Lilith, ya que los habitantes del pueblo ya se habían corrompido por su influencia.

Como parte del ritual, te hacen beber la sangre de Lilith, la cual es en forma de pétalos, lo que crea una conexión con este demonio que se vuelve un arma de doble filo. De esta manera, comienza una gran aventura, en la que persigues a Lilith por varias regiones de Santuario, viendo como destruye todo a su paso, creando pueblos llenos de muerte y fanáticos.

Con la ayuda del Lobo en algunas ocasiones (quien resulta ser la encarnación de Mephisto) logras derrotar a grandes enemigos y te haces amigo de Lorath, uno de los personajes principales de la orden Horadrica, y de una niña ahora huérfana de nombre Nayrelle, quien tiene una mente inquisitiva y es muy inteligente, logrando descifrar mucho del conocimiento Horadrico para ayudarte en tu misión.

Como mencioné, Mephisto busca ayudarte, debido a que uno de los objetivos principales de Lilith es llegar a su guarida en el infierno y destruir por completo a su padre. Y si te preguntas, por qué Lilith para llevar a cabo su plan estaría destruyendo a su propia creación. Hay que jugar un poco a ser abogados del diablo (o de demonios, al menos). Ya que, por miles de años, Lilith ha presenciado como su creación ha sido atacada y se ha visto envuelta en el fuego cruzado entre las fuerzas del cielo y el infierno, y la humanidad es tan débil que se ha cansado de verla sufrir, por ello, a través de estos rituales está buscando que solo “los más fuertes sobrevivan” y así, la “nueva humanidad” que quedará, será capaz de defenderse.

Por su lado, Inarius, se ha obsesionado por obtener el perdón del cielo y recuperar su estatus, por lo que se volvió el líder de la “iglesia” y ahora busca cazar a Lilith con un ejército de caballeros para derrotarla y así cumplir con una “profecía” y poder redimirse.

Siendo así, el juego base, una cena familiar muy caótica, en donde un desconocido llega para “poner orden”. Al final, llegas al palacio de Mephisto junto con Nayrelle justo antes de Lilitth, para evitar que ella destruya a su padre, Nayrelle lo encierra en un cristal y huye para esconderlo, y tú te quedas para derrotar a Lilith en una batalla épica.

Posterior a tu triunfo, buscas a Nayrelle, pero solo deja una nota mencionando que llevará el cristal a un lugar seguro.

Jugabilidad

Es un ARPG por lo que busca que el uso de tus habilidades sea rápido, no tengas que estar modificando o eligiendo por turnos tu siguiente ataque de una amplia lista, o creando páginas y barras de habilidades como en World of Warcraft. Aquí puedes tener hasta 6 habilidades.

1 habilidad básica, que es tu ataque principal (usualmente), no suele costar recursos y no tiene cooldown, por lo general está asignado al click principal, combinando así la función de movimiento e interacción con objetos (aunque esto puede ser modificado)

1 habilidad secundaria, que suele asignarse al click derecho, y dependiendo de la clase puede ayudar a generar recursos, ser una fuente de daño o tener otra funcionalidad, puede o no tener cooldowns.

3 habilidades especiales, que suelen ser la fuente de identidad de cada clase, ya que son las habilidades más icónicas y son las que consumen recursos.

Y una habilidad Ultimate, que suele reservarse para habilidades de mucho daño o una gran funcionalidad.

En el lanzamiento tenía un level cap de 50, con 50 niveles adicionales para mejorar estadísticas, en los primeros 50 niveles, el árbol de mejoras es un tanto “lineal”, está dividido por las habilidades, así el primer nodo corresponde a tu habilidad básica, en la que puedes elegir entre 4 opciones, cada una inclinado a un estilo de jugabilidad de la clase distinto, así mismo con el resto de las habilidades, siendo el último nodo correspondiente de la habilidad Ultimate o alguna mejora pasiva.

En cada habilidad elegida por nodo, se tienen algunas subespecializaciones, que cambian la funcionalidad de la habilidad para adaptarse al estilo de juego deseado, y a lo largo de todos los nodos, se encuentran nodos menores que contienen mejoras de estadística generales independientes del estilo de juego en algunas ocasiones.

De esta forma, aunque hay una profundización en el estilo de juego y las estadísticas útiles, es un árbol “sencillo” comparado a otros RPGs en las que sueles solo poder elegir una rama del árbol y las demás quedan olvidadas.

Adicionalmente, en cualquier momento puedes cambiar las habilidades, quitar los puntos invertidos y realizar re-spec, sin necesidad de gastar recursos o ir con un NPC en específico.

Todo esto favorece un estilo de juego dinámico y te permite experimentar con diferentes “builds” sin preocuparte por las decisiones anteriores a lo largo del juego.

Finalmente, al derrotar enemigos y cumplir ciertos objetivos obtienes armas, armaduras y accesorios de distintas rarezas, proporcionando una gran variedad de bonificaciones. Dependiendo la dificultad en la que se juegue, algunas rarezas serán más comunes.

Gráficos

El juego cuenta con unos visuales espectaculares, las cinemáticas de Blizzard desde el año 2000 han estado muy por delante de toda la industria, creando una animación hiperrealista incluso cuando todavía teníamos Windows 97. Y la calidad no ha bajado, pero ahora se le suma todos los detalles de los escenarios, de los enemigos, del personaje y todos los detalles.

El juego incluso cuando reutiliza ciertas texturas para cada bioma, está tan lleno de detalles que nunca se ve “simple” ni aburrido. Además la acción es tan rápida que cualquier detalle pequeño puede legar a pasar desapercibido.

Dificultad

Originalmente, el juego lanzó con World Tiers para su sistema de dificultad, siendo 4 niveles:

  1. Aventurero
  2. Veterano
  3. Pesadilla (desbloqueable después de nivel 50)
  4. Tormento

Las primeras dos dificultades ofrecen un reto relajado y permiten disfrutar la historia, pero el aumentar la dificultad no solo hace referencia a enemigos más fuertes, las recompensas son mejores, el equipo es de mayor rareza y la experiencia recibe bonificaciones para adquirir niveles más rápido.

Idealmente al llegar al “Endgame” es jugar exclusivamente en Tormento para buscar el equipo de mejor calidad, que al tener un personaje que ya ha superado el nivel 50 no requiere de un desafío al estilo de un juego tipo Souls.

Contenido

El juego consta de una campaña principal de Seis actos en la persecución de Lilith. Solo la campaña principal puede tardar unas 15 horas para completar, y probablemente incluso en la primera dificultad, al final de la historia ya te encuentres en los niveles 40+.

Adicionalmente, para darle vida al mundo abierto, hay una cantidad enorme de misiones secundarias, que no influyen en la historia principal, pero dan a conocer muchos aspectos del mundo de Santuario, suelen ser cortas y otorgan una cantidad de experiencia normal, buscar hacer todas las misiones secundarias lleva bastante tiempo pero no es interminable, en mi caso, hice una gran cantidad de estas antes de terminar el acto 2 por lo que ya era nivel 50, lo que hizo la campaña principal bastante sencilla.

Adicional a las misiones, el juego está estructurado en “temporadas” que proporcionan contenido temporal y temática, promoviendo la creación de nuevos personajes, cada nueva temporada, si ya has terminado la campaña principal, te permite “saltarte” la campaña, pero sin subir de nivel, y así cualquier actividad o ubicación bloqueadas por el progreso de la campaña ya estarían disponibles, así como el desbloqueo del mapa previamente explorado con otros personajes y las ubicaciones de teletransporte de ciudades previamente visitadas.

Al lanzamiento el juego tenía disponible 5 clases diferentes, cada una con una identidad, algo curioso de la franquicia es que, algunas clases presentes en entradas anteriores pueden no volver a aparecer en las siguientes entregas, de esta manera, las disponibles para Diablo IV fueron:

  •  
  • Bárbaro
  • Pícaro
  • Necromancer
  • Druída

Lo positivo

El mundo te envuelve en la temática, a pesar de tener una visión isométrica, te sientes dentro de la aventura, el combate es muy satisfactorio y el castear una gran cantidad de habilidades en combo es muy satisfactorio.

La historia, si pones atención va más allá de tu típico bien vs el mal, lo que la hace bastante interesante, generando una dinámica compleja al ver las acciones de Lilith, Mephisto e Inarius.

Lo negativo

El Endgame es un poco limitado, se vuelve un tanto repetitivo y algunos builds claramente sobresalen comparados a los demás, pero esto también puede cambiar dependiendo la temporada.

Conclusión

Diablo IV fue un gran regreso a la saga implementando muchos aspectos positivos de versiones anteriores, te deja con una intriga de la continuidad de la historia y tiene buen contenido para promover la rejugabilidad en la espera de las expansiones. Las cuales ya están disponibles y puedes leer nuestra opinión de Vessel of Hatred aquí.

RANK 4/5

Radar-4

Continúa disfrutando de tus aventuras en santuario, así como yo me he enamorado de este juego y franquicia

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