Cuando pienso en Mario, vienen a mi mente varios recuerdos: tardes de juego en Odyssey, sesiones en grupo con 3D World, la ilusión de recibir mi 3DS con 3D Land, no entender nada en Mario 64 al estar en inglés, y la frustración extrema con New Super Mario Bros. Wii. Pero, entre más retrocedo, voy perdiendo la conciencia de mis pensamientos y solo encuentro las emociones que sentía en aquel entonces: felicidad e intriga.
Recuerdo cuando probé por primera vez Super Mario Bros. o Super Mario World. En ese momento, ni siquiera tenía noción de lo que era un videojuego; era como ver una caricatura en la televisión, pero que podía controlar. Sé que, incluso si no tuviera la pasión por los videojuegos que tengo hoy, esos momentos de todos modos habrían marcado mi vida, porque fueron parte de mis primeras experiencias con este medio de entretenimiento, al igual que las que tengo con el cine, el anime, la animación o el teatro. Son vivencias que me definieron.
Galaxy sigue siendo, para muchos, el mejor juego de plataformas jamás creado, y realmente no se puede culpar a nadie por pensar así. Con visuales impresionantes y una jugabilidad que rompió con muchos de los estándares de su época, aún hoy presenta ideas que ningún otro juego ha logrado superar.
Antes de continuar, quisiera agradecer a Nintendo LATAM por la copia que entregó al equipo de Frames de ambos juegos, y que nos permite hoy compartirles esta reseña.
Comenzamos
Las entregas de Super Mario Galaxy forman parte de la línea principal de la saga Super Mario, y fueron diseñadas específicamente para aprovechar el hardware de la Wii. La primera fue lanzada en 2007 con el objetivo de impulsar las ventas de la consola, mientras que la segunda llegó en 2010, capitalizando el enorme éxito que la Wii representó en ese momento.
Ahora, con motivo del 40 aniversario de la saga, Nintendo nos trae este recopilatorio con ambas entregas mejoradas, alcanzando resolución 4K en el caso de la Switch, junto con mejoras visuales y añadidos que enriquecen la experiencia.
El resultado del trabajo de dos creativos fundamentales en la industria, como lo son Shigeru Miyamoto y Yoshiaki Koizumi, hecho posible gracias al talentoso equipo de Nintendo Entertainment Analysis & Development.
Historia
Super Mario Galaxy
Mario llega al Reino Champiñón justo a tiempo para el inicio del Festival de las Estrellas. El cielo está despejado y las estrellas comienzan a acercarse a la superficie. Pero en medio de la celebración, Bowser aparece inesperadamente. Esta vez no solo busca secuestrar a la princesa Peach, sino que arrastra consigo todo el castillo, con la intención de robar la energía estelar y utilizarla para conquistar no solo el Reino Champiñón, sino todo el universo, gracias al poder de las Hiperestrellas.
Mario, decidido a rescatarla, se encuentra con una colonia de Lumas, liderada por Rosalina, quien funge como la matriarca de los Destellos. Para llegar al centro del universo, Mario necesitará reunir tanto las Hiperestrellas como las Maxiestrellas. En el camino, deberá rescatar a los destellos dispersos por distintas galaxias, así como ayudar a los habitantes afectados por el plan malvado de Bowser.
Durante esta aventura, no solo encontraremos aliados clave —como Luigi—, sino que también descubriremos el pasado de Rosalina, una historia emocional y profunda que le da un peso narrativo pocas veces visto en la saga.
Personalmente, creo que esta es la historia más trabajada en la franquicia de Super Mario. Si bien mantiene la fórmula clásica de enfrentar una amenaza y rescatar a un ser querido, aquí se nos presenta un personaje secundario con un trasfondo más desarrollado, capaz de generar reflexión y conexión emocional. Además, Bowser se siente como una amenaza real: desde el principio, donde no solo secuestra a Peach sino que arrastra todo el castillo, hasta el final, donde su plan pone en riesgo la estabilidad del universo, exigiendo sacrificios para solucionarlo.
Es, sin duda, una aventura que hace honor al nombre «Galaxy».
Super Mario Galaxy 2
En esta ocasión, Mario recibe una invitación de Peach para asistir al castillo y observar un fenómeno meteorológico poco común: un cometa que pasa cada 100 años. Todo parece sacado del inicio de un cuento ya conocido… hasta que, una vez más, Bowser irrumpe y secuestra a Peach.
Pero esta vez, Mario contará con la ayuda de una astronave con forma de su rostro, impulsada por un destello gigante que lo asistirá en la navegación por el universo. A esto se suma la aparición del Joven Maestro, un pequeño Luma que viaja en el sombrero de Mario, y el regreso de Yoshi como compañero en distintas galaxias.
La historia de Galaxy 2 es mucho más tradicional; baja notablemente el tono narrativo respecto a la primera entrega, aunque conserva la misma temática y varios de los personajes introducidos anteriormente. En lo personal, no me parece tan memorable, pero al formar parte del mismo universo, mantiene elementos que hicieron tan increíble como al primer Galaxy.
Jugabilidad
Ambos juegos son plataformas en 3D cuyo núcleo gira (metafórica y literalmente) en torno a múltiples puntos de gravedad. Los niveles están organizados en galaxias compuestas por pequeños planetas, cada uno con al menos un punto de gravedad central. Debido al tamaño tan reducido de estos planetas, se genera la sensación de caminar en superficies esféricas. Sin embargo, también existen planetas con gravedad en los alrededores o que se comportan de forma más «normal», es decir, con suelo y techo definidos.
Como en una galaxia real, también encontraremos agujeros negros, que funcionan como puntos de gravedad invertidos: si Mario cae en ellos, será game over.
Además, hay galaxias donde la gravedad cambia de dirección, se invierte o se ve afectada por alguna mecánica específica. Esto mantiene la experiencia siempre fresca y sorprendente, incluso en zonas con gravedad «convencional».
En cuanto al control, Mario mantiene su esquema tradicional de movimiento y salto, pero se le añade una habilidad especial: el Giro Estelar. Este movimiento sirve para atacar enemigos, activar objetos y redireccionar el salto, lo que añade un nivel extra de precisión y movilidad aérea. También existen secciones donde Mario es transportado dentro de burbujas, las cuales puedes mover atrayéndolas hacia estrellas azules, añadiendo una capa de control por puntero o sensor.
En Super Mario Galaxy 2, la jugabilidad se enriquece con el regreso de Yoshi. Si ya lo conoces de Super Mario World, sabrás que puede comer frutas y enemigos, flotar por unos segundos (sí, también se puede sacrificar para alcanzar plataformas más altas) y usar habilidades especiales únicas para ciertos niveles.
El puntero será relevante en ambas aventuras, servirá para recolectar estrellas, aventarlas a enemigos para aturdirlos y recolectar frutas o capturar enemigos con la lengua de Yoshi.
Ambos juegos incluyen transformaciones únicamente para la galaxia en la que se encuentren. Algunos poderes son de tiempo limitado, como la estrella invencible, la flor de fuego o la flor de hielo. Otros duran hasta el final del nivel, como el Traje de Abeja o el de Nube, aunque presentan ciertas debilidades: por ejemplo, perderas el traje si tocas el agua.
Cada poder está diseñado para resolver desafíos concretos, lo que motiva a explorar el entorno y pensar de forma creativa. No están ahí solo por estética: influyen directamente en la jugabilidad.
El juego sigue siendo tan, o incluso más divertido, que otras entregas de Mario. Sin embargo, sí noté algunos detalles que hacen que la experiencia no se sienta tan pulida si se compara con títulos más recientes como Super Mario Odyssey, 3D Land o 3D World. Aun así, es evidente que muchas de las ideas que nacieron aquí sentaron las bases para lo que vendría después en la serie.
Gráficos
El juego ofrece prácticamente la misma experiencia visual que en sus lanzamientos originales de 2007 y 2010, con una mejora notable en resolución, alcanzando los 1080p e incluso 4K, dependiendo de la plataforma. Algunas texturas han sido actualizadas para renovar su apariencia, pero en su mayoría, los elementos gráficos se conservan tal como eran en sus versiones originales.
Visualmente, sigue siendo un juego impactante. Al tratarse de un viaje galáctico, los escenarios brillan con temáticas variadas y fondos espectaculares, llenos de color. Sin embargo, en más de una ocasión también se hacen notar los años que llevan encima, con efectos de luz desactualizados y modelos de baja complejidad, especialmente en personajes secundarios o elementos del entorno.
Sin duda, Galaxy tiene aquí su mejor versión hasta la fecha, pero también es cierto que pudo haberse mejorado mucho más. Estas entregas son importantes para una gran cantidad de jugadores, y merecían un trabajo de remasterización más profundo. Además, considerando que se avecina una nueva película basada en estos juegos, habría sido ideal dar una mejor impresión visual a quienes decidan probar estos títulos por primera vez tras ver una cinta que, seguramente, contará con una animación excelente.
Dificultad
Los juegos no son particularmente complicados. De hecho, es más probable que te quedes sin vidas por descuido que por un verdadero reto. A lo largo de la aventura se reparten vidas extra por todos lados, especialmente en aquellas zonas donde los desarrolladores anticiparon que los jugadores podrían tener más dificultades para avanzar.
Aunque sí existen niveles con un mayor nivel de desafío, son la minoría, y la mayoría de ellos no son obligatorios para completar la historia principal. Además, ambos títulos incluyen un modo asistido pensado para jugadores novatos, el cual facilita la experiencia. Esto es especialmente útil, ya que la gran cantidad de información visual, junto con las perspectivas gravitacionales alteradas, puede resultar abrumadora para algunos jugadores. En ciertos casos, simplemente orientarse puede convertirse en parte del reto.
Contenido
Para completar ambos juegos con lo mínimo necesario, necesitarás alrededor de 25 horas: unas 12 en el primero y en el segundo 13 cómo aproximado . Sin embargo, si decides explorar más a fondo las galaxias, completar todos los retos y enfrentarte a los cometas especiales, la duración puede extenderse fácilmente hasta las 50 horas.
La mayoría de las galaxias que visitamos tienen más de una estrella disponible, y muchas de ellas se activan mediante retos adicionales a través de los llamados cometas. Estos son desafíos especiales que aparecen de forma aleatoria y que cambian las reglas del nivel. Existen distintos tipos:
- Cometas rojos, que imponen un límite de tiempo.
- Cometas oscuros, que reducen tu energía al mínimo, sin permitirte recibir ni un solo golpe.
- Cometas sombríos, donde copias de Mario te persiguen durante todo el nivel.
- Cometas rápidos, que aceleran la velocidad de todos los elementos del escenario.
Estos desafíos no solo aumentan la rejugabilidad, sino que también transforman niveles que ya superaste en experiencias nuevas y más exigentes. Y al ser su aparición aleatoria, encontrarse con uno se siente como un evento especial dentro del juego.
Lo positivo
Si le preguntas a los fanáticos cuál es el juego de Mario que más esperan, la mayoría responderá sin dudar: Super Mario Galaxy 3. Y no es para menos. Su jugabilidad no ha sido replicada en ningún otro título de forma completa, y su enfoque narrativo marcó a toda una generación de jugadores. De hecho, pocos juegos de plataformas han logrado algo similar en los últimos años; tal vez solo Donkey Kong Bananza se ha acercado a ese nivel de impacto emocional.
Las ideas de diseño que se implementaron en los niveles de Galaxy fueron tan innovadoras que se convirtieron en un parteaguas para varias entregas posteriores. Muchos conceptos de física, exploración espacial y mecánicas gravitatorias dejaron huella en el ADN de la franquicia.
Personajes como los Destellos y Rosalina se han vuelto icónicos dentro del universo de Mario. No es casualidad que hayan ganado espacios en Super Smash Bros., Mario Kart, y otros spin-offs. Su presencia sigue vigente y querida por los fans.
Un punto especialmente destacable es la música orquestada, que eleva la experiencia a otro nivel. La banda sonora es variada, emotiva, épica cuando lo necesita, y sigue siendo tan influyente que temas como los de Gusty Garden Galaxy aún aparecen en títulos recientes como Mario Kart World o la película de Super Mario. Un gran acierto que esta colección incluya la banda sonora digital de ambos juegos: un regalo para los fans y un reconocimiento al trabajo artístico detrás de esta obra.
Lo negativo
Sinceramente, me siento algo decepcionado con esta versión. Aunque los juegos siguen siendo excelentes en su diseño y propuesta, las mejoras con respecto a las entregas originales de Wii son mínimas. Es cierto que la resolución mejorada (hasta 1080p y 4K) hace que el producto se aprecie mejor, pero al mantener las mismas texturas en su mayoría, muchas veces lo único que logran es resaltar los años que tienen encima.
Noté efectos de luz borrosos, estructuras con acabados poligonales muy marcados, y modelos que, en comparación con los estándares actuales de Nintendo Switch, se sienten desfasados. Algunas animaciones también comienzan a sentirse rígidas, sobre todo en las cinemáticas o movimientos repetitivos.
Entiendo que se trata de un remaster y no de un remake completo, pero incluso dentro de ese marco hay ejemplos mucho más sólidos por parte de la misma Nintendo. El remaster de Metroid Prime, por ejemplo, logra verse como un juego prácticamente nuevo, con una renovación visual y técnica profunda. Y si el objetivo aquí era ser más fiel a la experiencia original, entonces el precio de lanzamiento debería haber sido más justo, algo más en línea con lo que vimos con Pikmin 1+2 HD, que incluye entregas de GameCube y Wii a un costo menor.
Más allá del apartado técnico, también tuve algunos problemas con la jugabilidad y la experiencia de usuario. El control se sentía impreciso en ciertas ocasiones, probablemente debido al sistema de gravedad dinámica, pero me pasó varias veces que Mario giraba en círculos sin que yo moviera el joystick en esa dirección.
Otro punto frustrante fue el sistema de recolección de estrellas, especialmente las secundarias. Cada vez que obtenías una estrella, debías salir del nivel y volver a ingresar para conseguir otra. Aunque en algunos casos esto tenía sentido —porque el nivel cambiaba o se ajustaban los objetivos—, en otros era innecesariamente repetitivo, sobre todo cuando había que volver a recolectar monedas o recorrer exactamente el mismo camino.
Por último, algo muy personal, pero que creo vale la pena mencionar: el movimiento de cámara y el constante cambio de perspectiva me provocaron ligeros mareos. Posiblemente sea un tema de sensibilidad individual, pero tuve que tomar pausas más frecuentes que con otros juegos de la saga o de la consola.
Conclusión
Estos juegos representan lo mejor de la séptima generación de consolas: una jugabilidad innovadora, historias conmovedoras y visuales impresionantes, todo acompañado de ideas que conquistaron a más de una persona. Todas esas cualidades siguen presentes hoy en día, pero también es importante reconocer que el tiempo ha pasado y que los estándares actuales juegan en su contra. La mejora visual de esta versión, aunque bienvenida, pudo y debió haber sido más significativa.
Aun con sus limitaciones, Super Mario Galaxy y Galaxy 2 siguen siendo experiencias irrepetibles e inolvidables. Por eso, los recomiendo sin dudar: ya sea para descubrirlos por primera vez, o para revivir la magia si hace años que no visitas estas galaxias.
RANK 4/5
El ciclo es parte de la vida… y nuestro ciclo es jugar Galaxy hasta el día de nuestra muerte.
