Los juegos no suelen mezclar tanto en su fórmula. Aunque pueda parecer algo bueno tener tantos as en la manga, no siempre es la mejor decisión, ya sea por el tiempo que requiere desarrollar cada una de las ideas o porque simplemente no encajan entre sí. En los años recientes, debido a los presupuestos inflados, esto se ha hecho ligeramente más común, pero aun así hay quienes critican cuando una mecánica no combina con el resto del producto.
Es por esto que me sorprende descubrir que Sigma Star Saga DX no solo hace una mezcla de dos géneros bastante opuestos y logra que funcione, sino que lo hizo hace más de 20 años en una consola portátil.
Antes de continuar, quisiera agradecer a Bandai Namco, quienes nos proporcionaron el código de reseña para Nintendo Switch.
Comencemos
Sigma Star Saga fue desarrollado por WayForward en 2005, conocidos en su mayoría por la saga Shantae. El juego combina de manera astuta la intensidad de un shoot ‘em up con la exploración de un RPG.
Para esta reedición, que se lanzó tanto en Nintendo Switch y Nintendo Switch 2 mediante retrocompatibilidad, como en PlayStation 5 y PC, se respetó el arte original, mejorando tanto los aspectos técnicos como algunos elementos de jugabilidad, además de incluir contenido extra y mejoras como la rebobinación.
Historia
Ian Recker, un condecorado y algo sarcástico piloto de las fuerzas terrestres, está completamente decidido a acabar con los Krill, alienígenas que parecen buscar la extinción humana atacando directamente el centro de la Tierra y agotando sus recursos. Su comandante toma en cuenta su habilidad —ha sobrevivido a sus misiones y las ha completado con éxito— y le propone una nueva operación que implicará infiltrarse en el ejército Krill para sabotear sus planes desde dentro como agente doble.
Sin explicar exactamente cómo logrará entrar en las filas alienígenas sin ser ejecutado, celebran una reciente victoria. Lo que Ian no sabía es que el comandante lo había drogado al punto de casi matarlo. Días después, llega a una nave Krill cercana; los alienígenas, intrigados por la situación de un supuesto criminal terrestre expulsado de su planeta, hacen todo lo posible por reanimarlo.
Un mes después de su recuperación, Ian es llevado ante el oficial Blune, quien le propone dejarlo con vida a cambio de realizar trabajos en contra de la humanidad. Ian finge aceptar los términos mientras le implantan un parásito: una criatura utilizada por los miembros del ejército que potencia sus habilidades y funciona como coraza. A pesar de la vigilancia, logra comunicarse con el comandante Tierney para actualizar su estado y misión.
Durante las misiones contará con la guía y ayuda de Psyme, una de las pilotos que lideró el ataque a la Tierra, con quien formará un vínculo inicialmente turbulento que poco a poco se irá fortaleciendo. También tendrá como aliada a Scarlet, una terrestre a la que deberá proteger.
Explorando distintos planetas, Ian descubrirá los verdaderos motivos de la guerra y se enfrentará a diversas fuerzas para no solo salvar a la humanidad, sino también detener el conflicto de una vez por todas.
En un inicio, la premisa es sencilla, pero evoluciona hacia un conflicto con personajes carismáticos y más complejos de lo que parecen a primera vista. Aun así, fuera de los protagonistas, el desarrollo no resulta especialmente interesante, y la historia es bastante corta para los estándares de un RPG, aunque mucho más elaborada que la de un shoot ‘em up tradicional.
Jugabilidad
Sigma Star Saga combina dos géneros de forma frenética. Mientras avanzas, la primera fase se desarrolla en la nave, donde el objetivo es destruir la mayor cantidad posible de enemigos que aparecen en sucesión, todo mientras evitas recibir daño. En las bases o durante la exploración de planetas, el juego cambia de ritmo y te equipa con una pistola para derrotar enemigos y destruir ciertas estructuras.
En ambos modos, la movilidad es bastante limitada, aunque en la nave se percibe menos, ya que forma parte del desafío esquivar ataques en un espacio reducido. Sin embargo, durante la exploración se siente menos trabajado: los enemigos no suelen ser difíciles de atacar ni de evadir, lo que vuelve estos enfrentamientos algo intrascendentes. Aun así, recolectar mejoras (power-ups) para la nave es lo que realmente marca la diferencia y aporta profundidad.
Estos power-ups permiten modificar distintas características de la nave: desde el tipo de misiles y la dirección en la que se disparan, hasta propiedades como la cadencia, la carga o el alcance. Además, el impacto puede alterar el efecto que producen al golpear a los enemigos, permitiendo combinar múltiples variantes para crear configuraciones únicas.
En la exploración, además de combatir, también es posible buscar secretos y hablar con NPCs. No obstante, el disparo en cuatro direcciones limita el control, haciéndolo sentir rígido y algo anticuado.
Gráficos
El carisma visual de Game Boy Advance se mantiene intacto, aunque, obviamente, ha sido reescalado para adaptarse a monitores y resoluciones modernas. Es, probablemente, uno de los aspectos mejor conservados del juego.
Las ilustraciones que aparecen en ciertos momentos son muy atractivas y ayudan a reforzar la narrativa, mientras que los combates en nave evocan claramente la estética y sensaciones de los clásicos arcade.
Dificultad
Personalmente, siento que Sigma Star Saga es un juego sencillo de entender y de completar. Aunque mezcla dos géneros, se mantiene en la superficie de ambos, lo que permite que un jugador poco experimentado no se estrese al tener que aprender múltiples mecánicas para superar grandes desafíos.
Para algunos, esto puede hacer que no valga la pena o que no sea particularmente memorable. Sin embargo, tiene su encanto, especialmente si es tu primera experiencia con alguno de los géneros que combina y aún no sabes si podría gustarte un género desconocido.
Contenido
Las mejoras en la jugabilidad son bienvenidas, pero también dejan en evidencia un aspecto que no termina de convencer: Sigma Star Saga se siente como una experiencia algo corta, incluso demasiado para desarrollar una historia más memorable o profundizar en sus personajes.
Con mazmorras más complejas y un sistema de combate más flexible, además de mejorar la experiencia general, se habría podido ampliar la duración, algo que sin duda habría ayudado a que el título fuera más recordado y que mejorara su calidad general.
Lo positivo
Sigma Star Saga superó mis expectativas iniciales. No soy un gran fan de los shoot ‘em up, ya que en su mayoría suelen dejar de lado la historia en favor de la diversión y el manejo de la nave, lo cual no está mal, pero creo que no es para todo público.
La historia me enganchó desde el inicio; disfruté mucho las interacciones del protagonista y los giros de trama, que sinceramente no esperaba, algo sencillos para el presente peor que no son propios de un juego enfocado en naves.
El ritmo frenético entre la exploración y las secciones en nave me mantiene a la expectativa de lo que pueda ocurrir. Si consigo un nuevo tipo de disparo, puedo cambiarlo al instante y, en cuestión de segundos, probarlo en combate.
Todos los añadidos resultan beneficiosos y bien implementados: el ritmo del combate mejora y tanto la gramola como la galería de arte están bastante bien para quienes quieran explorar más allá de lo que ofrece la experiencia principal.
Lo negativo
Uno de los primeros problemas que vienen a la mente es que Sigma Star Saga no cuenta con traducción al español. Si el inglés no es tu punto fuerte, es posible avanzar sin demasiadas dificultades, ya que no es un juego especialmente complejo en ese sentido; sin embargo, te perderás buena parte de la historia, que es precisamente uno de sus mayores atractivos. Aun así, esto quizá no detenga a los jugadores más veteranos, acostumbrados a terminar títulos incluso en japonés sin entender el idioma.
El componente RPG deja que desear: los enemigos no resultan especialmente interesantes ni en diseño ni en combate, y el control se siente algo tosco. Las mazmorras son genéricas y carecen de incentivos para explorarlas a fondo, lo que afecta la sensación de progresión.
Además, el juego cuenta con dos interfaces —una correspondiente a la reedición y otra al título original—, lo que puede volver confuso el sistema de guardado. En ocasiones no queda del todo claro a cuál archivo estás regresando tras salir de una pausa.
Conclusión
A pesar de los años, Sigma Star Saga DX sigue siendo una propuesta interesante que pocas veces se ha visto replicada en el mundo del gaming. Es una combinación inusual que funciona y logra destacar, aunque no alcanza su máximo potencial debido al alcance limitado del proyecto.
Mejoras adicionales en la jugabilidad o la inclusión de nuevo contenido habrían dado un mayor incentivo para revisitar el juego. Aun así, sigue siendo una experiencia disfrutable, incluso para quienes no conocían su existencia.
RANK 3.5/5
Creo que al prota le gustó la marciana…
