Antes de comenzar, quiero dejar algo muy en claro, queridos amigos de Frames: No soy un experto conocedor de Sword Art Online. Conozco la premisa de la historia, a los personajes y las motivaciones de los protagonistas. Una vez entendido esto, procedamos a la reseña.
Pero antes de comenzar, quiero agradecer a Bandai Namco por habernos proporcionado un código para jugar el juego completo antes de su fecha de salida.
La razón por la que elegí y me interesó este juego fue cuando miré el trailer del mismo, me parecía una propuesta diferente y muy interesante, el formar parte del universo de SAO, sin tener que cargar con lo que conlleva controlar al personaje principal de la saga. Me pareció algo refrescante, novedoso y a la medida de alguien como yo que no conoce a profundidad la historia del anime, para poder forjar mi camino a mi propio ritmo y con mi propia historia.
Comenzamos
Echoes of Aincrad es un action JRPG ambientado en la cronología principal de SAO. Para todos aquellos familiarizados con Sword Art Online, Echoes of Aincrad nos lleva de vuelta al mundo virtual mediante tu propio avatar, a quien controlarás durante toda la aventura y a diferencia de la mayoría de juegos inspirados en una franquicia, tú no eres el héroe destinado a salvar el mundo (eso ya lo hará Kirito en la historia principal), sino uno más de los cientos de jugadores atrapados en Aincrad.
En lugar de volver a contar los eventos del anime, Echoes of Aincrad nos brinda la oportunidad de vivir la experiencia en nuestras propias carnes, con nuevos personajes y eventos originales que están vinculados al mundo de la serie, sin restringirse a Kirito y su banda de amigos.
Historia
Todo comienza con nosotros jugando la versión beta cerrada del videojuego Sword Art Online, en donde formamos equipo con otros nuevos jugadores con unas misiones sencillas de explorar ruinas. Todo iba bien hasta que caemos en una trampa en la cual nuestros compas mueren y por gracias del señor aparece Iori, un jugador con más experiencia que nosotros, que amablemente se unirá a nuestra party.
Al igual que en el anime, la aventura real inicia el día del lanzamiento del juego, y vamos a la ciudad para juntarnos con los compañeros que hicimos en la beta. Hasta ahí parecía todo normal, pero de pronto TODOS los jugadores son transportados a la plaza principal, y aparece el creador del juego quien nos dice que ya valimos queso literalmente y que no podremos salir vivos de aquí hasta que alguien pueda derrotar al jefe final del piso 100 de Aincrad. Con el pequeño detalle de que si nos morimos en el juego, te petateas en la vida real. Ah, y por si tenías duda, si alguien del mundo real te quiere quitar el equipo con el que te metes al juego, también chupas faros.
Bajo esta situación, hacemos team back con nuestros amigos tratando de encontrar la mejor manera de salir con vida de esta situación, con la prioridad de hacernos más fuertes para llegar al prometido piso 100 del juego.
En otras palabras, Echoes of Aincrad es una historia independiente que transcurre en paralelo al primer arco del anime. Está hecho para personas como tú y como yo, que no hemos visto el anime para entender la trama.
Jugabilidad
Como lo mencioné antes, Echos of Aincrad es un JRPG de acción en tercera persona que en algunas cosas se parece a lo que muchos llaman “Soulslikes”, pero que esto no te espante amiguito. Acá no vas a escuchar eso de “este juego es super difícil” y esas tonterías. Cuentas con los clásicos movimientos de rodar por el suelo o esquivar, bloquear ataques, dos tipos de ataques y finishers que son muy vistosos y divertidos. Eso si, aquí no hay magias, respetando el lore del juego (me refiero al juego de Sword Art Online), ya que al menos hasta donde abarca la historia, no hay curación, ataques elementales o cosas así, entonces casi todos tus ataques son de contacto, con alguna de las muchas armas a tu disposición, entre las que destaco y preferí las dagas por su velocidad, y las hachas por su gran daño que hacen al asestar un golpe.
Casi todos los movimientos te consumen una barra de resistencia, por lo cual si llegas queriendo machacar botones vas a salir del lobby nunca mejor dicho en un dos por tres. Debes aprender a gestionar tu barra de resistencia, tus ítems de curación y un ataque en equipo que puedes realizar con el compañero de tu elección, así como dos ataques especiales que tiene cada arma. Además de aprender los patrones de ataque de los enemigos, y saber cuándo puedes hacerles daño.
En cuanto al combate debo decir que es uno de los puntos fuertes del juego. Siempre lo encontré divertido, interesante y estratégico. El juego está hecho para que te especialices con un arma y puedas ir mejorando tu arma favorita fusionando otras que encuentras en el camino. En las ciudades tenemos a un herrero que nos ayudará a combinar armas, a crear escudos, armaduras, y otros equipamientos. El combate es responsivo, sólido y gratificante. Te permite experimentar dentro de lo que cabe, y si bien no descubre el hilo negro de los juegos de este tipo, una vez que lo entiendes te sientes como todo un experto.
Para superar el juego, debes cumplir una serie de misiones, que implican ir a cierto punto en el mapa, eliminar al jefe, y transportarte mágicamente al punto de salida. Mejoras tus armas, vuelves a comprar items, te enteras un poco de la historia, y vuelves a tomar otra misión para seguir el mismo flujo de juego una y otra vez, y otra vez, y otra vez, y una vez más.
Gráficos
Visualmente, el juego es impresionante. Las fotos que acompañan este artículo no le hacen justicia a cómo se ve en movimiento y en pantalla grande. Puede que para algunos sea algo chocante el ver a personajes de anime en un entorno realista, pero para mi funciona. Cada ciudad, cada edificio, taberna, mazmorra, se ven super realistas y son un deleite para la vista. El juego es constante con esta estética en todo momento, y no hay un sólo lugar que desentone y te haga decir “aquí no le trabajaron tanto las gráficas”; simplemente es un espectáculo visual por donde quiera que lo veas. El juego corre super bien la mayoría del tiempo, aunque si experimenté caídas de frames en algunos momentos puntuales durante mi aventura, no fueron los suficientes para decir que el juego está mal optimizado.
Algo que quiero también comentar es que nunca vi un pop up, o un gráfico que a la distancia no se dibujara correctamente. Todo lo que alcanzan a ver tus ojitos, está existiendo realmente dentro del juego. Que puedas llegar ahí, es otra cosa de la que ya hablaré en lo negativo.
Dificultad
Como lo mencioné al principio, el juego aunque parezca un “Soulslike”, en ningún momento es difícil realmente, y si aún así te lo parece, te cuento que comenzando tienes para elegir hasta 4 niveles de dificultad: Historia, Normal, Difícil y Muy Difícil, más un modo especial, en el que si pierdes, pasa como en el juego, mueres para siempre.
Pero realmente el combate no es lo difícil del juego, ya que agarrándole la onda a todas las combinaciones y posibilidades, y mejorando tu arma, puedes hasta llegar a romper a tu personaje en cierto punto y hacerlo super poderoso.
El verdadero enemigo del juego es la repetición y los entornos. Pero eso lo tocaré a continuación.
Contenido
El juego es masivo, a pesar de que sólo podemos jugar en los primeros dos pisos de los 100 que en la historia tiene Aincrad, los mapas son extensísimos, de verdad grandes, y el juego te da esa sensación, al principio de que es gigantesco. Y no te miente, pero no te permite ir a cualquier lugar, a pesar de que es un juego de mundo abierto. Cuentas con una gran cantidad de armas por si te aburres de utilizar el arma tipo espada y prefieres algo más lento como una gran espada o quieres intentar con las dagas, por así decirlo. En total son seis tipos de armas: espada y escudo, hacha a dos manos, daga, estoque, espada a dos manos y maza. Con algunos puedes usar escudo, y con otros no.
Puedes utilizar armas que encuentres cuando derrotes enemigos fuertes y jefes con las armas que sean tus favoritas para mejorar sus atributos, y puedes comprar y crear items conforme tu elección.
Desbloqueas nuevas partes del mapa conforme avanzas activando unos puntos de control, y constantemente te encontrarás a enemigos de bajo nivel dando lata, y persiguiéndote hasta el final de los tiempos si es que te atreves a ignorarlos.
La música es buena, más no excelente. Es funcional, con temas que te emocionan cuando estás en combate, temas emotivos cuando hay escenas más tranquilas o serias, y en general es cumplidora.
Terminar el juego te llevará unas 50 horas si es que eres lento como yo y quiere conseguir la mayor cantidad de cosas ocultas en el mapa, y la verdad es que no conseguí el mapa al 100%, así que si vas por el mood de conseguir todo, disponte a invertir unas 70 u 80 horas.
Lo Positivo
Si algo voy a defender a muerte de este juego, es el combate. Siempre me pareció genial, tanto las mecánicas, las opciones y las diferentes maneras que tienes de luchar contra los monstruos. Te hacen sentir importante, a pesar de que no eres el verdadero protagonista de la historia.
El mapa es algo fantástico y reitero, te dejará boquiabierto cuando te pierdas en esos bosques, cañones, llanuras, desiertos, ciénagas y demás ecosistemas que siempre lucen realmente bien. Si te gusta perderte y tratar de conseguir la manera de llegar a un lugar en el mapa que en un principio parece inaccesible, vas a disfrutar mucho esa parte. El mapa es tan vasto que será difícil que no andes dando vueltas por ahí rascándose la cabeza y tratando de alcanzar ESE punto que está justo arriba o debajo de tí.
El que no seas Kirito esta vez, es un arma de dos filos: por un lado, está genial la idea de ser uno de los demás jugadores del Sword Art Online, pero al mismo tiempo te hace ver lento y siempre un segundón ya que precisamente sabes que no eres quien cambiará las cosas ni liberará a todos de este infierno, sino uno más de los que pisan el camino ya recorrido por el heroe. Y esto es algo que al final en mi opinión, le juega en contra.
Lo Negativo
No tengo problema con los protagonistas silenciosos, jamás lo he tenido, pero aquí sí llegué a un punto en el que no pude más con el silencio de mi avatar. Hay muchos momentos de diálogo entre mi personaje y algún otro u otros donde debemos tomar decisiones, y al final son monólogos. A lo mucho te dan la opción de “asentir con la cabeza” o “sonreír tímidamente”; ¿por qué no me das la oportunidad de escuchar la voz de mi avatar de vez en cuando? Creo que no es mucho pedir, y le hubiera agregado una capa más de inmersión al juego.
Y hablando de decisiones extrañas: el juego te presenta un mapa vasto, con una verticalidad impresionante, pero el protagonista no tiene ninguna opción para escalar, descender o caminar más rápido, más que sus confiables piernas. Esto es frustrante, ya que no hay una sensación de progresión alguna respecto a tu personaje con el mundo. Empiezo el mundo a pie, y lo termino a pie. Ninguna posibilidad de transporte (podría ser cualquier cosa, un animal, un glider, qué sé yo), ningún item que te permita desplazarte más rápido, nada, cero opciones. En otras palabras: no podemos escalar, no podemos nadar y no podemos descender a un nivel que veamos que pase de los 3 metros de distancia. Se castiga demasiado buscar atajos que parecerían naturales.
Y hablando del mapa y su tamaño, si bien es cierto que es increíblemente grande, si estás en una misión y debes llegar a un punto, pero ves algo que llama tu atención pero está en una zona restringida, simplemente no puedes pasar. Y no es que haya barreras reales en el juego, es simplemente que el juego NO QUIERE dejarte pasar. Simplemente se limita a decirte “estás fuera de los límites” y te vuelve a colocar un par de pasos atrás. ¿porqué me haces ésto? ¿no se trataba de saciar mi curiosidad?
Y respecto a la historia, el juego se toma el tiempo para presentar a sus protagonistas y secundarios, pero aún así, creo que es un error de escritura el presentar situaciones que deberían ser dramáticas y muy duras para nosotros, pero al no haber tenido suficiente interacción con tal o cual personaje, al final si le pasa algo malo, dentro de tu cabeza es un “que lastima, ¿quien tiene hambre?” porque parece que se saltaron esa parte de construir una verdadera relación entre tú y los demás jugadores. Vaya, se supone que estamos en un juego en línea, y cuando yo lo hago en la vida real, platico de mis cosas, escucho sus problemas, y me voy haciendo amigo de esas personas que sólo conozco a través de un avatar, y aquí, creo que hay una oportunidad desaprovechada.
Pero el pecado más grande del juego es la repetición. Si bien todo el mapa se ve increíble, casi todo se ve igual. Y aquí está el culpable: los enemigos. Si bien son buenos diseños, interesantes de combatir, a las primeras 15 o menos, cruzará por tu cabeza un pensamiento constante “¿estos son todos los tipos de monstruos que voy a enfrentar?”. Y es que todos terminan volviéndose tediosos y repetitivos. Podría contar a todos los tipos de enemigos con los dedos de una mano: tenemos a los jabalíes, a los lobos, a unos como canguros mutantes, y unas plantas, además de algunos insectos. Ah, y un tipo de golems. Y ya. Eso es todo. Para un mapa que se siente tan inmenso, te sientes estafado, aburrido y ya sin ganas de combatir a las 30 horas de juego. Para colmo de males, los jefes no son más que esas mismas criaturas que mencione, pero tamaño jumbo con más vida y patrones de ataque similares.
Al final, no es un juego de mundo abierto: es un juego que va de misiones que te piden llegar de un punto a otro en el gran mapa, y sinceramente cerca del final, ya me daba flojera explorar el mapa sólo por tener que hacer misiones. Sabiendo que tengo que volver a empezar una misión, recorrer siempre el mapa es un fastidio. Y es que a pesar de haber llegado a un punto, por razones de “historia”, el juego te pide volver a pasar ese trayecto, para ahora sí pelear con un jefe que antes no había aparecido. Es como alargar el juego de manera artificial.
Conclusión
Echoes of Aincrad es genial en algunas partes, como el combate, el tamaño del mapa, y en la premisa de contar la historia desde otra perspectiva. Sin embargo, la exploración, el diseño repetitivo de misiones, los enemigos super repetitivos, hacen que te hagan preguntarte porqué teniendo a la vista tantas áreas de mejora, se lanzó el juego así.
RANK 3.5/5
Echoes of Aincrad ya se encuentra disponible en Playstation 5, Xbox Series X|S y PC.
Tiene decisiones de diseño extrañas que no ayudan, y estoy seguro que debajo de todo lo malo que comenté, hay un buen juego, un mapa interesante esperando ser explorado, y una historia que pudo haber sido más interesante, trágica y sin compromisos al ser una historia paralela a la de Kirito. Es un gran juego en algunas áreas, y un juego frustrante en otras. Es un quiero y no puedo, un “casi lo logramos”, que aquí en Frames recomendamos probar y dependiendo de que tanto puedas pasar por alto algunas cosillas, te puede encantar.
