Cuando se trata de Final Fantasy, la mayoría tendrá grandes recuerdos, por lo general de un solo título. Todos tenemos nuestro favorito y no tiene nada de malo. No será el más popular, el más revolucionario o el más creativo; será el que más resuene con nosotros por sus personajes, la época en la que lo probamos o sus temáticas.
Dicho esto, cuando entré por primera vez a la saga hice una especie de maratón desde el séptimo título hasta el XV, saltándome algunos enfocados al multijugador o, directamente, aquellos a los que no tenía acceso. Así que fue una tras otra: historias impactantes, llenas de personajes carismáticos y mundos diversos con estéticas variadas. Incluso el gameplay podía cambiar de forma drástica.
Puede ser que por esto tenga opiniones muy divididas sobre algunos Final Fantasy. Mientras que el VII, VIII y IX me fascinaron, el X, aunque tenía un salto gráfico considerable, una gran calidad sonora y actuación de voz por primera vez, la realidad es que sus personajes poco resonaron conmigo. No logré conectar con sus diseños, su personalidad ni con el contexto religioso del juego.
Por su parte, X-2 me pareció casi ilusorio. Cambia casi por completo todo lo que representaba su contraparte y, la verdad, eso me agradó como primera impresión, aunque jamás logré conectar con el gameplay ni con la estructura de las misiones.
Puede que no sea el mayor fanático de este título en particular, pero sé que para muchos este fue su juego de la infancia, su entrada a los gráficos de PlayStation 2 y la épica experiencia que incluyó varios de los elementos clave de los Final Fantasy modernos.
Antes de continuar, quisiera agradecer a Square Enix Latam, quienes nos proporcionaron el juego de forma anticipada y nos permiten entregarles esta reseña.
Comenzamos
A finales de la década de 1990, la saga Final Fantasy se había consolidado como uno de los mayores referentes del género JRPG. Tras el enorme éxito de Final Fantasy VII (1997), Final Fantasy VIII (1999) y Final Fantasy IX (2000), Square Soft buscaba dar el salto a una nueva generación de consolas con un proyecto que aprovechara el potencial de la Sony PlayStation 2.
El resultado fue Final Fantasy X, lanzado en 2001 en Japón y en 2002 en Occidente. Fue un título revolucionario para la franquicia al introducir modelos completamente en 3D, escenarios detallados, actuación de voz por primera vez en la serie y una narrativa con un enfoque mucho más cinematográfico.
Además, este fue el primer juego principal desarrollado tras el estreno de la película Final Fantasy: The Spirits Within (2001), cuyo fracaso comercial afectó gravemente a Square Soft.
Historia
Final Fantasy X
Tidus, un jugador profesional de Blitzball, se prepara para uno de los partidos más importantes de su carrera en la ciudad futurista de Zanarkand. Miles de fanáticos se reúnen para apoyar a su estrella cuando, a mitad del encuentro, una enorme esfera aparece en el horizonte y comienza a causar estragos, destruyendo todo a su paso. Mientras tanto, una criatura empieza a enviar esbirros contra la ciudad, por lo que Tidus y su guardián, Auron, deben enfrentarlos para escapar de Sinh, la calamidad que parece acecharlos. Sin embargo, sus esfuerzos son en vano y, al ser alcanzado, Tidus termina inconsciente al entrar en contacto con el vórtice que parece absorber todo a su paso.
Tidus despierta en unas ruinas, en una zona completamente desconocida. Al intentar averiguar qué ocurrió, un grupo conocido como los Albhed lo ayuda a acabar con un monstruo. Sin embargo, no parecen muy amigables con él al considerarlo una amenaza. En realidad, solo comienza a entender lo que está pasando cuando Rikku, quien sí habla su idioma, se comunica con él por primera vez y le pide ayuda para explorar una estructura submarina a cambio de salvarle la vida.
Es en esta conversación cuando comienza a darse cuenta de lo que sucede: Zanarkand es un vestigio de hace mil años y Sinh ha sido el responsable de múltiples calamidades en este nuevo mundo conocido como Spira. Pronto, Tidus se ve separado del grupo Albhed y llega a una costa donde se encuentra con un grupo religioso. Con el pretexto de estar intoxicado por Sinh, empieza a averiguar qué ocurrió realmente y si en verdad está tan lejos de su hogar. Mientras tanto, acompaña a una sacerdotisa llamada Yuna en su peregrinaje para derrotar a Sinh, formando ambos un vínculo muy cercano que cambiará sus destinos mientras Tidus descubre la verdad sobre su padre desaparecido, Jecht.
Los temas centrales del juego son el cuestionamiento de las tradiciones, el peso de la fe, el sacrificio personal y la capacidad de romper ciclos impuestos durante generaciones. La verdad es que si los personajes hubieran resonado mas conmigo podría encabezar mi lista de títulos de Final Fantasy pero siento que no logran desarrollar a profundidad más que el romance de Yuna y Tidus.
Final Fantasy X-2
Final Fantasy X-2 se ambienta dos años después, cuando una impostora trata de hacerse pasar por Yuna durante un concierto. Rikku y Paine persiguen a ella y a sus secuaces. Este trío, conocido como las Gaviotas.
Spira experimenta una transformación sin precedentes. Después de vivir durante un milenio bajo el temor constante, la sociedad comienza a redefinir su identidad.
La caída del antiguo orden provoca el surgimiento de nuevas facciones con distintas visiones del futuro:
- La Liga Juvenil, que busca romper definitivamente con las antiguas tradiciones.
- Nuevo Yevon, una organización más moderada que intenta conservar parte de la estructura religiosa adaptándola a la nueva realidad.
- La Máquina, un grupo dedicado a investigar y aprovechar la tecnología antes prohibida.
En este escenario, Yuna deja atrás su papel como invocadora para convertirse en una cazadora de esferas junto a Rikku y Paine, integrantes del grupo Gullwings. Lo que comienza como una búsqueda de antiguos registros termina revelando nuevos secretos relacionados con el pasado de Spira.
A diferencia de su predecesor, Final Fantasy X-2 transmite un tono mucho más optimista y enérgico. Se abordan temas como la reconstrucción después de un conflicto, la búsqueda de una identidad propia y la libertad para decidir el futuro una vez que desaparecen las estructuras que definían a toda una civilización.
Jugabilidad
Aunque Final Fantasy X mantiene el núcleo por turnos característico de la saga, aquí estamos ante un punto de inflexión para la franquicia. Ya existían indicios de querer evolucionar, pero aquí muchas cosas cambiaron, como el sistema de progresión, dejando atrás la esencia de los niveles tradicionales para influir directamente en las estadísticas.
A partir de Final Fantasy X-2 comenzamos a ver cambios todavía más marcados, dando un mayor enfoque al tiempo real para formar cadenas de daño, cambiar de atuendo a mitad del combate para modificar el rol de cada personaje e incluso formar el grupo de ataque a partir de enemigos registrados en un índice, cada uno con distintos movimientos, como si de Shin Megami Tensei o Pokémon se tratase. Además, la estructura de misiones altera el desarrollo lineal de Final Fantasy X, donde había poca o nula libertad para explorar más allá del típico cofre.
En el combate contaremos con Eones, criaturas invocables que nos ayudarán durante los enfrentamientos, además de los Turbo, una habilidad que requiere cargar una barra y ejecutar comandos para obtener acciones adicionales. En el mapa, además de caminar, podremos saltar y escalar algunos obstáculos aunque la exploración es prácticamente inexistente.
Gráficos
Ya habíamos tenido el lanzamiento de este juego en consolas de la generación pasada, PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch, y la verdad es que ya había dado un gran salto respecto al lanzamiento original. No es que este se viera mal; de hecho, con esas cinemáticas no me sorprende que Square Soft intentara entrar en el mundo del cine.
Así que, si tu intención es dar el salto a esta versión para Nintendo Switch, probablemente te decepcione. Si no es el caso y vienes de la versión de PlayStation 2, entonces notarás muchos cambios, sobre todo en las texturas y los modelos faciales, que aún conservan su encantador valle inquietante, además de las maravillosas cinemáticas, que siguen mezclándose muy bien con los momentos de gameplay.
Dificultad
Apenas comenzar el juego se ofrecen ayudas, por no llamarlas cheats, para tener a todos los personajes al máximo desde el inicio. Así que, si solo quieres enfocarte en la historia o en los cambios respecto al original, esa opción está disponible.
Ya en los juegos en sí, no son especialmente retadores por sí solos. Claro que siempre está ese jefe que te obliga a intentarlo unas cuantas veces hasta que logras descifrar su patrón.
Pienso que el verdadero reto es entender qué es lo que estás haciendo. Si eliges el tablero de habilidades avanzado, posiblemente inviertas un par de horas en comprender cómo mejorar a los personajes o, en el caso de Final Fantasy X-2, en dominar todas las mecánicas relacionadas con los personajes adicionales.
Contenido
Este port para Nintendo Switch 2 la verdad tiene muy pocas novedades. Además de las ayudas opcionales en combate y del acelerador de gameplay x2 y x4, los cambios en las texturas pueden sentirse casi inexistentes. La banda sonora es donde más se percibe la evolución.
Además de los dos juegos principales, contaremos con una cinemática adicional situada después de los eventos de Final Fantasy X y una última misión que sirve como cierre de Final Fantasy X-2. Además, durante los créditos tendremos una especie de audiolibro con una historia adicional.
Lo positivo
Aunque Final Fantasy X nunca terminó de convertirse en uno de mis favoritos, es imposible negar el enorme salto que representó para la franquicia. La actuación de voz, las cinemáticas, la dirección artística (en la mayoría de los casos) y la banda sonora siguen transmitiendo esa sensación de gran aventura que convirtió a esta entrega en un referente para toda una generación.
Su sistema de combate continúa siendo uno de los mejores por turnos que ha tenido la saga. Es fácil de comprender, pero ofrece la suficiente profundidad para quienes desean dominar el tablero de esferas y sacar el máximo provecho de cada personaje. Por su parte, Final Fantasy X-2 apuesta por uno de los sistemas más dinámicos de la franquicia, con cambios de vestuario en tiempo real que hacen cada enfrentamiento mucho más activo y estratégico.
Las funciones para acelerar la experiencia y el contenido adicional convierten a esta colección en la edición más completa para quienes nunca han visitado Spira o desean regresar después de muchos años.
Lo negativo
Mi mayor problema sigue siendo el mismo que hace años: nunca logré conectar con Final Fantasy X a nivel emocional. Si bien la historia aborda temas muy interesantes como la fe, el sacrificio y romper ciclos establecidos, siento que la mayor parte del desarrollo termina concentrándose en la relación entre Tidus y Yuna, que es entrañable pero para mi no sostiene todo el peso emocional.
Por su parte, Final Fantasy X-2 continúa siendo una propuesta muy divisiva. Su tono más creativo puede resultar refrescante para algunos jugadores, pero también representa un cambio demasiado brusco respecto a su predecesor. A esto se suma una estructura basada en misiones que rompe el ritmo de la aventura y un sistema de progresión que puede sentirse repetitivo.
En el caso específico de esta versión para Nintendo Switch 2, las novedades son bastante limitadas. Si ya jugaste la remasterización lanzada para otras plataformas modernas, difícilmente encontrarás motivos suficientes para volver a comprarla, ya que las mejoras gráficas son discretas y las funciones adicionales se reducen principalmente a opciones para agilizar la partida.
Lo más preocupante, y algo que ya es recurrente en estas versiones para Nintendo Switch 2, es que no hay compatibilidad con la versión de Nintendo Switch, por lo que, si ya contabas con esa versión, no podrás trasladar tu progreso.
Conclusión
Final Fantasy X | X-2 HD Remaster reúne dos juegos que, aunque muy distintos entre sí, marcaron un antes y un después dentro de la franquicia: uno consolidó la transición hacia una experiencia mucho más cinematográfica, mientras que el otro se atrevió a experimentar con nuevas ideas tanto en su narrativa como en su sistema de combate.
En lo personal, sigo prefiriendo otras entregas de la saga y probablemente mi opinión sobre estos juegos no cambie demasiado. Sin embargo, eso no me impide reconocer el impacto que tuvieron y entender por qué tantos jugadores los consideran sus Final Fantasy favoritos.
Esta colección continúa siendo una excelente puerta de entrada para descubrir uno de los capítulos más importantes de la franquicia. En cambio, si ya disfrutaste la HD Remaster en consolas anteriores, esta versión es poco recomendable para justificar un nuevo viaje a Spira.
RANK 3.5/5
Solo no dejen reír a Tidus.
