Cine Reviews | The Doors

Este jueves 14 de mayo, a 35 años de su estreno y a un año de la muerte de Val Kilmer, regresa a las pantallas uno de los clásicos más intensos del cine musical: The Doors.

La distribuidora Cinépolis nos invitó a la función de prensa, y desde Frames agradecemos la oportunidad de revivir esta obra dirigida por Oliver Stone en una versión restaurada en 4K, con metraje adicional que promete una experiencia inmersiva para los fans de Jim Morrison y su legendaria banda. 

La cinta arranca con un joven Morrison en Nuevo México, presenciando un accidente en el que muere un chamán indígena. Esa escena inicial marca su obsesión con la muerte y el misticismo, temas que lo acompañarían toda su vida. Más adelante lo vemos en UCLA, presentando un cortometraje experimental que sus compañeros ridiculizan. En un cameo divertido, Oliver Stone interpreta al profesor que le pregunta qué opina de su obra, a lo que Morrison responde: “I quit”, abandonando el cine para siempre.

En Venice Beach conoce a Ray Manzarek, quien se interesa en sus poemas y letras. De ese encuentro nace la banda que cambiaría la historia del rock. El filme muestra cómo se suman John Densmore y Robbie Krieger, y cómo rápidamente The Doors se convierten en un fenómeno cultural.

La película recrea momentos legendarios como la presentación en el Ed Sullivan Show, donde Morrison se niega a cambiar la letra de Light My Fire, gritándola frente a las cámaras como un desafío al sistema. También vemos su relación con Pam (Meg Ryan), presentada en una escena surrealista donde Morrison entra por la ventana para declararle que “ella es la indicada”. Todo esto enmarcado en la efervescencia de los 60: Vietnam, el movimiento hippie y la contracultura.

El soundtrack es un festín: Break On Through, Love Me Two Times, People Are Strange, Riders on the Storm y L.A. Woman acompañan la narrativa. Pero también se muestra el lado oscuro: conciertos con policías vigilando, excesos de drogas y alcohol, y un Morrison cada vez más distante de la banda. La película no escatima en mostrar escenas perturbadoras, como rituales de sangre con una periodista (Kathleen Quinlan) o la incursión en el círculo de Andy Warhol, interpretado por Crispin Glover.

Val Kilmer se transforma en Morrison de manera tan convincente que uno olvida que es él. Meg Ryan aporta vulnerabilidad como Pam, mientras Kyle MacLachlan, Frank Whaley y Kevin Dillon completan la alineación como Manzarek, Krieger y Densmore. Michael Wincott destaca como productor de estudio con su voz rasposa, y cada secundario refuerza la atmósfera decadente que rodeaba al cantante.

La película culmina con la muerte de Morrison en París, en la bañera de su hotel. El filme señala un fallo cardíaco, aunque muchos creen que fue una sobredosis. La escena final, con Pam preguntándole “¿fue bueno para ti?”, conecta con la obsesión del cantante por la muerte como liberación del dolor de vivir. Morrison se une así al club de los 27, junto a Janis Joplin y Jimi Hendrix.

The Doors es más que un biopic: es un viaje sensorial al corazón de la contracultura, un retrato de un artista que vivió al límite y un homenaje a una de las bandas más influyentes de la historia. La restauración en 4K y el metraje adicional convierten este reestreno en una oportunidad única para redescubrir a Jim Morrison y la intensidad de su legado. Para quienes aman la música y el cine, esta es una cita obligada en la cartelera de mayo.

Contenido Relacionado:

Scroll al inicio