Nunca he tenido una gran relación con los juegos cozy, de granjas o casi cualquier sandbox. He probado los grandes éxitos que han cautivado a millones, como Animal Crossing, que, aunque disfrutaba algunas mecánicas como el museo y los vecinos, terminaba por aburrirme. Minecraft es un ejemplo perfecto de que, entre más libertad tengo, menos motivado me siento a hacer las cosas. Y Stardew Valley, que, aunque con una estética encantadora, solía desesperarme la tranquilidad con la que se desarrollaban los eventos y terminaba por abandonar la historia.
Es por esto que, con el anuncio de Pokopia, no podía estar más desinteresado. Un juego de estas características para la franquicia Pokémon no me emocionaba para nada; un juego completamente desapercibido para mí y que, si no fuera por esta reseña, es muy probable que no le hubiera dado la oportunidad. Pero parece que el juego no solo fue una sorpresa que superó mis bajas expectativas, sino que es candidato a ser uno de los mejores y más divertidos juegos del año, y posiblemente candidato a uno de los mejores juegos de su propio género.
Antes de continuar, quisiera agradecer a Nintendo Latam, quienes nos proporcionaron el código para la reseña.
Comenzamos
Pokémon Pokopia es un spin-off de la saga Pokémon, un simulador de vida con mecánicas de crafteo, mezcladas con la mecánica principal de coleccionar Pokémon, aunque en este caso sin ningún tipo de combate.
Codesarrollado por Game Freak y Omega Force de Koei Tecmo, el mismo equipo que participó en Dragon Quest Builders, un juego de las mismas características que Pokopia, con un estilo artístico simple de procesar y colorido.
Historia
Al centro de una cueva, con solo unos cuantos escombros y un Pokémon Tangrowth, aparece un Ditto que rememora a su querido entrenador, al que decide imitar con su transformación, una habilidad curiosa, ya que los Ditto suelen transformarse en otros Pokémon y no tanto en humanos. Tangrowth le explica que un día tanto humanos como Pokémon desaparecieron, y el área donde se encuentran se convirtió en una zona árida y desolada.
Buscando regresar las cosas a como eran antes, deciden buscar tanto a los Pokémon como a los humanos. Ditto empieza a reconstruir hábitats para los Pokémon, y cada habitante nuevo tiene algo que ofrecer, ya sea una habilidad que Ditto puede imitar o sus propias habilidades para participar en las actividades. Mientras más avanzan, van descubriendo secretos de la civilización que existía, restos de los edificios que cubrían las áreas y Pokémon que aún rememoran el tiempo con los humanos.
El juego contiene un subtexto bastante melancólico, desde Ditto recordando a su entrenador, hasta las ruinas y notas que se encontrarán en cada rincón. Esta aura de incertidumbre se contrarresta con la ambientación relajante, pausada y, en ocasiones, acogedora, que aportan la música y los diálogos, los cuales suelen dar un tono esperanzador, donde cada paso es importante para los objetivos.
Jugabilidad
El juego combina la mecánica principal de capturarlos a todos, propia de Pokémon, con un simulador de vida y exploración.
Para coleccionar Pokémon, será necesario crearles un hábitat compatible. Para esto, será necesario restaurar la tierra en la mayoría de los casos, ya sea regando con agua, utilizando el follaje, arando la tierra para plantar distinta flora y, por último, craftear o conseguir elementos decorativos. En ciertos casos, será necesario estar cerca de cuerpos acuáticos de cierto tipo o de electricidad.
Para lograr tener estos hábitats, necesitaremos algunas habilidades que tomaremos prestadas de otros Pokémon que vayamos conociendo, y en cierto momento estas habilidades podrán ser mejoradas con comida que podemos cocinar. Habrá algunas habilidades que no podremos copiar directamente, pero el juego nos ofrece la opción de que dicho Pokémon nos acompañe para utilizar su habilidad.
También existen algunos casos excepcionales donde una habilidad solo será usada por el Pokémon en cuestión, pero casi siempre estará relacionada a eventos de la historia.
En cada zona en la que nos encontremos, tendremos un Centro Pokémon que podemos rehabilitar. En el PC de dicho centro tendremos acceso a la tienda y los retos. Completar retos nos brindará recompensas y monedas que podemos usar en la tienda, la cual ofrecerá más objetos dependiendo del nivel de la zona, que irá aumentando mientras más restauremos el entorno e invitemos más Pokémon a habitarlo.
Cada uno de los Pokémon podrá participar en las construcciones, algunos con habilidades específicas que serán requeridas y otros simplemente contribuyendo. En ocasiones, tomarán la iniciativa con algunas estructuras o dejando materiales que podemos usar en su hábitat. Algunos otros nos acompañarán si queremos limpiar una zona, encender fuego, administrar electricidad, etc.
Para el multijugador, tendremos el modo en línea cooperativo en algún entorno de nuestra elección y una zona exclusiva donde Eevee nos pide ayuda con la reconstrucción. Esta zona es perfecta para la convivencia en línea, donde se podrá hacer uso del GameShare. La zona apartada estará casi completamente vacía, por lo que servirá más como un modo de creatividad libre.
Gráficos
El punto más flaco del juego, y aunque no lo parezca, lo digo como algo bueno, porque en todo lo demás sobresale. La dirección artística usa colores pastel y un diseño simple para no saturar el ambiente.
Fácilmente logra superar a Pokémon Leyendas Z-A o casi cualquier juego de los últimos años, sin contar New Pokémon Snap, que tal vez sea el título más ambicioso (en cuanto a calidad gráfica), o Pokémon Mystery Dungeon DX, que sobresalía con su estilo único.
En lo técnico, aunque cumple, ya que no hay errores notables o glitches molestos, sí podría haberse mejorado, ya que la distancia de dibujado puede notarse algo limitada en espacios abiertos que suelen abundar en varias zonas del juego.
Dificultad
Un juego cozy como este no está hecho para ser difícil; es sobre relajarse y disfrutar las interacciones. Perfecto para antes de ir a dormir (por momentos sí me quitaba el insomnio) o después de un día arduo de trabajo, donde solo quieres hacer algo que no involucre estrés o presión.
El juego se toma con calma, no tanta como Animal Crossing, pero no te apura a hacer las cosas. Aunque, si decides apresurarte, también está bien; como en mi caso, que suelo desesperarme, el juego también recompensa realizar muchas actividades, ya sea con descubrimientos en la historia o para seguir obteniendo recursos.
Contenido
Pokopia me dejó bastante sorprendido. A primera vista, creí que solo habría algunos Pokémon limitados en una zona costera, que, aunque limitada, ya por sí sola era mucho más grande que en Animal Crossing: New Horizons. Pero después me di cuenta de que solo era la punta del iceberg: más entornos se van desbloqueando, cada uno con su propia identidad y tipos de hábitats, para que cada zona incluya distintos Pokémon y sea más fácil obtener recursos de los alrededores.
Las habilidades, además de ser variadas y coherentes con el mundo Pokémon, llegan a solucionar un problema (al menos mío) sobre lo lento que puede llegar a ser la experiencia en estos juegos. La forma en que se modifican los entornos es mucho más rápida, ya sea con las habilidades potenciadas o con algunas de las habilidades avanzadas, que suelen facilitar aún más tareas repetitivas.
Lo positivo
Me alegra que un juego así se tome en serio su contexto. Si bien lo principal será la diversión de construir lo que más te fascine, que haya tantos secretos o que la propia historia se sienta como algo integral de la experiencia, te motiva a seguir investigando, explorando y mejorando los entornos.
Mejorar los entornos, aunque sigue siendo pausado y requiere de paciencia, no se percibe limitado. Hay tanto que hacer que, aunque no tengas los materiales necesarios para realizar una actividad, jamás te detendrá en continuar. (Y siempre están los trucos de tiempo).
El contenido de este juego se siente ilimitado: con 50 horas, aún no sentirás que has hecho todo lo posible ni estarás cerca de desbloquear todo el contenido. Y, por si no fuera suficiente, los eventos ampliarán más la experiencia, invitando a que vuelvas cada día para recibir recompensas.
Se nota el esfuerzo de los desarrolladores por crear un juego impecable. Hay muchas interacciones que no creerías posibles; la IA de los Pokémon es competente e incluso si los atrapas en algún lugar, ellos volverán. Puede que no sea perfecto, pero se trata de un juego cuidado.
Lo negativo
Solo tengo algunas pequeñas quejas con el sistema de progresión, que algunas veces parece dependiente de la suerte, de que el Pokémon que se necesite sea justo el que llegue al hábitat y en cuánto tiempo llegará. Además, las instrucciones para crear algún objeto que en ocasiones habremos necesitado con anterioridad solo serán desbloqueadas mediante métodos que requieren mucho tiempo y un aspecto de aleatoriedad, como los objetos diarios de la tienda o las ondas en el agua.
Por otro lado, tenemos algunos coleccionables como música y fósiles que igual requieren de mucha exploración y paciencia, y que pueden salir repetidos. Nada que el género no haya visto antes, pero sigue siendo algo molesto, más que aquí no suelen tener un gran valor, más que el de acumular.
Esto no evitará que continuemos la aventura, pero en ocasiones puede ser cansado esperar para terminar una actividad durante varios días.
Las islas ensueño, aunque útiles para obtener recursos, se sienten innecesariamente grandes para lo poco que ofrecen. Hay poca variedad entre los tipos de islas y que se limite a una sola por día no es la mejor elección.
Y, por último, una pequeña queja al sistema de juego limitado cuando es compartido mediante GameShare, que no permite muchas interacciones al invitado, funciones que suelen ser vitales para un juego fluido y divertido.
Conclusión
Desde que comencé la aventura, estaba a la defensiva. Creí que Pokopia sería un juego más para rellenar el catálogo de un género que aún no está presente en la Switch 2, que me vería jugando a regañadientes y, en mi mente, solo veía cosas por mejorar al inicio.
Pero casi cada una de estas quejas el juego parecía corregirlas sobre la marcha. Si sentía que una mecánica era demasiado lenta o que no habría más contenido por explorar, el juego me sorprendía y, cuando menos me di cuenta, entraba con entusiasmo a jugar para ver si había algo más que explorar o intentar cosas nuevas para continuar la historia.
Este tipo de juegos no son para mí, alguien que se desespera con facilidad, y sí hay momentos donde me puedo cansar o aburrir, pero aun con todo eso, el juego logró mantenerme enganchado y me hace ver que aún hay potencial para sorprender en Pokémon, Game Freak y sobretodo Koei Tecmo.
RANK 4.5/5
¿Se necesitará una pandemia para que Pokopia sea un éxito?
