Gaming Reviews | Warcraft III Reforged: Forsaken Kingdom

Afortunadamente me agradan todos los géneros de juego, los disfruto bastante y hay géneros en los que juego mejor que en otros. Dentro de todos estos géneros, los RTS junto con los RPGs son de mis favoritos, los que disfruto más y adoro cuando estos mismos me retan, me obligan a ser creativo y poner a prueba mis habilidades, en definitiva, toda persona que le gusten los RTS y tenga cierta edad, inició con Age of Empires II, es un clásico de los clásicos, y nos enseñó bastante y seguramente o sigue en tu biblioteca de juegos, o lo recuerdas con mucho cariño. Pero no fue el único RTS legendario desde los inicios del siglo, hay otras franquicias buenísimas que merecen menciones honoríficas como la estupenda saga de Comand & Conquer y Rise of Nations, pero sin duda alguna, un estudio de desarrollo que se cimentó como uno de los mejores en el género sin duda alguna es Blizzard y nada más ni nada menos que con dos grandes franquicias Starcraft y Warcraft, y a pesar de que son más conocidos por su famosísismo MMORPG, estos juegos son estelares en su medio y destacan mucho por su nivel de estrategia y mecánicas necesarias para desempeñar en un alto nivel.

En lo personal, yo fui más de Starcraft, y puedo testificar que, incluso a diferencia de las campañas de los otros juegos que mencioné, la dificultad que Blizzard introdujo en estos juegos, iba más allá de solo ser bueno administrando recursos, el micro-managing, el kitear (hasta donde sé, aquí comenzó a usarse ese término) y la cantidad de estrategias que requerían tu atención, no tienen comparación con otros juegos, yo sé que la escena competitiva de AoE II también tiene un techo de skill altísimo, pero no por nada, antes de LoL, el e-sport que predominó sobre corea durante años fue nada más y nada menos que Starcraft.

Pero Warcraft tampoco se queda atrás, y aunque no los jugué en su momento, el legado de su historia, mecánicas y la fan base tan fiel que generó es evidencia de su grandeza, y es por eso que en esta ocasión le agradecemos a Blizzard Entertainment por permitirnos jugar este remaster con DLC de Warcraft III Reforged: Forsaken Kingdom.

Comenzamos

Warcraft es un fundador que definió lo que eran los juegos de estrategia en tiempo real. Su combinación de construcción de bases, administración de recursos, ejércitos y héroes con habilidades propias, cimentó una fórmula que podemos ver hoy en día en estrenos recientes. Su legado no depende únicamente de sus mecánicas, las campañas de Reign of Chaos y The Frozen Throne sentaron las bases del universo de Warcraft; en este juego fue dónde por primera vez, el mundo conoció a figuras como Arthas, Illidan, Jaina y Sylvanas. Gracias al legado de este juego, fue que diez años después llegó el fenómeno global de World of Warcraft.

A pesar del enorme éxito de ambas franquicias de RTS por parte del estudio, no se comparan a la bestia que se convirtió WoW, y conforme pasaron los años, ambas sagas dejaron de recibir contenido, a la fecha, los fans seguimos esperando Starcraft III para poder dar conclusión de la historia, (y aunque recibiremos algo de la franquicia, no es exactamente un RTS). Por ello, el anuncio de una campaña nueva para Warcraft III conlleva un peso más allá de solo una expansión. Y es que, han pasado más de veinte años sin una campaña completamente nueva, solo tuvimos la remasterización de los juegos con su versión Reforged. Ahora, Blizzard regresa a uno de los periodos históricos del mundo de Warcraft emblemáticos, y es que ahora contarán el periodo de transición entre la caída de Lordaeron y el establecimiento de los Renegados.

Es un periodo narrativo que en la gran escala de World of Warcraft, se ha quedado un poco en el pasado, para aquellos que no vivieron toda la historia de WoW, justo este periodo es “contado” un poco a modo de resumen, entonces, ahora no lo estamos viendo solo como la versión en RTS de la misma historia; es un complemento, la versión “tras bambalinas” y los detalles que habían quedado sin contar, como lo es la creación de la Ciudad Subterránea, los conflictos internos de los Renegados y más.

La campaña también cambia un poco la experiencia tradicional de un RTS, no solo son niveles de estrategia con un poco de diálogo y cinemáticas, ahora incorporó algunos elementos de RPG para promover un poco más la exploración de los mapas, algo similar a lo que habían hecho con la campaña de Rexxar en The Frozen Throne.

Historia

Como mencioné, se desarrolla durante el periodo que conecta los acontecimientos de Warcraft III con los primeros años de World of Warcraft, pero ahora veremos cómo los habitantes de Lordaeron enfrentaron las consecuencias del regreso de Arthas, el comienzo de la Plaga y la creación de su propia sociedad. La expansión está dividida en dos partes, la primera es el prólogo Last Days of Lordaeron, la cuál está conformada por cuatro misiones en los que seguimos a miembros de la Guardia de la Capital y cómo pasan de una vida cotidiana a un cuasi-apocalipsis y su supervivencia. Así le da una perspectiva de “día cotidiano” a los desastres ocasionados por Arthas, lo que le da un peso sentimental mayor. Principalmente utilizamos a Gare Bandarion y su mentor Landen, para partir de un par de caras algo conocidas, y la aparición de los grandes héroes no puede faltar. Pero no estamos usando héroes destinados a cambiar el rumbo de la guerra, sino, soldados que intentan salvar personas, proteger su hogar y cumplir con las responsabilidades de su reino mientras este desaparece.

Después del prólogo, comienza la campaña principal, tomando protagonismo la consolidación de los Renegados y los esfuerzos de Sylvanas por establecer una nueva nación bajo las ruinas de Lordaeron, podemos ver a través de los ojos del recién convertido Garek y una Forestal Oscura de nombre Anya, cómo se esfuerzan por encontrar un lugar en el mundo con su nueva situación, ya no se encuentran bajo la influencia de la Plaga, pero no pueden regresar a vivir a sus vidas anteriores.

Lo que me gusta es que no vemos a los Renegados como simplemente una facción que busca la venganza, exploramos su identidad, sus relaciones diplomáticas y la dificultad de construir una comunidad cuando sus integrantes han perdido sus horares, familias, su forma de vida y su lugar en el mundo. Y así, le da una perspectiva más profunda a uno de los personajes más amados de la saga, Sylvanas.

La expansión recupera figuras importantes del universo de Warcraft, entre ellas Varimathras, Putress, Sally Whitemane y Renault Mograine, además de personajes relacionados con la Plaga como Kel’Thuzad, Arthas y otros representantes de sus fuerzas. Su participación ayuda a conectar la nueva campaña con acontecimientos que los seguidores de la franquicia conocen desde hace años. Uno de los aspectos más interesantes es que no siempre somos el centro de todos los acontecimientos. La historia permite que el mundo avance alrededor de nuestros protagonistas y que las decisiones de personajes más importantes tengan consecuencias que debemos afrontar. Esto ayuda a construir una narrativa que se siente integrada en el universo de Warcraft, en lugar de presentar una aventura aislada que solamente utiliza nombres conocidos para generar nostalgia.

Blizzard acompaña esta historia con nuevas secuencias cinematográficas que amplían la presentación de los acontecimientos. La expansión incluye cerca de una hora de escenas dentro del juego, también tiene un ritmo diferente al de las campañas originales. El prólogo es más lineal y directo, mientras que la aventura principal dedica una parte importante de su tiempo a la exploración y las misiones secundarias. Esto permite conocer mejor el mundo y así logra ampliar un capítulo importante del mundo de Warcraft.

Jugabilidad

El prólogo es el apartado que más se acerca a la estructura tradicional de Warcraft III. Sus cuatro misiones presentan objetivos lineales y situaciones donde debemos administrar unidades, avanzar por el escenario y aprovechar las habilidades disponibles para superar los enfrentamientos. Es una introducción familiar que permite recuperar las sensaciones del juego original antes de presentar las modificaciones más importantes.

La campaña principal, en cambio, adopta una estructura de mundo semiabierto inspirada en The Founding of Durotar, la aventura de Rexxar incluida en The Frozen Throne. Aquí el énfasis está en explorar diferentes zonas, completar misiones, conseguir objetos y desarrollar a nuestros héroes. La construcción de bases y la producción masiva de unidades dejan de ser el centro de la experiencia, pues buena parte de las tropas y los recursos se obtienen durante las propias misiones. En lugar de pasar buena parte del tiempo preparando una economía para producir un ejército, debemos prestar atención a los personajes que controlamos, sus habilidades y los objetos que pueden utilizar. Los enfrentamientos suelen involucrar grupos más pequeños, por lo que cada unidad tiene una importancia mayor y perder a un personaje puede complicar considerablemente el avance.

La expansión incorpora un sistema de inventario ampliado con espacios específicos para diferentes piezas de equipamiento, además de objetos que modifican las capacidades de los personajes. Esto permite construir configuraciones más personalizadas y adaptar a nuestros protagonistas a los desafíos que encontramos durante la aventura. Podemos priorizar atributos, mejorar determinadas habilidades o buscar equipo que complemente nuestro estilo de juego. La exploración adquiere así una recompensa más tangible, pues encontrar un objeto especial puede modificar la manera en que afrontamos los siguientes enfrentamientos. También se incorpora un sistema de talentos que amplía las opciones de desarrollo. No estamos ante un RPG con árboles de habilidades extremadamente complejos, pero sí existe suficiente margen para experimentar y construir personajes con funciones distintas dentro del grupo.

Algunos encuentros exigen cambiar de posición, esquivar determinados ataques y administrar correctamente las capacidades de nuestros héroes. Esto introduce una dimensión más táctica que depende menos del tamaño del ejército y más de nuestra capacidad para controlar grupos pequeños de personajes. La idea funciona especialmente bien porque obliga a utilizar las herramientas del sistema de progresión. Un héroe con mejores atributos y equipamiento puede resistir más tiempo, mientras que una configuración enfocada en determinadas habilidades puede facilitar el enfrentamiento contra enemigos específicos.

Dificultad

Warcraft III Reforged: Forsaken Kingdom nos vuelve a presentar un gran reto, no es un RTS cualquiera, incluso en la dificultad más sencilla requiere prestar gran atención a lo que sucede en el campo de batalla, los enfrentamientos son difíciles y no podemos speedrunnear las misiones con los objetivos principales. Las misiones secundarias no son únicamente actividades opcionales para conseguir experiencia o conocer un poco más del mundo; son oportunidades clave para encontrar equipo, mejorar a los personajes y prepararte para los desafíos principales, esto porque, la expansión también experimenta con combates contra jefes, con una estructura más cercana a un enfrentamiento de un MMO, no se trata de solo seleccionar a tu ejército y enviarlos a la batalla para que el juego vaya determinando como se mueven, que unidades atacan, etc. Es necesario prestar atención a los patrones de ataque, las notificaciones de daño y aprovechar las habilidades disponibles al máximo.

Contenido

La expansión de Forsaken Kingdom también llega con una cantidad considerable de contenido, ya que salió junto a la actualización 3.0 que implementó varias mejoras. La campaña trae una historia rica y larga, algunos de los escenarios “reciclan” locaciones conocidas pero presentados con una perspectiva diferente, la duración es menor a la de la campaña principal pero no le quita su impacto emocional ni de la experiencia global.

La campaña principal está organizada en tres grandes capítulos y constituye el contenido más extenso de la expansión. Su estructura de exploración permite recorrer diferentes zonas, completar misiones y desarrollar a los personajes mientras seguimos los acontecimientos que conducen al establecimiento de los Renegados. A diferencia de una campaña clásica, no siempre avanzamos de una misión a otra mediante una sucesión lineal de escenarios. La exploración y las actividades secundarias tienen un papel más importante, por lo que podemos dedicar tiempo a descubrir lugares, encontrar personajes y conseguir objetos antes de continuar con los objetivos principales. En promedio, lo esperado es concluir la historia en aproximadamente unas 30 horas.

Por otro lado, una de las novedades más llamativas de la actualización 3.0 es la incorporación del Paladín Renegado, el primer héroe nuevo para la selección de la taberna en más de veinte años. Esta unidad también tiene una conexión directa con la historia de la expansión, pues representa a un guerrero no muerto que conserva su vínculo con la Luz Sagrada. Entre sus capacidades se encuentran Furia Justiciera, que le permite cargar contra los enemigos y ralentizarlos; Consagración, que crea un área que daña a los rivales y ofrece beneficios a las unidades aliadas compatibles; Aura Sagrada, que incrementa la resistencia mágica de las tropas cercanas; y Fuego Purificador, una habilidad que permite curar y potenciar aliados, además de afectar a los enemigos dentro de su área.

Este héroe está disponible sin costo adicional en el multijugador, incluso si no se ha adquirido la expansión.

Gráficos

La actualización 3.0. Definitive Edition introduce una opción visual que busca mejorar la presentación del juego sin perder la identidad artística que hizo reconocible al original. Blizzard ha reconstruido más de 600 unidades y actualizado escenarios, iluminación, efectos y estructuras. También se incorporan mejoras en la tecnología de iluminación y niebla, transiciones entre el día y la noche y mapas que aprovechan mejor la verticalidad de los entornos.

La intención es corregir uno de los problemas que afectaron a la presentación de Reforged: el exceso de detalle visual que podía dificultar la identificación de las unidades durante las batallas. En un RTS, la claridad de las siluetas y la lectura del campo de batalla son fundamentales, por lo que el nuevo modo busca encontrar un equilibrio entre fidelidad gráfica y funcionalidad. Los jugadores pueden alternar entre los gráficos clásicos y Definitive Edition, además de participar en partidas multijugador con usuarios que utilizan diferentes opciones visuales. Esto permite conservar la flexibilidad de la comunidad y evita que la nueva presentación divida a los jugadores.

Lo positivo

Una nueva campaña después de más de veinte años no solo revive la emoción por los juegos un tanto olvidados, también ayuda a profundizar en un universo amado por muchos, el prólogo y la jugabilidad de la campaña también dan una experiencia de juego fresca, no solo crearon escenarios con diálogos y se dieron por concluidos, nos trajeron una experiencia que se disfrute junto con una gran historia.

También aprovecharon para traer mejoras en el desempeño del juego y del multijugador, mismas que no son exclusivas de la adquisición del DLC por lo que hay un poco para todos sin la presión de gastar.

Lo negativo

El ritmo es un poco irregular, al tener el énfasis de explorar las misiones secundarias, puede que la tensión generada por los eventos principales fluctúe un poco con el progreso, a dificultad es exigente, incluso en la versión “historia” es un reto considerable y puede que jugadores casuales no sean capaces de completarla.

Conclusión

Puede que la experiencia central de la campaña que se desvía de un RTS tradicional no sea de agrado para todos, pero los elementos clave, de manejar tu ejército de forma táctica, ahí siguen y de una forma evidente, quizás también la dificultad debería de reducirse un poco, las dificultades más avanzadas castigan mucho hasta el más mínimo error, exigiendo una atención a detalle casi perfecta.

Pero, los pormenores no sobrepasan en absoluto a los aciertos, tenemos nuevo contenido de Warcraft, una campaña e historia excelentes, y mejoras en general para todos los jugadores, Forsaken Kingdom demuestra que el universo de Warcraft todavía tiene historias que merecen ser contadas. No todas necesitan girar alrededor de una amenaza que ponga en peligro a todo Azeroth; en ocasiones, conocer cómo una facción construyó su identidad o cómo sobrevivieron los habitantes de un reino destruido puede resultar mucho más interesante.

Radar-4

RANK 4/5

No es una experiencia imprescindible, pero para todos los que amamos los RTS y nos encanta profundizar en el Lore, es una experiencia que recomiendo bastante.

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