Hay algo especial en eventos como la CCXP México 2026. No se trata solo de los anuncios, los invitados o los escenarios espectaculares, sino de lo que ocurre entre la gente que los habita.
Aquí, el cosplay, el cine, el anime, los videojuegos, la tecnología, los coleccionables e incluso la lucha libre conviven en un mismo espacio, creando algo más grande que la suma de sus partes. Es un punto de encuentro donde las pasiones dejan de ser individuales y se transforman en comunidad.
Estos eventos siempre me han parecido espacios seguros: lugares donde puedes mostrar lo que te gusta, cómo te vistes y quién eres sin sentirte juzgado. Pero, más allá de eso, son espacios donde esa energía se comparte, donde alguien reconoce tu referencia, tu personaje o tu emoción.
En su tercera edición, la CCXP México no solo reafirma esa esencia, sino que se posiciona fácilmente como el evento más grande del país dentro de la cultura pop. La cantidad de expositores, invitados, artistas y celebridades, sumado a los avances exclusivos, paneles y experiencias interactivas, convierten cada rincón en algo digno de explorarse.
Y es justo ahí, en esa mezcla entre espectáculo y comunidad, donde comienza realmente la experiencia.
Y es precisamente en ese recorrido donde la CCXP México 2026 demuestra su verdadera fuerza: no solo en lo que se presenta sobre los escenarios, sino en todo lo que puedes vivir entre ellos.
Este último día fue uno de los más emocionantes. Por cierto, si quieres saber cómo se vivieron los días anteriores, puedes revisar el resto de las crónicas aquí en Frames.
Pero aquí pondré especial atención a algunos espacios importantes que no se mencionaron en nuestras notas anteriores. Uno de ellos fue el dedicado a WWE 2K26, donde la experiencia iba más allá del juego —que, por cierto, podías probar sin problema en el stand—. Todo lo demás estaba enfocado en hacerte sentir como una superestrella de la WWE, con una photo opportunity que simulaba tu llegada al ring y te permitía formar parte del espectáculo. Además, había un espacio donde podías elegir tu entrada y cumplir, de cierta forma, uno de los sueños más grandes de quienes crecimos viendo estos eventos: seleccionar tu tema y caminar por la rampa mientras los fuegos artificiales te acompañan. Temas como los de Penta o Chelsea Green estaban disponibles para recrear ese momento.
Muy cerca de ahí, el stand de ASUS apostaba por una experiencia completamente distinta, pero igual de llamativa. A través de un stand donde los asistentes podían tomarse fotografías con efectos que simulaban hologramas de personajes como Homelander o Omni-Man, también era posible probar distintos dispositivos, incluyendo colaboraciones especiales con Hatsune Miku.
Aquí hago una mención especial a TutiCosplay, quien, con un cosplay de Hatsune Miku, recibía con mucha amabilidad a todos los que se acercaban al stand, incluyéndonos a nosotros. Muchas gracias, Tuti.
Pero no todo se queda en la experiencia o en lo interactivo. En el área de Game Island, una de las charlas más interesantes del día giró en torno a Pokémon GO, donde creadores de contenido y colaboradores hablaron sobre las campañas de localización. Estas iniciativas buscan integrar elementos culturales específicos dentro del juego, desde detalles como coronas de flor de cempasúchil hasta activaciones realizadas en espacios reales de la ciudad, como Paseo de la Reforma.
Más que simples añadidos, se trata de una forma de conectar lo digital con la identidad de cada región, haciendo que la experiencia del jugador se sienta única dependiendo de dónde se encuentre.
Si los pasillos y stands construyen la experiencia, los escenarios principales son donde la CCXP México 2026 brinda realmente el espectáculo.
Uno de los momentos más destacados del día fue la aparición de Pedro Pascal junto a Grogu para presentar The Mandalorian & Grogu. El anuncio, acompañado de avances exclusivos mostrados en el Thunder Stage, generó una de las reacciones más fuertes del público.
Su llegada al Omelete Stage mostró la emoción de los asistentes; los gritos se podían escuchar en todo el Centro Banamex, convirtiendo este en uno de los momentos más intensos del día.
Más adelante, el escenario también recibió al elenco de Stuart Fails to Save the Universe, una serie que mezcla comedia y ciencia ficción bajo la idea del multiverso. Este momento dejó claro que las franquicias siguen apostando por expandir sus universos hacia nuevas narrativas, siendo, sinceramente, una de las propuestas más interesantes en el terreno de las series.
Pero uno de los momentos más interesantes —y quizá menos ruidosos, pero más reveladores— ocurrió durante el panel de Sato Company, con la presentación de varios tráilers de k-dramas que llegarán a México bajo la idea de una invasión coreana.
Y es que no solo importa la llegada de estos proyectos a cines mexicanos, sino lo que representa: la consolidación de Corea como una potencia cultural global. Los k-dramas destacan por su narrativa emocional, sus giros y sus temáticas, que conectan profundamente con el público. Varios de los avances apuntan a propuestas que podrían romper esquemas dentro del mercado actual y ofrecer nuevas formas de consumir cine en el país.
Finalmente, el panel de una de las películas que más espero —porque siempre he sido fan de DC, especialmente de Superman y su universo— fue Supergirl, con la presencia de Milly Alcock y el director Craig Gillespie. Tras mostrar material exclusivo en el Thunder Stage, ambos participaron en una entrevista dentro del Omelete Stage.
Aquí es donde la CCXP brilla con mayor fuerza, ya que este escenario tiene la capacidad de brindar una cercanía única con el público, reflejando no solo la ambición del evento, sino su objetivo: ofrecer una experiencia completa. Este contraste entre la magnitud del espectáculo y la calidez del encuentro es, justamente, lo que hace única a la CCXP.
Y así es como, durante cuatro días, el evento logra reunir mundos que conviven en torno a nosotros —el cine, el anime, los videojuegos, la tecnología, el cosplay e incluso la lucha libre— y los transforma en una experiencia colectiva que nos permite conectar con otras personas en un mismo lenguaje compartido.
No se trata solo de ver avances exclusivos o de conocer a grandes celebridades… bueno, la verdad sí, un poco, porque jamás pensé estar tan cerca de algunas de estas figuras.
Pero también se trata de formar parte de algo más grande: una comunidad que vive, interpreta y resignifica estas historias.
Con cada edición, la CCXP México no solo crece en magnitud, sino también en impacto. Y eso es lo que la consolida como el evento más grande del año en el país, al menos en términos de cultura pop, y como una de las experiencias más completas y representativas para los fans en Latinoamérica.
Porque, al final, más allá de los anuncios y los escenarios, lo que realmente define a la CCXP es la conexión que logra generar entre quienes la viven.
