¡Bienvenidos una vez más!, permítanme compartirles en esta ocasión, una review sobre la película Jugada Maestra, que tuvimos la oportunidad de ver por invitación de Diamond Films México & dosD3 Comunicación, a quienes agradecemos su consideración para invitarnos a cubrir esta premiere. Jugada Maestra nos ofrece una película entretenida de asesinatos con un toque de comedia y una pizca de humor negro.
Comencemos por el principio, el filme nos presenta a Becket Redfellow (Glen Powell) quien se encuentra en la cárcel y sus últimas horas de vida, puesto que ha sido condenado a la pena máxima capital, la muerte por los crímenes que ha cometido. En estos últimos momentos, recibe la visita del padre Morris (Adrian Lukis), un sacerdote quien viene a reconfortarlo, pero para su sorpresa, se encuentra con un Becket bastante tranquilo y sereno, cosa que ha generado curiosidad al sacerdote, deseando conocer su historia de viva voz del mismísimo condenado, quien no duda en compartirle sus vivencias.
Becket es hijo de Mary Redfellow (Nell Williams) una joven de 18 años, que forma parte de una acaudalada familia de los Estados Unidos, los Redfellow. Mary se enamora de un joven músico de violonchelo, con quien se relaciona y resulta embarazada de nuestro protagonista. Esto no cae muy bien a la familia de Mary, quienes inmediatamente la desconocen y dejan de brindarle su apoyo por el “qué dirán” en la alta sociedad, ya que ella se ha negado a la opción de no tener a su hijo, quedando desamparada y desconocida por todos sus familiares.
Sin importar esto, Mary tendrá a Becket y lo criará con esfuerzo, siempre como un niño educado y preparado, lo que será interrumpido por su deceso debido a una enfermedad, dejando a Becket como un niño en adopción. Pasados los años nos encontramos a nuestro protagonista, ya como un adulto hecho y derecho que labora en una sastrería, dónde por cuestiones del destino, se encuentra con Julia Steinway (Margaret Qualley), una chica de su infancia de quien está interesado y en su momento enamorado.
Julia quien ahora está casada en un matrimonio muy del estilo de la alta sociedad, es decir, casada por intereses y sociedades entre gente de altos recursos, cuestionará a Beck sobre su vida y le preguntará si ha recuperado lo que le “pertenece”, nada más ni nada menos que regresar a la línea de los Redfellow y recuperar su posible herencia. Así es, Mary fue desconocida y olvidada por su familia al embarazarse, pero nunca fue descartada de la línea de herencia de los Redfellow, una posible y nada pobre cantidad de 28 mil millones de dólares podrían ser suyos, sólo que hay una pequeña situación, técnicamente es el último en la línea sucesoria para obtenerlos.
Con este encuentro con Julia, sucesos de vida “godín” que le ocurren y recordando siempre las palabras que su madre Mary le decía, “Nunca dejes de luchar por la vida que te mereces”, Becket se cuestionará, cómo podría hacerse de estos 28 mil millones de dólares, haciéndolo llegar a la conclusión más radical y loca que se le ocurrió, eliminando a todos los familiares que están en la línea sucesoria antes que él.
A partir de este momento, nos sumaremos a las aventuras de Becket investigando y conociendo a sus objetivos familiares a eliminar, quienes comprenden desde sus primos, los clásicos juniors mimados y con percepciones fuera de la realidad en vivir sus vidas de forma efímera, hasta sus tíos, hermanos de su madre Mary, quienes también nos muestran vidas sibaritas, prepotentes y déspotas con excesos de poder, sin dejar de lado al tope de la dinastía y dueño actual de la herencia, su abuelo Whitelaw Redfellow (Ed Harris), quien desterró a su madre.
El filme nos mostrará las hazañas, elucubraciones y pensamientos que Becket, raeliza para eliminar a cada uno de sus familiares, la manera, las formas y circunstancias para lograrlo, serán parte de la aventura y dónde se nos muestran acciones, no de un asesino despiadado o sin corazón, sino más bien, las acciones de una persona que busca lo que considera lo hará feliz, realizando actos un tanto curiosos y hasta simples si los analizamos, para deshacerse de cada uno de los herederos, dándonos acciones de un humor negro en cada eliminación, sintiéndose hasta como justas y divertidas, con el toque de prepotencia y déspotas con el que se comportan los objetivos.
Durante sus aventuras por lograr su meta final, Becket irá relacionándose más y más con el círculo familiar de los Redfellow, lo que lo acerca a cada uno de sus objetivos en particular, con algunas consecuencias colaterales, desde comenzar a tener una convivencia más personal con uno de ellos, su tío Warren Redfellow (Bill Camp), conocer a Ruth (Jessica Henwick) una chica con quien empieza una relación sentimental y los encuentros futuros con Julia, la mujer que tiene un significado desde su infancia.
Con el paso de la trama, nos encontraremos en un punto donde Beck tendrá que cuestionarse, si vale la pena seguir en esta búsqueda por “recuperar la vida que merece”, ó disfrutar la vida que ha logrado ganarse y generado, complicando sus decisiones conforme más y más cosas, sucesos y personas, comienzan a combinarse en su camino.
Jugada Maestra es una comedia de humor negro que es entretenida, que refleja lo efímero, lo superficial, los intereses mundanos de algunas acciones del ser humano y sus contradicciones, que vale la pena disfrutar para divertirse y hasta por momentos, generar una leve reflexión sobre qué es lo que uno busca, qué es importante y de verdadero valor de acuerdo a nuestro enfoque personal.
Disfrútala en cinépolis a partir de este Jueves 26 de Marzo.
