¿Qué puede hacer tan grandioso y memorable a un juego del pasado?
Argumentar que todo es cuestión de nostalgia puede ser válido; ¿quién no recuerda el pasado con más emoción y cariño del que tuvo en ese momento? Sin embargo, es innegable que las obras del pasado tuvieron un contexto diferente: tecnología con limitaciones que forzaba a los diseñadores y directores a tomar alternativas para plasmar sus ideas, así como tiempos y presupuestos más apretados que no permitían que algunas de ellas llegaran a la luz del público. Esto, aunque puede parecer negativo, impulsaba la creatividad de desarrolladores y programadores, quienes lograron crear experiencias que recordamos durante mucho tiempo hasta nuestra actualidad.
Octopath Traveler, a pesar del nombre tan peculiar que tiene, buscó esa magia perdida de los RPG modernos. Tomó un estilo artístico que antes existía como consecuencia de una limitación técnica y lo mejoró a su manera, dando forma a una estética que ha inspirado nuevas obras. Mientras tanto, su sistema de combate, aunque ya se había implementado en Bravely Default, aquí se refinó aún más, otorgando mayor control y satisfacción al jugador.
Es increíble pensar que este primer juego se anunciara como un gran exclusivo durante la presentación de Nintendo Switch en 2017. Creo que nadie imaginaba el impacto que podría ocasionar una propuesta más comedida, rodeada de grandes exponentes del género.
Y aquí estamos, casi nueve años después de aquel anuncio, con la tercera —o bien podría decirse la primera— entrega de esta particular saga, que espero continúe renovándose y creando más historias memorables que sigan conectando con quienes nos fascina este formato.
Antes de continuar quisiera agradecer a Square Enix quienes nos proporcionaron un código con el cual podemos entregarles esta reseña.
Comenzamos
Octopath Traveler es una saga joven, creada por Acquire y Square Enix, cuya primera entrega llegó a Nintendo Switch en 2018. Fue un exclusivo temporal para dicha consola y posteriormente se lanzó en otras plataformas. Para 2022 recibimos su secuela, Octopath Traveler II, la cual mejora mucho los sistemas vistos en la primera entrega y continúa entregando historias dignas de compartir.
Entre ambos lanzamientos existió Octopath Traveler: Champions of the Continent, una experiencia para dispositivos móviles con mecánicas gacha, que más tarde fue localizada para su lanzamiento en Norteamérica. Es precisamente esta última la que fue recreada para dar origen a Octopath Traveler 0, una nueva forma de experimentar estas historias que, para muchos, pasaron desapercibidas, pero que sirven como cimiento del universo que conocemos de Octopath Traveler, ya que está ambientada en el mismo continente: Orsterra.
Historia
Antes de todo, en un pueblo lejano conocido como Wishvale, se encuentra nuestro protagonista: joven e inexperto, pero con un gran potencial, que afortunada —o desafortunadamente— se verá afectado al ser elegido por un anillo de enorme poder, otorgado por los dioses. Este anillo será el inicio de todo, ya que tres personas, impulsadas por la codicia, el poder y la fama, buscarán expandir su influencia, y para ello necesitarán el anillo que saben se encuentra en Wishvale.
Wishvale, habitado por pueblerinos de vidas simples pero honradas, se encuentra celebrando un evento cuando es impactado por la furia de las Alas Escarlata (Scarlet Wings), un grupo militar que, apenas llega, arrasa el lugar con llamas y masacra a cualquiera que se cruza en su camino, entre ellos los padres del protagonista.
El protagonista y Stia, una amiga de la infancia, logran escapar con la ayuda de un ermitaño que habita en las montañas, mientras que los demás habitantes del pueblo sufren la muerte o un destino similar.
Además de Tytos, el general que lideró el ataque, se encuentran Herminia, con deseos de expandir su fortuna, y Auguste, quien personalmente asesinó a la madre del protagonista. Estos tres personajes, completamente corrompidos por la codicia, el poder o el deseo de reconocimiento, se convertirán en los pilares que tanto los supervivientes de Wishvale como aquellos a quienes han atormentado en su camino deberán derrocar.
Las historias de Octopath Traveler 0 son ligeramente más cortas que en otras entregas, pero, siendo sinceros, eso juega completamente a su favor. Tanto el recorrido por las mazmorras no se vuelve cansado como la narrativa evita dar rodeos innecesarios introduciendo personajes de relleno: cada personaje es crucial para la trama. Además, cada capítulo cuenta con un clímax sorprendente y un desenlace que puede no ser el que todos esperan.
Muchas veces me encontré lleno de amargura por cómo terminaban las cosas. Los villanos pierden, pero los héroes también; siempre hay sacrificios y personajes complejos que no son completamente buenos ni malos, puros o inmorales. Son, simplemente, personas que sobreviven en lo más duro de su mundo.
Aunque no faltan sorpresas más que bienvenidas que —sin querer revelar demasiado— logran llenar el corazón de nostalgia y esperanza.
Jugabilidad
En esta ocasión, nuestro protagonista no es un personaje predefinido que simplemente controlemos, como en entregas anteriores. Aquí lo construiremos desde el inicio, tanto en apariencia como en el desarrollo de Wishvale, el pueblo donde reside y el lugar donde comenzará a florecer nuevamente una civilización.
Tras completar el prólogo, tanto el protagonista como Stia regresarán a Wishvale, y será entonces cuando dé inicio la construcción del pueblo. Esta misión principal gira en torno a mejorar sus instalaciones, reclutar aliados y conseguir materiales que permitirán su crecimiento progresivo.
Los edificios podrán recibir mejoras para otorgar más beneficios, nuevas acciones o para albergar a un mayor número de personajes. El reclutamiento de aliados también brindará múltiples ventajas, como la obtención de materiales, dinero o mano de obra necesaria para ciertas estructuras, como la granja, la taberna o el campo de entrenamiento.
Para el personaje principal podremos elegir el trabajo que más nos agrade entre los ocho disponibles, cada uno con habilidades exclusivas y estadísticas diseñadas para destacar en su rol. Además, habrá otras características iniciales, como habilidades u objetos, que podremos seleccionar al comienzo de la historia.
El sistema de combate es significativamente distinto a lo visto en entregas pasadas. En esta ocasión, podremos controlar hasta ocho personajes al mismo tiempo, divididos en dos filas: la fila principal, cuyos integrantes realizarán acciones y recibirán daño, y la retaguardia, donde los personajes acumularán puntos de acción hasta intercambiarse con quienes estén al frente.
Cada personaje posee una clase, con habilidades y armas específicas. Los ataques se dividen entre daño físico y daño elemental, y cada enemigo cuenta con debilidades particulares que podremos descubrir a medida que avanza el combate. Al reducir su guardia a cero, el enemigo quedará aturdido durante el turno actual y el siguiente, lo que permitirá encadenar múltiples ataques con su defensa reducida.
Como incentivo, mientras más rápido termine el combate, mejores serán las recompensas: si rompemos la defensa de un enemigo obtendremos experiencia adicional; si derrotamos a los enemigos sin recibir daño, ganaremos dinero extra; y si vencemos a todos en el primer turno, se nos otorgarán puntos de trabajo adicionales.
Los trabajos cuentan con habilidades activas que requieren puntos para desbloquearse, así como habilidades pasivas que se activan conforme avanzamos en el dominio de cada clase.
Por último, el protagonista tendrá acceso a anillos que confieren habilidades extremadamente poderosas. Sin embargo, para obtenerlos será necesario avanzar en misiones específicas, aunque la recompensa bien vale el esfuerzo.
Gráficos
Esta entrega se siente muy continuista respecto a lo desarrollado en títulos anteriores, apostando nuevamente por un estilo HD-2D realmente precioso, aunque en ocasiones puede carecer de animaciones complejas. Para algunos, se trata de una joya que rememora a los RPG clásicos, pero sin limitarse a una simple recreación del pasado.
La iluminación y ciertos efectos visuales se perciben más acordes a la época actual, sin traicionar la esencia original del pixel art, sino más bien enriqueciéndola. Se trata de una mejora constante que incorpora elementos que décadas atrás no eran posibles, como ilustraciones con acabado de boceto que aparecen al final de la historia, aportando un toque artístico y emocional adicional.
Dificultad
Octopath Traveler nunca ha sido una saga particularmente difícil. Su sistema de guardia y quiebre otorga un gran control al jugador sobre cómo enfrentar a cada enemigo. Resulta sencillo identificar y recordar las debilidades de los rivales, y además existen numerosas herramientas que se van desbloqueando para evitar que los personajes caigan en combate.
La diferencia más notable respecto a otros títulos de la saga radica en el aumento del número de personajes en batalla y en que la mitad de ellos permanece en la retaguardia hasta que realizamos el intercambio. Esto provoca que, si un enemigo utiliza un efecto ineludible y letal, contemos con una especie de segunda oportunidad para continuar el combate. Además, como los personajes en reserva conservan sus puntos de acción, es relativamente fácil acumular ataques muy potentes una vez que rompemos la guardia del enemigo.
Para contrarrestar esta aparente “facilidad”, el juego limita considerablemente la cantidad de experiencia, puntos de trabajo y hojas (la moneda de Orsterra) que se obtienen. Como resultado, será necesario participar en combates de forma regular para no quedar rezagado en niveles, habilidades o equipamiento.
Contenido
Además de contar con las clásicas ocho historias principales que caracterizan a la franquicia, en esta entrega tendremos una trama adicional centrada en la reconstrucción del pueblo natal. Aunque incluye algunas mecánicas de espera para recolectar recursos, estas pueden dejarse fácilmente en segundo plano mientras avanzamos en los distintos capítulos de la historia principal.
Por otro lado, encontraremos misiones secundarias tradicionales y encargos enfocados en el reclutamiento de aliados, los cuales complementan el mundo de manera muy acertada. En algunas de estas misiones pueden surgir agradables sorpresas para quienes hayan jugado la primera entrega, ya que es posible encontrarse con alguna cara familiar dispuesta a brindar su ayuda.
Lo positivo
El apartado visual sigue siendo el atractivo más fuerte. Si bien los cambios no son tan significativos más allá de algunas animaciones interesantes, el formato continúa siendo su mayor distintivo. Aunque ya no es la única saga que ha adoptado el estilo HD-2D, con Square Enix como su principal impulsora, el arte y el diseño de personajes logran destacar por mérito propio.
Otro punto muy destacable es la banda sonora. Además de incluir algunos temas de Octopath Traveler que ya se encuentran entre mis favoritos, incorpora composiciones originales capaces de atraparte incluso sin estar jugando. Es, sin duda, un gran incentivo para encadenar combate tras combate.
Y hablando del combate, este sigue siendo uno de mis sistemas favoritos. Resulta extremadamente satisfactorio cuando sabes usarlo a tu favor, y un jugador con experiencia puede explotar al máximo sus mecánicas para fulminar enemigos en tiempo récord.
Aunque incluso a mí me cueste reconocerlo, la reconstrucción de Wishvale también tiene su encanto. Si bien se nota que fue diseñada originalmente para otro tipo de jugabilidad, transmite la sensación de estar contribuyendo activamente a la reconstrucción de nuestras raíces. El hecho de que no todo avance de forma inmediata refuerza la percepción de un paso del tiempo natural y coherente.
Lo negativo
Tengo claro qué es lo que no me convenció de este Octopath Traveler. El sistema de progresión, aunque intenta replicar lo que hacían las entregas anteriores, se siente considerablemente más lento. Posiblemente esto se deba a un intento de aumentar la dificultad, ya que, al contar con ocho personajes, las batallas pueden volverse mucho más fáciles de superar. Sin embargo, incluso si esa es la intención, hacer más tediosa la progresión de niveles y la obtención de materiales no contribuye a una experiencia satisfactoria; por el contrario, genera frustración y sensación de repetición, al tener que enfrentar una y otra vez a los mismos enemigos para obtener dinero o puntos necesarios para mejorar habilidades.
Por otro lado, la ausencia del idioma español puede desmotivar a muchas personas a probar el juego. Es una lástima, ya que podría ser la mejor entrega hasta la fecha. Esperemos que en el futuro Square Enix reconsidere su decisión y lance, al menos, una actualización gratuita con la traducción al castellano.
Conclusión
Octopath Traveler 0 sigue conservando lo que hace mágica a la saga: visuales nostálgicos pero modernos, un sistema de combate renovado que sigue siendo muy atractivo, incluso si no incluye todos los elementos que uno esperaría después de jugar la segunda parte, e historias que superan a las previas con múltiples picos de tensión.
Debo decir que, para ser un proyecto originalmente dirigido a móviles, me sorprendió gratamente. Los escritores se esforzaron por dar incentivos a los jugadores para conocer más a fondo a los personajes. Algunas decisiones de diseño en la progresión, así como la inclusión de más idiomas, habrían potenciado aún más esta joya. Aun así, a pesar de ser continuista, el juego cuenta con suficientes elementos para diferenciarse y atrapar a una nueva generación de viajeros.
RANK 4.5/5
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