Cine Reviews | No entres

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Confieso que me acerqué a “No entres” con un escepticismo natural de quien, como yo, no es particularmente fan del género de terror. Mi referencia máxima, y quizá la única que realmente me atrapó, fue “El proyecto de la bruja de Blair” en su momento. Hay algo en el found footage bien hecho que puede ser demoledor. Lamentablemente, este subgénero lleva años sintiéndose muy gastado, y películas como la primera “Cementerio General” ya lo explotaron. Con esto en mente, la nueva apuesta paraguaya de Hugo Cardozo intenta respirar nueva vida en la fórmula, con resultados… mixtos.

Antes de continuar con esta reseña, quisiera agradecer a Corazón Films por la invitación a Frames para la función de «No Entres».

Pero antes de entrar en materia, debo sacarme una curiosidad de encima: ¿Por qué está doblada al español de México? Es una pregunta que me surgió de inmediato. Claro que en Paraguay se habla español, así que el doblaje de un español a otro no fue por accesibilidad. Supongo que fue una decisión de distribución para hacerla más “neutral” y comercializable en toda Latinoamérica, un movimiento común pero que, personalmente, le resta un poco de autenticidad a la propuesta.

Dicho esto, hablemos de la película. “No entres” nos presenta a Aldo y Cristian (Lucas Caballero y Pablo Martínez), dos YouTubers que, en su desesperación por ganar vistas, deciden pasar la noche en una casa abandonada con un pasado siniestro: fue un centro de tortura para presos políticos. La premisa es simple y la hemos visto incontables veces. Dos chicos, cámaras, una locación tenebrosa y cosas que salen mal.

A nivel de producción, hay que darle un crédito enorme. Es una película de presupuesto claramente bajo que no aparenta serlo. El trabajo de cámara, aunque sea el típico video tembloroso del found footage, es eficaz y logra una atmósfera claustrofóbica. Los efectos son sólidos para lo que se propone y los jump scares –¡vaya que los hay!– están cronometrados con maestría para hacer brincar hasta al más curtido. Hugo Cardozo (quien también dirige y produce) demuestra un oficio envidiable para crear tensión con muy poco. Hay una secuencia en el techo de la casa que es genuinamente memorable por su ejecución.

Sin embargo, y aquí viene mi pero más grande, los personajes son insufribles. Aldo y Cristian son tan irritantes y sus decisiones tan irracionales, que como audiencia es difícil conectar o empatizar con su suerte. En un género donde el miedo se comparte, si no te importa lo que les pase, la mitad de la batalla está perdida. Sumado a esto, la película comienza con unos comentarios homofóbicos gratuitos que sientan un pésimo precedente y están completamente fuera de lugar, alienando a parte del público desde el minuto uno.

El ritmo también se resiente. Entre susto y susto, hay lapsos que se sienten largos y vacíos, acentuados por la falta de desarrollo de sus protagonistas. Y aunque el clímax tiene un giro que me tomó por sorpresa, se ahoga en un caos de gritos, imágenes sacudidas y una confusión que termina por restarle impacto. Además, como en todo found footage, llega un punto en el que uno se pregunta ¿por qué demonios siguen grabando?

En conclusión, “No entres” no es una mala película; es una película cumplidora. No reinventa la rueda ni llega a los talones de su influencia más obvious (“[REC]”, “Blair Witch”), pero ofrece 80 minutos de entretenimiento horroroso funcional. ¿La recomiendo? Si eres un fanático acérrimo del terror y del found footage, y puedes ignorar a sus personajes desesperantes, probablemente la pases bien, especialmente si la ves en un día de oferta en el cine. Es un esfuerzo loable que demuestra el talento existente en Paraguay.

Pero si, como yo, eres más escéptico con el género, quizá no encuentres aquí la razón para cambiar de opinión. No es una obra maestra, pero tampoco es un desastre. Es, simplemente, un susto pasajero.

Si quieres saltar de su asiento, ve a ver la película a cinépolis 🍿.

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