Hay animes que simplemente forman parte de nuestra infancia, y creo que para muchos de nosotros en México, Supercampeones es uno de ellos. Yo recuerdo perfectamente cuando lo veía en televisión, mucho antes de entender siquiera que lo que estaba viendo realmente era anime. De hecho, creo que fue de los primeros que disfruté, incluso antes de Dragon Ball. En ese entonces, Captain Tsubasa llegó a Latinoamérica con el nombre de Supercampeones y terminó convirtiéndose en una de esas series que veías una y otra vez, hasta que sus personajes, sus nombres y hasta sus jugadas imposibles se quedaban grabadas en la memoria.
Y es curioso porque, aunque han pasado muchísimos años desde aquellas primeras emisiones, Supercampeones sigue teniendo un lugar bastante especial entre los fans mexicanos. No importa cuánto tiempo haya pasado, prácticamente todos sabemos quién es Oliver Atom, Benji Price o Steve Hyuga. Es de esas series que, aunque no hayas vuelto a ver en años, basta escuchar su nombre para que inmediatamente regresen recuerdos de aquella época.
Pero creo que durante mucho tiempo hubo algo que nos hizo falta: un videojuego que realmente pudiera transmitir lo que sentíamos al ver el anime. Sí existieron juegos de Captain Tsubasa, aunque algunos apostaban por una fórmula bastante peculiar, prácticamente convirtiendo el fútbol en un RPG donde tenías que elegir tus acciones durante los enfrentamientos. Era una propuesta curiosa, pero si lo que buscabas era sentir que estabas dentro de un partido de Supercampeones, no era precisamente lo que uno imaginaba.
Yo, de hecho, nunca tuve la oportunidad de jugar uno de esos títulos porque no llegaron oficialmente a México. Lo que sí recuerdo es haberlos visto años después en tianguis o en algunos puestos, con esas imágenes que inevitablemente llamaban la atención porque, vamos, era un juego de Supercampeones. Pero también te quedabas pensando: ¿por qué nunca tuvimos un juego que realmente se sintiera como el anime?
Y después de tantos años finalmente tuvimos una respuesta con Captain Tsubasa, un juego que entendió perfectamente que el fútbol de esta serie nunca ha sido solamente fútbol. Aquí los tiros son imposibles, los porteros vuelan, los jugadores tienen técnicas especiales y cada partido se siente como una batalla.
Y ahora, varios años después, llega Captain Tsubasa 2: World Fighters, un título que vuelve a ponerse los tachones para llevarnos nuevamente a ese mundo que muchos conocimos durante nuestra infancia. Así que después de tantos años, la pregunta es bastante sencilla: ¿realmente consigue mantener viva esa esencia que hizo tan especial a Supercampeones?
Antes de continuar quisiéramos agradecer a Bandai Namco Latinoamerica la copia de este título para PC.
Comenzamos
Tamsoft Corporation regresa a la serie legendaria de futbol con Captain Tsubasa II: World Fighters, una secuela que busca mejorar la fórmula con un mayor nivel de detalle audiovisual y, sobre todo, con nuevas mecánicas que pretenden hacer los partidos más profundos.
Hay que tener claro desde el principio que este no es un simulador deportivo. Aquí no encontrarás una experiencia similar a FIFA o eFootball. El fútbol de Captain Tsubasa es completamente exagerado y diseñado para sentirse como un episodio del anime.
La PC detrás de la reseña:
Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce RTX 4060.
Procesador: AMD Ryzen 7 5700X
RAM: 32GB
Requisitos mínimos:
Tarjeta gráfica: NVIDIA GTX 1650 Super (4 GB) o AMD Radeon RX 5600 XT (6 GB)
Procesador: Intel i5-10600K o AMD Ryzen 5-5600X
RAM: 16 GB
Espacio disponible: 22 GB
Historia
La campaña principal nos lleva directamente al arco del Mundial Juvenil, recorriendo diferentes capítulos de la historia mientras controlamos a la selección de Japón. A lo largo de la aventura encontraremos episodios centrados en personajes como Carlos Santana, el campeonato en Asia y, por supuesto, el propio Mundial Juvenil, donde nos enfrentaremos a diferentes selecciones nacionales, entre ellas México, Uruguay y Países Bajos.
Uno de los puntos que más destaca es la fidelidad con respecto a la obra original. Tanto la estética como la narrativa buscan reproducir la sensación de estar viendo un capítulo del anime, algo que los seguidores seguramente sabrán apreciar.
Dentro de cada episodio también encontraremos desafíos opcionales e historias secundarias, aunque estas últimas son principalmente contemplativas y se basan en secuencias de diálogo.
Hay una cantidad considerable de textos y escenas que leer, algunas de ellas pueden extenderse durante varios minutos. Para los fans más dedicados esto probablemente no será un problema, pero si lo que buscas es jugar, puedes omitir estas secuencias para llegar directamente a los partidos.
Antes de comenzar tendremos acceso a un editor de personajes bastante completo, con diferentes opciones para modificar el cabello, ojos, rostro, cuerpo y tonalidad de piel. Las posibilidades son suficientes para crear un personaje completamente original o incluso intentar reproducir a algunos de los protagonistas de la serie.
Nuestro personaje irá subiendo de nivel conforme avancemos, obteniendo diferentes recompensas y puntos que podremos utilizar en la tienda del juego para desbloquear elementos cosméticos.
También podremos modificar nuestro equipo, cambiar posiciones, formaciones y seleccionar diferentes movimientos especiales, algo que permite personalizar considerablemente la experiencia.
Jugabilidad
La base sigue siendo prácticamente la misma: partidos de ataques y contraataques en los que la espectacularidad está por encima del realismo. Podemos realizar pases y movernos por el terreno de juego, pero rápidamente descubriremos que una de las estrategias más efectivas consiste en correr hacia adelante y utilizar el regate en el momento adecuado para superar a los rivales.
El sistema de disparos tampoco busca reproducir el fútbol tradicional y sus reglas. Más que preocuparnos demasiado por nuestra posición, tendremos que cargar nuestro disparo para reducir progresivamente la energía del portero. Cuanto más insistamos, mayores serán nuestras posibilidades de conseguir el gol.
Ahora tenemos una nueva capa táctica gracias a la posibilidad de escoger entre seis direcciones diferentes para nuestros disparos. El portero también puede seleccionar una de seis direcciones para intentar detener el balón. Si acierta completamente, apenas perderá resistencia, pero si falla de manera considerable puede perder prácticamente toda su energía.
Y aquí aparece el estado Break, que limita la resistencia máxima del guardameta durante el resto del encuentro. Esta mecánica hace que los enfrentamientos sean algo más interesantes, especialmente cuando ambos jugadores saben aprovechar las posibilidades de los disparos y las paradas.
Otra de las grandes novedades es el sistema Chain, una especie de contador de combo que premia encadenar diferentes regates y acciones antes de llegar al disparo. La idea nos anima a jugar de una manera mucho más espectacular, utilizando movimientos especiales para aumentar la potencia del disparo y reducir el tiempo necesario para cargarlo.
Pero también existe un riesgo. Si el rival consigue robarnos el balón, nuestra cadena pasa a sus manos. De esta manera se crea una dinámica de riesgo y recompensa que funciona bastante bien y que encaja perfectamente con el estilo de Captain Tsubasa.
A esto se suman las paradas milagrosas, que permiten al guardameta realizar intervenciones espectaculares bajo determinadas condiciones, y los movimientos milagrosos en equipo, que reproducen algunos de los momentos más reconocibles de la serie.
También contamos con un repertorio más amplio de supermovimientos, incluyendo disparos devastadores, regates espectaculares, pases imposibles, entradas agresivas e incluso intercepciones capaces de detener disparos que prácticamente ya iban dirigidos a la portería.
Otra incorporación son los centros desde el lateral del área y sus respectivos remates. Puede parecer una mecánica secundaria, pero conforme avanzamos y aprendemos a utilizarla correctamente comienza a adquirir mayor importancia.
Todas estas novedades hacen que los partidos sean más dinámicos y espectaculares que en la entrega anterior. El problema es que, después de varias horas, empiezan a aparecer las limitaciones de la fórmula.
Gráficos
Lo más destacable es, sin duda, la caracterización de los personajes. Los modelados son bastante fieles a la estética del manganime y las animaciones consiguen transmitir buena parte de esa espectacularidad que caracteriza a Captain Tsubasa.
Durante los partidos es donde más se aprecia este trabajo. Los movimientos especiales, los disparos y las diferentes animaciones consiguen reproducir bastante bien la sensación de estar viendo una versión interactiva de la serie.
Sin embargo, el trabajo realizado en los escenarios está varios escalones por debajo. Los estadios y otros entornos no resultan especialmente espectaculares y carecen del mismo nivel de detalle que encontramos en los personajes.
El principal problema técnico son los tiempos de carga. No solamente encontramos cargas entre partidos, sino también entre algunas de las numerosas secuencias introductorias. Esto termina generando momentos de frustración innecesarios, especialmente porque rompe el ritmo de una experiencia que pretende ser rápida y espectacular.
En el apartado sonoro tenemos una banda sonora que cumple, aunque aquí también encontramos una oportunidad desaprovechada. Hay una falta considerable de temas originales de la serie de televisión, ya que son pocos los que aparecen y además tienen una presencia bastante limitada.
Por otro lado, contamos con voces en inglés y japonés. Personalmente, la opción japonesa resulta mucho más convincente para una experiencia de este tipo. También tenemos comentarista durante los partidos, y hay que reconocer que la pasión que transmite ayuda bastante a reforzar el espectáculo.
Dificultad
Captain Tsubasa 2: World Fighters cuenta con tres niveles de dificultad: fácil, normal y difícil. Sin embargo, independientemente de la dificultad elegida, el mayor reto durante las primeras horas no está tanto en los rivales como en entender las propias mecánicas del juego. Durante los primeros partidos seremos bombardeados constantemente por tutoriales que explican las diferentes posibilidades del sistema.
Aunque esta información resulta necesaria para comprender todas las mecánicas nuevas, la forma en que se presentan puede llegar a ser bastante incómoda, especialmente porque los tutoriales aparecen mientras estamos intentando avanzar en los partidos.
Una vez que entendemos cómo funcionan los regates, las cadenas, los disparos y las paradas, la dificultad disminuye considerablemente. Marcar goles y ganar encuentros no resulta especialmente complicado.
La inteligencia artificial tampoco es precisamente uno de los puntos fuertes del juego. Pero, siendo honestos, tampoco es algo que afecte demasiado a una experiencia que apuesta por un fútbol completamente arcade. Si optas por el multijugador en línea ahí si cuidado con no saber las bases porque se sentirá injusto cada partido y sea a favor tuya o en contra.
Contenido
Tenemos 22 selecciones nacionales, más de 100 futbolistas y aproximadamente 50 movimientos nuevos, además de una campaña que ofrece una cantidad considerable de partidos.
El modo historia es, sin duda, el principal atractivo para quienes quieran disfrutar de la experiencia en solitario. A esto se suman los desafíos opcionales, historias secundarias y diferentes elementos desbloqueables.
Conforme jugamos y subimos de nivel obtenemos recompensas que podemos utilizar para personalizar nuestro equipo y nuestro personaje. Además, podremos modificar posiciones, formaciones y movimientos especiales. Todo esto también se traslada al apartado multijugador, donde encontramos partidos amistosos tanto locales como online.
Después de terminar la historia y jugar algunos encuentros online o locales, no existen demasiadas alternativas capaces de mantener el interés durante muchas horas. Por eso, aunque la cantidad de contenido es considerable, la rejugabilidad podría haber sido mucho mayor.
Lo positivo
Hay varios aspectos en los que Captain Tsubasa 2: World Fighters consigue destacar. El primero y más evidente es la evolución de su sistema de juego. Las nuevas mecánicas, como el sistema Chain, las diferentes direcciones para disparos y paradas, así como los movimientos milagrosos, consiguen darle mayor dinamismo a unos partidos que ya eran bastante espectaculares en la entrega anterior.
También destaca el modo historia. La posibilidad de crear nuestro propio personaje y posteriormente modificar sus habilidades, posición y movimientos especiales añade una capa de personalización que complementa bien la campaña.
A esto se suma una excelente representación visual de los personajes, especialmente durante los partidos y en los diferentes movimientos especiales. El juego consigue capturar buena parte de la estética del manganime y trasladarla correctamente al formato interactivo.
Finalmente, la cantidad de futbolistas, movimientos especiales y opciones de personalización hacen que, al menos durante las primeras horas, tengamos suficientes herramientas para experimentar y encontrar nuestra propia manera de jugar.
Lo negativo
El principal prolema sigue siendo la falta de profundidad a largo plazo. Aunque ahora existen más mecánicas, después de varias horas los partidos pueden comenzar a sentirse repetitivos y predecibles. La mayoría de los encuentros terminan dependiendo de los mismos recursos, por lo que la variedad no crece al mismo ritmo que las posibilidades del sistema.
También tenemos las constantes interrupciones durante los partidos. Los tutoriales, diálogos y diferentes secuencias pueden detener continuamente la acción, mientras que los tiempos de carga aparecen con demasiada frecuencia. Esto resulta especialmente contradictorio en un juego que busca ofrecer partidos rápidos y espectaculares.
La inteligencia artificial tampoco destaca demasiado y, aunque esto no resulta tan importante dentro de una propuesta completamente arcade, sí contribuye a que los encuentros pierdan incentivo conforme avanzamos.
Por último, se echa en falta una mayor cantidad de modalidades. El modo historia, los partidos locales y las opciones online son poco mas del minimo para un juego así, habría sido interesante contar con más alternativas para aprovechar el sistema de progresión y mantener el interés durante más tiempo.
Conclusión
El fútbol de Captain Tsubasa II: World Fighters, tanto en sus videojuegos como en el manga y anime, nunca ha buscado ser realista; busca ser espectacular. Y aunque World Fighters consigue llevar ese espectáculo un poco más lejos, todavía le falta profundidad para convertirse en una experiencia verdaderamente completa.
Tiene nuevas mecánicas que aportan mayor variedad a los partidos y una cantidad considerable de movimientos especiales que hacen que los encuentros sean todavía más espectaculares.
El modo historia también cumple con una duración satisfactoria y una representación bastante fiel del arco del Mundial Juvenil. Para los seguidores de la obra de Yoichi Takahashi, encontrarse con tantos personajes, movimientos y situaciones reconocibles será probablemente uno de los mayores atractivos.
La profundidad del sistema no acompaña a la cantidad de mecánicas disponibles. Una vez dominadas las posibilidades, los partidos pueden comenzar a sentirse repetitivos y predecibles. A esto hay que añadir las constantes interrupciones, los diálogos extensos y unos tiempos de carga que terminan perjudicando el ritmo de los encuentros.
También se echa de menos una mayor variedad de modalidades que permitan aprovechar durante más tiempo todo el sistema de progresión y personalización.
Captain Tsubasa 2: World Fighters es una mejora clara respecto a su predecesor y una opción interesante para competir con los titanes del futbol, pero aún tiene oportunidades de mejora para convertirse en el juego definitivo que esta licencia podría ofrecer.
