Gaming Reviews | Star Fox

Star-Fox

No puedo culpar a Nintendo por volver al mismo Star Fox después de 30 años, cuando yo mismo prácticamente solo he jugado ese mismo clásico y poco más.

Con trabajo logro recordar la primera vez que experimenté la saga. Debía tener 6 u 8 años, en algún lugar de dudosa procedencia y durante muy poco tiempo. Pero, por alguna razón, esa experiencia se quedó conmigo hasta el anuncio de Star Fox Zero, que para mí era el juego más esperado de 2016.

En ese momento no tuve en cuenta que la Wii U ya estaba en su etapa final, que la saga llevaba más de 10 años sin una entrega realmente nueva o que el estudio detrás del proyecto terminaría convirtiéndose en uno de mis favoritos: PlatinumGames.

Aun así, lo compré de salida. Grave error, considerando que poco tiempo después ya podía encontrarse a precio de liquidación. Una verdadera lástima.

Dos años más tarde llegó el sorprendente cameo de Fox en Starlink: Battle for Atlas, acompañado de su preciosa Arwing de juguete, y también surgió el famoso rumor de Star Fox Racing, que al final terminó siendo un simple bulo.

A partir de ahí solo hubo silencio. Durante mucho tiempo dio la impresión de que la saga había llegado a su fin. Pero aquí estamos, en 2026, y después del reconocimiento que recibió gracias a la película de Super Mario, finalmente tenemos un remake de Star Fox 64 que conserva todo aquello que lo convirtió en un clásico, adaptándolo a la época actual con gráficos espectaculares y un gameplay tan adictivo como siempre.

Star-Fox
Star-Fox

Comenzamos

Star Fox surgió como un proyecto experimental alrededor del Super FX, el chip desarrollado por Argonaut Studios para generar gráficos en tres dimensiones en Super Nintendo. A partir de esa innovadora tecnología, Nintendo aportó la idea de una aventura espacial protagonizada por animales antropomórficos. Así nació el equipo Star Fox, cuya primera misión para salvar el Sistema Lylat terminó convirtiéndose en un éxito comercial.

Antes del estreno de su secuela, la nueva generación de consolas ya había llegado en 1995, por lo que Nintendo canceló su lanzamiento y dejó en manos de su Equipo de Desarrollo Interno la creación de una reimaginación para Nintendo 64.

Fue entonces cuando se introdujeron muchos de los elementos que, aunque cambiaban por completo la historia original, terminaron definiendo a la franquicia hasta nuestros días: Star Wolf, James McCloud y las icónicas personalidades de cada integrante del equipo.

En 2011, Nintendo 3DS recibió Star Fox 64 3D, un remake que modernizó el clásico para una nueva generación. Posteriormente, en Wii U, llegó Star Fox Zero, desarrollado por PlatinumGames, donde se reiniciaron los acontecimientos de las Guerras de Lylat para incorporar nuevos vehículos, escenarios y un sistema de control completamente renovado.

Si contamos las entregas principales junto con Adventures, Assault y Command, la realidad es que cada lanzamiento fue perdiendo relevancia y ventas. Su calidad puede ser debatida, pero lo verdaderamente importante es que, para intentar revivir la franquicia, Nintendo decidió regresar al punto más alto de la saga: Star Fox 64. Y no lo hizo una, sino dos veces.

El problema fue que, entre ventanas de lanzamiento desafortunadas, una dirección inconsistente y largos periodos de ausencia, Star Fox terminó perdiendo poco a poco su lugar en el imaginario de los jugadores.

Un pequeño rayo de esperanza llegó con Starlink: Battle for Atlas de Ubisoft, que sorprendentemente incorporó al elenco de Star Fox junto con una espectacular Arwing física. Aquello dio la impresión de que Nintendo seguía buscando al estudio ideal para llevar la franquicia hacia el futuro que realmente necesita.

Y así llegamos a 2026, cuando Velan Studios, los creadores de Mario Kart Live: Home Circuit, vuelven a tomar como base Star Fox 64, pero esta vez ampliando la historia con nuevas cinemáticas, profundizando en el desarrollo de los personajes y presentando una dirección artística nunca antes vista en la saga, sin perder la esencia que convirtió al original en un clásico.

Star-Fox
Star-Fox

Historia

El General Pepper envía al equipo original de Star Fox a investigar el planeta Venom, un mundo aparentemente inhabitable al que años atrás había desterrado al científico Andross, debido a una actividad sospechosa.

Es durante esta misión cuando descubrimos que Andross no solo ha estado formando su propio ejército, sino que además uno de los integrantes de Star Fox, Pigma, traiciona al equipo. En un intento por salvar a Peppy, el más veterano del grupo, James McCloud se sacrifica para ganar tiempo, dejando a su hijo Fox bajo la tutela de su viejo compañero.

Cinco años después, el equipo Star Fox ha sido completamente renovado y está conformado por cuatro pilotos con habilidades muy distintas: Fox, el heredero del legado de su padre; Falco, el mejor piloto del escuadrón; Peppy, el veterano con más experiencia; y Slippy, un brillante ingeniero capaz de mantener al equipo un paso adelante.

Con Corneria al borde de caer ante las fuerzas de Andross, el General Pepper recurre a Star Fox como su último recurso y los contrata como mercenarios para detener la invasión.

A partir de ese momento, el desempeño y las decisiones del jugador determinarán la ruta que seguirá el equipo hasta llegar a Venom, donde finalmente deberán enfrentarse a Andross y poner fin a la amenaza de una vez por todas.

En líneas generales, estamos ante la misma estructura narrativa de Star Fox 64. Sin embargo, lo que antes se limitaba a unas cuantas líneas de texto ahora se convierte en cinemáticas que expanden el contexto de la historia. Además, entre misiones se desarrollan mejor los personajes, mostrando sus aportaciones, sus relaciones y su personalidad.

Es un excelente añadido, aunque después de completar la campaña varias veces las escenas terminan sintiéndose repetitivas, y lo más probable es que acabes omitiéndolas.

Donde sí hay cambios importantes es en el desarrollo de algunos personajes. Fox ya no es el líder imperturbable que siempre tiene el control; ahora se siente como un joven que todavía está creciendo y que afronta una misión que terminará por convertirlo en un verdadero líder.

Por su parte, Slippy consolida su papel como el ingeniero del equipo. Aunque durante las misiones suele meterse en problemas, compensa esas situaciones con un gran apoyo táctico y con inventos que hacen posibles varias de las operaciones más importantes.

El equipo tampoco se limita a obedecer cada orden del General Pepper. En varias ocasiones cuestionan sus decisiones, lo que hace que la relación entre ambos se perciba más como una alianza de beneficio mutuo que como una simple cadena de mando.

Si buscas una reinvención completa, no la encontrarás aquí. Star Fox vuelve a apostar por el clásico de siempre: mejores gráficos, un apartado artístico completamente renovado y algunos añadidos narrativos que justifican esta nueva versión. Sin embargo, la historia sigue siendo prácticamente la misma que conocimos hace casi 30 años.

Star-Fox
Star-Fox

Jugabilidad

Star Fox recupera la jugabilidad clásica de Nintendo 64 con una mezcla de acción, aventura y disparos sobre rieles. Durante la mayor parte de la campaña controlaremos a Fox a bordo de su icónica Arwing, una nave ágil y veloz que puede mejorar su potencia de fuego conforme avanzamos por los niveles, aunque también puede degradarse si recibe demasiado daño.

La Arwing cuenta con propulsores, frenos, el clásico giro de tonel para desviar disparos y reposicionarnos rápidamente, además del rizo, una maniobra que permite esquivar a los enemigos que nos persiguen por la retaguardia.

En el apartado ofensivo dispone de un láser que puede mejorarse en dos ocasiones, un disparo cargado con seguimiento automático y daño de área, además de las ya conocidas bombas, capaces de eliminar grandes grupos de enemigos y que deben conseguirse durante las misiones.

Cada enemigo derrotado otorga un punto, mientras que eliminar varios con un solo ataque concede bonificaciones de puntuación. Los jefes y algunos objetivos especiales también ofrecen puntos extra, aunque en ciertos casos la recompensa dependerá de la rapidez con la que logremos derrotarlos.

Toda esta puntuación tiene un propósito muy concreto: desbloquear rutas alternativas y conseguir las medallas de cada nivel, necesarias para acceder al Modo Experto y a diversos elementos desbloqueables.

Uno de los aspectos más importantes de Star Fox sigue siendo su estructura no lineal. En cada partida podremos seguir rutas distintas y, al cumplir determinadas condiciones durante las misiones, cambiará tanto el camino como el destino del equipo. Aun así, la decisión final casi siempre quedará en manos del jugador, lo que invita a repetir la campaña una y otra vez.

Como recompensa por mejorar nuestras puntuaciones y completar los distintos desafíos, desbloquearemos avatares para la cámara, banners, iconos y, por supuesto, el Modo Experto, cuya obtención puede llevar alrededor de cinco horas, dependiendo de la habilidad de cada jugador.

Además, se incluye un modo multijugador con tres mapas, cada uno con objetivos y reglas propias, aunque sigue sintiéndose como un añadido secundario más que como uno de los principales atractivos del juego.

Si esperabas una gran expansión respecto al original, la realidad es que no hay demasiadas novedades. Más allá de algunos ajustes y recompensas adicionales, el cambio verdaderamente importante de este remake está en su apartado visual.

Star-Fox
Star-Fox

Gráficos

Creo que todos tuvimos la misma reacción al ver el tráiler de presentación:

«¿Qué les pasó a los personajes?»

Aunque ya se rumoreaba que Star Fox regresaría después de su aparición en la película de Super Mario, nadie estaba realmente preparado para la nueva dirección artística. Si bien puede justificarse tomando como referencia la portada original de Super Nintendo, la realidad es que apuesta por un estilo completamente distinto, mucho más cercano al realismo en algunos aspectos y dejando de lado los rasgos exagerados que antes les daban tanta expresividad.

Y, siendo sinceros, el resultado no es del todo malo. Aunque personalmente extraño el estilo refinado de Star Fox Zero, e incluso el diseño que vimos en la película de Super Mario, esta nueva interpretación consigue una identidad propia. Además, combinada con unos escenarios llenos de detalle y texturas muy trabajadas, logra que el apartado visual sea difícil de ignorar, para bien o para mal.

Eso sí, los fans de toda la vida probablemente sean quienes más resientan este cambio, y con razón. Fox y Falco pierden parte de ese aspecto antropomórfico que los caracterizaba para adoptar una apariencia mucho más cercana a los animales en los que están inspirados. Como consecuencia, su expresividad facial también se reduce, haciendo que en algunas escenas transmitan menos personalidad que en entregas anteriores.

Con el paso de las horas terminé acostumbrándome a la mayoría de los rediseños, aunque Falco sigue siendo el que menos me convence. No me parece un mal diseño, pero sí lo considero inferior a todas sus versiones anteriores.

En cuanto a Slippy y Peppy, nunca fueron personajes con los que tuviera un gran apego, así que sus nuevos diseños no me molestan. No diría que mejoran, pero tampoco creo que desentonen con el resto del elenco.

Otros personajes sí recibieron un merecido lavado de cara, como Pigma y Wolf. En especial Pigma, que ahora luce mucho más imponente. En el caso de Wolf, aunque visualmente se ve muy bien, ha perdido parte de la intimidación que transmitía en versiones anteriores. Puede que esa sensación también esté relacionada con la menor dificultad del juego, pero es un detalle que terminé notando durante toda la campaña.

Star-Fox
Star-Fox

Dificultad

Puede que mi percepción esté influenciada por el tiempo que ha pasado desde la última vez que jugué Star Fox 64 o Star Fox 64 3D, pero, aun así, este remake se siente bastante más sencillo.

Con un control renovado, nuevas opciones de asistencia, una mayor cantidad de elementos para recuperar vida y una Arwing mucho más resistente, es difícil quedarse atascado durante la campaña. Sobre todo porque ahora existe la posibilidad de continuar la partida cuando te quedas sin vidas e incluso cambiar al Modo Fácil. Antes eso simplemente no existía: si perdías todas tus vidas, tocaba empezar desde el principio.

En términos generales, me parece un cambio positivo. Siempre estará disponible el Modo Experto para quienes busquen un reto mayor, y hacer que el juego sea más accesible beneficia a un público mucho más amplio.

El problema, en mi opinión, es otro. Star Fox nunca ha sido una saga especialmente larga, y al reducir la dificultad queda todavía más expuesta la falta de contenido adicional o de novedades realmente sustanciales que justifiquen volver una y otra vez.

Ahora bien, si jugaste Star Fox Zero, entenderás por qué el modo en primera persona es una historia completamente distinta. Ya sea en solitario o en cooperativo, pilotar la Arwing desde la cabina supone un desafío mucho mayor.

La visibilidad se reduce considerablemente, los giros de tonel se vuelven más incómodos de ejecutar y la precisión al apuntar también se resiente. No diría que sea la mejor forma de jugar, pero sí es una excelente opción para quienes buscan un desafío adicional y una experiencia mucho más inmersiva.

Star-Fox
Star-Fox

Contenido

Aquí es donde este remake realmente flaquea.

La verdad es que Nintendo supo vender muy bien sus novedades, pero en el producto final la mayoría de los extras resultan curiosos durante un rato, aunque terminan siendo bastante intrascendentes.

Tenemos un prólogo que prácticamente ya nos habían mostrado por completo desde la presentación del juego; la función de cámara con avatares, que —además de requerir una cámara compatible que se vende por separado— pierde rápidamente el efecto de novedad; y unas cinemáticas que, aunque son impresionantes y están repletas de detalles, después de completar la campaña varias veces empiezan a sentirse más como una interrupción que como un incentivo, haciendo que lo más probable sea terminar omitiéndolas.

Por supuesto, el corazón de Star Fox 64 siempre ha sido la rejugabilidad: mejorar puntuaciones, descubrir rutas alternativas, conseguir medallas y completar desafíos. Todo eso sigue presente y funciona tan bien como siempre.

El problema es que, si encuentras este remake entre $1,250 y $1,500 pesos mexicanos, es inevitable esperar algo más. Más contenido nuevo, más modos de juego o, al menos, alguna sorpresa que justifique volver a pagar por un título que, en esencia, sigue siendo el mismo clásico de hace casi 30 años.

Star-Fox
Star-Fox

Lo positivo

La base de Star Fox 64 ya era excelente. Su gameplay siempre fue increíblemente adictivo y, gracias a las mejoras y a las nuevas opciones de control, este remake potencia aún más las virtudes del original.

Aunque la historia no cambia de forma sustancial, sí incorpora detalles que enriquecen la narrativa y desarrollan mejor a los personajes. Slippy deja de sentirse tan insufrible e inútil, Pigma pierde parte de ese tono ridículo que tenía en versiones anteriores y, por primera vez, el crecimiento de Fox resulta realmente palpable. Antes parecía el líder perfecto desde el primer minuto; ahora sí consigue transmitir la inexperiencia de alguien que todavía está aprendiendo a cargar con el legado de su padre.

También me gustó que Star Fox se perciba más como un grupo de mercenarios independientes que como una simple extensión del ejército de Corneria, ya que le da mucha más personalidad al equipo.

En el apartado visual, aunque la dirección artística de los personajes pueda resultar divisiva, el trabajo técnico es impresionante. Velan Studios consigue escenarios llenos de detalle que contrastan enormemente con los fondos simplificados de Star Fox 64 e incluso con los de Star Fox Zero, todo ello manteniendo una fluidez constante de 60 FPS, algo digno de reconocer.

Sorpresa inmensa me llevé al descubrir que el juego estaría completamente doblado al español latino. Aunque Nintendo ha hecho un gran esfuerzo por localizar sus franquicias más importantes, Star Fox está muy lejos de ocupar ese lugar en la actualidad, por lo que esta localización se siente como un paso enorme para la saga.

Ojalá este no sea un caso aislado y sirva para que más franquicias de Nintendo, especialmente las que llevan años sin recibir tanta atención, también puedan contar con un doblaje completo al español latino en futuros lanzamientos.

Star-Fox
Star-Fox

Lo negativo

El principal problema es que el contenido adicional no termina de justificar el precio.

Si tu intención es volver a vivir Star Fox 64 con un apartado gráfico completamente renovado, este remake cumple perfectamente. Pero si esperas una reinvención, nuevos modos de juego o suficiente contenido como para diferenciarse claramente de las versiones anteriores, lo más probable es que termine quedándose corto.

Otro aspecto discutible es el rediseño de los personajes. Para quienes crecimos con la estética más caricaturesca de la saga, esta nueva apariencia pasa de ser extraña a, en algunos casos, insatisfactoria. No me parece un mal trabajo, pero varios personajes pierden parte de la esencia y la personalidad que transmitían únicamente con su diseño.

Estoy convencido de que no tenían por qué verse exactamente igual que antes, e incluso es posible que, con el paso del tiempo, terminemos acostumbrándonos a esta nueva imagen, como me ocurrió a mí. Sin embargo, todavía faltará tiempo para que este estilo pueda sentirse como el nuevo estándar de la franquicia.

También quiero destacar la inclusión de un doblaje latino, algo que me sorprendió gratamente y que sin duda se agradece. Aun así, tengo algunas reservas con la dirección de voces.

La interpretación de Fox cambia por completo su personalidad y actitud. Aunque su evolución está bien planteada y termina ofreciendo muy buenos momentos, el contraste con versiones anteriores es bastante brusco. Lo curioso es que esa reinterpretación no se aplica de forma consistente al resto del elenco.

Personajes como Peppy, por ejemplo, conservan prácticamente la misma personalidad de siempre. El problema es que esa caracterización ya no termina de encajar con el tono más realista que busca el remake. Su voz y su forma de actuar recuerdan demasiado a la versión caricaturesca que antes funcionaba perfectamente, pero que ahora ni siquiera los propios personajes parecen tomar con la seriedad que merece el veterano del equipo.

Star-Fox
Star-Fox

Conclusión

Star Fox mejora una base que ya era excelente para su época. No se limita a repetir paso a paso lo que hicieron sus predecesores; se permite tomar algunos riesgos, incorporando novedades que, en su mayoría, resultan agradables y no alteran la esencia del juego.

Sin embargo, no todos esos cambios serán bien recibidos. Los nuevos modelos de los personajes, el doblaje y algunas decisiones artísticas seguramente dividirán a los fans, mientras que el contenido adicional no alcanza a justificar, por sí solo, el precio de lanzamiento.

Al final, será el futuro de la franquicia el que decida si este remake representa únicamente otro regreso a la Guerra de Lylat o si, por fin, Nintendo y sus socios se atreven a explorar todo el potencial que aún tienen por ofrecer Star Fox, su universo y sus personajes.

esfera_4

RANK 4/5

Ya no más reinicios para Star Fox, por favor, Nintendo.

Scroll al inicio