¿Qué harías si no obtuvieras la justicia que mereces?
En un mundo donde dependemos de distintos sistemas, ya sean económicos o judiciales, es difícil no sentir que, en algún momento, intentarán sacar provecho de nosotros como individuos. Son estructuras diseñadas para mantener el control de la sociedad, pero tarde o temprano presentan fallas y, al estar dirigidas por las mismas personas que buscan controlar, resulta inevitable sentirse defraudado o decepcionado.
Antes de continuar, quisiera agradecer a Cine Canibal, quienes nos invitaron a la función de esta película basada en hechos reales.
Tony Kiritsis llega a las oficinas de Mortgage Montgomery con una cita para reunirse con el CEO, M. H. Hall, aparentando tener un brazo lesionado y llevando consigo una supuesta propuesta de negociación. Es ahí donde descubre que Hall no se encuentra en la oficina y que únicamente está presente su hijo. Aunque esto lo molesta, continúa con su plan y entra a la oficina del joven, donde revela sus verdaderas intenciones.
Con una escopeta en mano y un plan cuidadosamente preparado, lo toma como rehén para sacarlo del edificio con relativa calma. Antes de hacerlo, llama a la policía para informar sobre el secuestro y exigir que el caso sea difundido por todos los medios de comunicación posibles. Incapaces de detenerlo, las autoridades lo siguen hasta su departamento, donde expone sus exigencias. A partir de ese momento comienza una intensa negociación entre ambas partes para satisfacer a Tony, quien se siente traicionado y estafado por los prestamistas, mientras todo el país observa el intercambio en televisión.
La Negociación se desarrolla durante la década de los setenta y recrea un hecho real que, en su momento, fue transmitido por televisión, por lo que existe abundante documentación sobre el caso. Esto le permite combinar momentos dramáticos con otros inesperadamente cómicos, producto de lo inusual de la situación.
Uno de los aspectos más destacables de la cinta es su edición. En varios momentos llega a sentirse como un documental, utilizando fotografías de periódicos que cobran vida mediante transiciones hacia imágenes de video con la estética y el estilo de cámara propios de la época, para después regresar a una fotografía más tradicional.
Algo que no termina de convencerme es el trabajo de peinado, vestuario y maquillaje. Con los personajes principales luce bastante sólido y ayuda a vender la ambientación, pero conforme aparecen personajes secundarios o extras, el nivel de detalle disminuye notablemente. Da la impresión de que solo fueron caracterizados lo suficiente para no desentonar con el resto del reparto, lo que deja entrever las limitaciones presupuestarias de la producción.
Al no profundizar demasiado ni en el drama ni en el estudio de sus personajes, la película se mantiene en un punto medio. Nunca pierde la atención del espectador, pero tampoco logra convertirse en una experiencia particularmente memorable. Pasarás un buen rato viéndola, aunque probablemente no pases mucho tiempo reflexionando sobre lo que Tony realmente buscaba obtener con el secuestro. Del mismo modo, la psicología del resto de los personajes apenas se explora, limitándose a mostrar de forma superficial cómo se sienten y qué piensan.
La Negociación, aunque no me parece una obra maestra, creo que logrará agradar a la mayoría del público. Plantea algunos temas interesantes que probablemente te acompañen durante el camino de regreso a casa y cuenta con personajes llenos de carisma, tanto aquellos con los que es fácil simpatizar como los que despiertan el efecto contrario.
