Desde que Sam Raimi presentó The Evil Dead en 1981, la franquicia se ha convertido en una de las máximas referencias del cine de terror. A lo largo de los años ha sabido reinventarse sin perder aquello que la hizo especial: posesiones demoníacas, violencia desmedida y una sensación constante de que nadie está realmente a salvo. Después del éxito de Evil Dead Rise, la saga regresa con Evil Dead: En Llamas, una película que entiende perfectamente qué esperan los seguidores, pero que también busca ofrecer una experiencia todavía más intensa.
Antes de continuar esta reseña quiero agradecer a Sony Pictures México por la invitación a la premier de esta película.
La historia vuelve a apostar por un grupo de personajes atrapados en un lugar del que escapar resulta prácticamente imposible. Lo que comienza como una reunión familiar marcada por el duelo poco a poco se transforma en una pesadilla cuando el Necronomicón vuelve a hacer de las suyas y los Deadites aparecen para convertir cada habitación en un escenario de horror. La premisa puede parecer familiar para quienes conocen la saga, pero la manera en que desarrolla la tensión logra mantener el interés durante buena parte de la película.
Uno de los mayores aciertos está en el ritmo. No tarda demasiado en mostrar sus cartas y, una vez que el caos comienza, rara vez da un respiro. Cada escena parece construirse con la intención de superar a la anterior, no solamente por la cantidad de sangre que aparece en pantalla, sino por la creatividad con la que presenta cada enfrentamiento. Es evidente que el equipo detrás de la producción entendió que Evil Dead siempre ha encontrado su identidad en los excesos y aquí los lleva hasta un nuevo límite.
El gore vuelve a ser el gran protagonista. Hay secuencias que seguramente harán que más de una persona aparte la mirada, no únicamente por la cantidad de violencia, sino por lo explícitas que llegan a ser algunas heridas y transformaciones. Sin embargo, nunca da la impresión de que la sangre esté ahí únicamente para impresionar. Todo forma parte de ese sello exagerado que ha acompañado a la franquicia durante décadas y que los seguidores seguramente agradecerán.
Otro aspecto que funciona bastante bien es la atmósfera. La película consigue transmitir una sensación constante de desesperación. Conforme avanza la historia resulta evidente que los personajes están completamente rebasados por la situación y eso provoca que el espectador también sienta esa presión. Más que depender de los clásicos sustos repentinos, apuesta por construir una tensión que permanece durante casi todo el metraje, haciendo que incluso los momentos de aparente calma se sientan incómodos.
En cuanto a los personajes, cumplen con su función dentro de la historia. Quizá no sean los más memorables que ha tenido la franquicia, pero sí logran generar el suficiente interés para que importe lo que sucede con ellos. Además, las actuaciones ayudan a vender el miedo y la desesperación que viven conforme los Deadites comienzan a tomar el control.
Visualmente también hay varios momentos que destacan. La fotografía aprovecha muy bien los espacios cerrados para reforzar la sensación de encierro y la dirección sabe cuándo acercar la cámara para hacer que cada ataque resulte todavía más impactante. Hay planos que recuerdan a las películas clásicas de la saga y funcionan como un homenaje para quienes han seguido este universo desde hace años.
Lo mejor es que, aunque mantiene un enorme respeto por el legado creado por Sam Raimi, no se siente como una simple copia de entregas anteriores. Conserva la esencia que convirtió a Evil Dead en un referente del terror moderno, pero encuentra la forma de presentar una historia con personalidad propia y suficiente identidad para justificar su existencia.
Al final, Evil Dead: En Llamas demuestra que la franquicia sigue teniendo mucho por ofrecer. Es una película que entiende perfectamente a su público y entrega exactamente lo que promete: tensión, posesiones, violencia creativa y una experiencia intensa de principio a fin. Puede que no reinvente el género ni cambie las reglas de la saga, pero sí ofrece uno de esos viajes sangrientos que recuerdan por qué Evil Dead continúa siendo una de las series de terror más queridas por los aficionados.
Si eres fanático del horror sin censura, de los efectos prácticos y de esas películas que no tienen miedo de llevar todo al extremo, esta nueva entrega merece un lugar en tu lista. Y si apenas estás conociendo la franquicia, también funciona como una excelente oportunidad para descubrir por qué, más de cuatro décadas después, el Libro de los Muertos sigue siendo uno de los objetos más aterradores del cine.
Por cierto aquí les dejo mi video con mis impresiones sin spoilers.
Disfrútenla solo en cinépolis
