Cine Reviews | SUPERGIRL

Supergirl

Supergirl siempre ha vivido bajo una sombra enorme. No porque le falte poder, personalidad o historias interesantes, sino porque inevitablemente ha tenido que cargar con el peso de ser «la prima de Superman». Durante décadas, cuando alguien mencionaba su nombre, la comparación aparecía de forma automática. Quizá por eso llegué a esta película con mucha curiosidad, porque más allá de ver una nueva producción de DC, quería descubrir si finalmente lograría construir una identidad propia dentro de este nuevo universo cinematográfico.

Antes de continuar, quiero agradecer a Warner Bros. Pictures MX por la invitación para la función de esta película.

Pero bueno después de verla, puedo decir que sí lo consigue.

La película tiene una sensación de aventura que se percibe desde el principio. Estamos acostumbrados a que muchas historias relacionadas con Superman se desarrollen en la Tierra, con Metrópolis como escenario principal y con la humanidad como eje central de sus conflictos. Aquí las cosas son distintas. La historia nos lleva a recorrer diferentes mundos, civilizaciones y rincones del espacio que amplían considerablemente la escala de este universo. Visualmente hay secuencias muy atractivas y varios momentos donde las peleas, persecuciones y enfrentamientos logran mantener la emoción en un nivel bastante alto. Además, Krypto termina siendo una de las mejores sorpresas de toda la película. Cada vez que aparece en pantalla roba sonrisas, aporta carisma y se convierte en uno de esos personajes que terminan ganándose al público casi de inmediato.

Sin embargo, conforme avanzaba la historia, empecé a experimentar una sensación bastante curiosa. No porque la película fuera mala ni mucho menos, sino porque muchos de sus escenarios y conceptos me resultaban familiares. Había momentos que me recordaban a Star Wars, otros que evocaban el espíritu aventurero de Guardianes de la Galaxia e incluso algunos que tenían cierta vibra de Mad Max. Llegó un punto donde me descubrí intentando identificar referencias e inspiraciones en lugar de concentrarme únicamente en la trama. Pero mientras más lo pensaba, más llegaba a una conclusión: quizás el problema no es la película, sino que llevamos tantos años consumiendo historias de superhéroes, ciencia ficción y universos compartidos que cada vez resulta más difícil sorprendernos por completo.

Aun así, la película encuentra rápidamente su mayor fortaleza en la propia Supergirl. Lo que más me gustó de esta versión es que no intenta convertirse en una copia de Superman. De hecho, gran parte de su atractivo radica precisamente en lo diferente que es. Mientras Superman suele representar la esperanza, la paciencia y la capacidad de ver siempre lo mejor en las personas, Supergirl es mucho más impulsiva, emocional y directa. Hay momentos donde toma decisiones que Clark jamás tomaría y eso le da una personalidad muy marcada. Se siente como un personaje con voz propia, con conflictos propios y con una forma distinta de enfrentarse al mundo.

Y creo que ahí está el mayor logro de la película.. Hay una autenticidad en su forma de actuar que la vuelve interesante de seguir, incluso cuando la historia entra en terrenos que ya hemos visto antes en otras franquicias. Poco a poco deja de sentirse como «la prima de Superman» y comienza a sentirse simplemente como Supergirl.

También me gustó la sensación de construcción de mundo que transmite la película. Se nota que DC está intentando establecer algo más grande para el futuro y, aunque todavía hay mucho camino por recorrer, este proyecto deja ver varias piezas interesantes para lo que vendrá después. De hecho, terminé con la impresión de que esta es apenas la primera gran oportunidad para que el personaje demuestre todo su potencial dentro del nuevo DCU.

No considero que sea una película perfecta. Hay momentos donde ciertas influencias son demasiado evidentes y algunas situaciones pueden sentirse familiares para quienes consumen constantemente cine de ciencia ficción o superhéroes. Pero al mismo tiempo tiene corazón, tiene personalidad, tiene muy buenas secuencias de acción y, sobre todo, tiene una protagonista que logra sostener la historia con suficiente fuerza para que quieras seguir viendo más de ella en el futuro.

Al final, lo que más me dejó esta película fue una sensación que no esperaba. Más allá de los efectos visuales, de las batallas o de las conexiones con el futuro de DC, sentí que estaba viendo el nacimiento de una heroína que por fin encontró su propio lugar. Y eso es algo que no siempre ocurre en este tipo de producciones. Quizá por eso salí del cine con una sonrisa. No porque acabara de ver la mejor película de superhéroes de todos los tiempos, sino porque vi a un personaje que finalmente logró dejar atrás las comparaciones para comenzar a escribir su propia historia. Y si este es el camino que seguirá el nuevo universo de DC, entonces definitivamente tengo curiosidad por ver qué sigue para ella.

🎬 Disfrútala solo en Cinépolis.

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