Cine Reviews | El Afinador

ELAFINADOR

Hay películas que son difíciles de describir, no porque sean excepcionalmente complejas, más bien es por la sensación que te dejan, esa permanencia de pensamientos que te siguen al terminar la película, no porque oculten un giro inesperado o porque jueguen con la información que recibe el espectador, sino porque consiguen convencerte de algo para después obligarte a cuestionarlo.

Eso me ocurrió con El Afinador.

Antes de continuar, primero quiero agradecer a Zima Entertainment por permitirnos acceso a la función de prensa de esta película.

La película nos presenta a Nikki, un afinador de pianos con hiperacusia y oído absoluto. Debido a su condición, cada sonido puede convertirse en una agresión para sus sentidos. La música, aquello que alguna vez definió su vida, terminó convirtiéndose en algo que ya no podía disfrutar de la misma manera. Sin embargo, su extraordinaria capacidad auditiva le permite hacer algo inusual que descubre casi por casualidad: abrir cajas fuertes de combinación simplemente escuchándolas.

Lo que sigue parece, en apariencia, un thriller criminal clásico. Nikki termina relacionándose con un grupo de especialistas en seguridad que utilizan la información obtenida durante sus trabajos para robar objetos de valor en casas de personas adineradas. Y es aquí donde la película comienza a sembrar una idea peligrosa.

Porque durante buena parte de la historia resulta fácil simpatizar con ellos.

Vemos mansiones enormes con pianos que nadie toca. Instrumentos costosos convertidos en simples adornos. Personas que desconocen el valor del trabajo de quienes los mantienen funcionando. Clientes que parecen incapaces de apreciar aquello que poseen.

Incluso Nikki lo menciona en algún momento; muchos de los pianos que afina existen únicamente para decorar una habitación.

Y entonces aparecen los ladrones con una lógica aparentemente sencilla: si alguien posee una colección de relojes de lujo y pierde uno, probablemente ni siquiera lo note. Tal vez se le olvide que existió, tal vez compre otro, pero su vida seguirá exactamente igual.

Después de todo, existe una realidad innegable detrás de esa idea. Mil dólares pueden cambiar la vida de una persona y ser poco más que una cantidad olvidada en un pantalón para alguien que posee millones. La diferencia entre ambas situaciones existe y la película no intenta ocultarla.

Sin embargo, poco a poco la historia empieza a desmontar esa lógica.

Dentro de esta historia de crimen, música y un poco de romance, la película nos hace preguntarnos la diferencia entre el valor y el precio, y demostrarnos que no son la misma cosa.

Durante toda la película los personajes intentan asignar valor a las cosas: a los relojes, a los pianos, al dinero, al trabajo de otros, incluso a las personas.

Y Nikki también está atrapado en esa misma búsqueda.

La habilidad y conocimiento de alguien puede ser tan valorado como despreciado, y esto lo vemos en Nikki, por ejemplo, la técnica, el conocimiento y la experiencia que tiene como afinador y técnico, cosas que lleva años refinando, carecen de valor para quienes lo contratan, mientras que una casualidad generada por su condición es enormemente remunerada a pesar de la ilegalidad que eso implica, y un objeto dentro de la película es justamente el que rompe con toda esta idea, tal como los ladrones deducen, su valor monetario es mínimo para quienes poseen muchos, sin embargo es un lujo excesivo para quien jamás ha poseído uno, pero su valor emocional lo vuelve un objeto irremplazable cuando lleva consigo emociones y recuerdos.

Al final, El Afinador utiliza robos, mafias, criptomonedas y cajas fuertes para hablar de algo profundamente humano. De cómo valoramos las cosas, cómo justificamos nuestras decisiones, y de cómo incluso valoramos conceptos y características de nosotros mismos.

Quizá por eso su conclusión resulta tan poderosa.

Y supongo que, de una manera poética, descubrir un valor mayor a una película que probablemente para muchos pasará desapercibida es otro de los mayores ejemplos que nos da esta película.

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