¡Hola, aventureros de Frames! Prepárense para una reseña que les va a sacar más de una risa y que posiblemente los anime a darle una oportunidad a una joya que, créanme, vale cada segundo. Hoy les traigo mis primeras impresiones de la demo de Dragon Quest VII Reimagined, y debo confesarles algo: mi copia de 3DS ya está sudando frío (y no es por el clima).
La Historia: nosotros, Kiefer y una Aventura que NO los hará dormir (o sí, pero menos que antes)
Siguiendo la fórmula clásica de la saga, encarnamos a nuestro héroe y a su amigo, el príncipe Kiefer, en su obsesión por descubrir islas más allá de su hogar, Estard. Lo que empieza como un sueño de explorador termina en un viaje en el tiempo gracias a unas tablillas de piedra mágicas y una vocecita misteriosa que, honestamente, suena como ese amigo que siempre te mete en problemas.
Aquí, el primer ¡Sacudón de cabeza!: la localización al español latino. Dios santo. Frases como «ponerse bien trucha», «si te cayó el chahuiscle» o «la mera verdad» me hicieron soltar carcajadas que alarmaron al gato. Al principio sí me sacó un poco de onda, ¿no les ha pasado que escuchan un modismo tan local que piensan «¿en qué momento mi juego aprendió a hablar como mi tío?»? Pero después de unos minutos, no podía parar de disfrutar la calidad y el cariño puesto en esta adaptación. Es una delicia para los oídos y un golpe directo de nostalgia para cualquiera que creció escuchando esos dichos. ¡Bravo por ese detalle!
Gameplay: Adiós, Molestias del Pasado. Hola, Calidad de Vida.
Si el Dragon Quest VII original de PS1 era como andar en bicicleta con una llanta ponchada, y el de 3DS le puso aire, esta reimaginación le montó un motor turbo. ¿Qué tal si les digo que hay:
Carrera (¡adiós a caminar como en cámara lenta!).
Batallas automáticas y súper rápidas.
¡Enemigos que se evaporan con un golpe si están muy débiles! (adiós a las peleas tediosas contra los slimes).
Sin encuentros aleatorios (bendito sea el mapa que te muestra a los bichos).
¡Curarse y guardar la partida en santuarios portátiles! (nada de estar corriendo a la iglesia cada dos minutos).
Es una lista tan larga de mejoras que hasta mi agenda se sintió intimidada. La exploración se siente más directa, aunque debo admitir que, al alejar la cámara y mostrar casi toda la isla de entrada, se pierde un poquito esa magia de «¿qué habrá detrás de ese árbol?».
Gráficos y Sonido: Muñequitos en 3D que Hipnotizan
Al principio, extrañé el cel shading de Dragon Quest XI, pero luego supe el detallazo: los modelos 3D están basados en escaneos de muñecos reales hechos para el juego. ¡Es como jugar con un diorama viviente de Akira Toriyama! Los diseños son fieles al mítico artista, las animaciones tienen esa chispa Square Enix, y los efectos en batalla son un festival visual.
En cuanto al sonido, la banda sonora de Sugiyama suena más épica que nunca, y los efectos son esos clásicos reconfortantes que te transportan a los 8 bits con clase. Pero el gran extra es el doblaje en inglés (con acentos británicos, escoceses, etc.), que le da una personalidad única a cada personaje. Kiefer suena como el niño rico consentido que es, y Maribel… bueno, su voz le queda como anillo al dedo a su personalidad de sabelotodo.
El Verdicto Final (de la Demo)
Dragon Quest VII Reimagined no es solo un lavado de cara; es una reinvención con cariño, mejores jugabilidades que un buffet libre, y una localización en español latino que es la mera neta. ¿Tiene detalles menores? Algunos, como lo de las habilidades «Worked Up» que se activan solas en batalla automática, pero en el gran esquema de las cosas, son como quejarse de que el pastel de chocolate trae demasiadas chispas.
¿Quieren saber más? En los próximos días, aquí en Frames, les traeré la reseña completa, donde profundizaré en los giros de la historia, el sistema de oficios (¡que vuelve y es glorioso!), y les daré más razones por las que este juego podría ser el RPG perfecto para newcomers y veteranos. ¡Y habrá más chistes malos, se los prometo!
Mientras tanto, no dejen de probar la demo. Además de que es una muestra jugable generosa, si la completan consiguen un ofni especial para Maribel. Y créanme, después de escucharla decir «¡ponte trucha!» en medio de una batalla, querrán tenerla tan bien vestida como sea posible.
Nos vemos en la isla siguiente, aventureros. ¡Y recuerden: siempre lleven curación extra, porque nunca saben cuándo les va a caer el chahuistle!
