Gamergy México 2025: una experiencia que nunca pasa de largo.
Antes de continuar esta reseña quiero agradecer a Gamergy por extendernos la invitación para cubrir su convención,
Hay eventos que marcan tendencia y otros que se convierten en verdaderos puntos de encuentro para toda una comunidad. Gamergy pertenece a este segundo grupo. Aunque ya son varias las ediciones que han llegado a la Ciudad de México, lo cierto es que cada año logra renovarse y mantenerse como un espacio que no pasa de largo.
En los últimos tiempos, la escena gamer ha enfrentado retos importantes. El más reciente fue la disolución de la LLA de League of Legends, liga que durante años encontró en Gamergy el escenario perfecto para sus finales de temporada, llenando de euforia a los fans y demostrando que Latinoamérica podía vivir los esports con la misma pasión que cualquier otra región del mundo. Aunque esa etapa ya terminó, la esencia permanece: Gamergy sigue siendo el lugar donde convergen la competencia, la creatividad y la cultura gamer.
En Frames tuvimos la fortuna de estar presentes los tres días de esta edición 2025 en Expo Santa Fe. Y desde el momento en que se cruzaban las puertas, la atmósfera lo decía todo: luces, pantallas gigantes, cosplay, stands interactivos y miles de asistentes que compartían la misma emoción. Caminar por los pasillos era como entrar a un universo alterno donde los videojuegos, la tecnología y la diversión eran protagonistas.
Experiencias que aceleran el pulso
Uno de los momentos más intensos llegó gracias a BYD. Subirse a un auto de la marca y dejarse llevar por un conductor profesional fue una inyección de adrenalina que muchos no esperaban encontrar en un evento gamer. Las vueltas a toda velocidad arrancaban gritos y risas, recordándonos que Gamergy va más allá de las consolas y que también puede ofrecer emociones en el mundo real.
El stand de LEGO fue otro de los grandes aciertos. Ahí la premisa era sencilla pero desafiante: construir un modelo específico con piezas limitadas y en tiempo récord. Entre la presión del reloj y la emoción de competir, la actividad se convirtió en un imán para chicos y grandes. No solo era armar, sino también usar la imaginación y demostrar creatividad bajo presión. Esa vibra de reto constante es justo lo que mantiene viva la chispa de este tipo de convenciones.
Disfrutamos especialmente las esculturas de los mundos de Minecraft y Mario Bros, donde cualquiera podía tomarse una foto increíble con personajes como Mario, Peach o el Creeper.
Si fueron de los afortunados que tuvieron acceso VIP, contaban con una sala exclusiva para descansar y consumir alimentos. Una experiencia bastante recomendable para quienes tuvieron el privilegio.
Un aspecto que parecía estar siempre en movimiento durante todo el Gamergy fueron los concursos. Cada vez que volteabamos, había una nueva dinámica, y cada una de ellas con premios. A veces los veía participando en juegos, otras haciendo ejercicio. En el caso de Cinépolis, usaron una cápsula. Por todos lados se incentivaba a la gente a participar, generando así una experiencia mucho más entretenida.
El color del cosplay
Gamergy es, sin duda, un paraíso para los cosplayers. No solo porque es un escaparate perfecto para mostrar atuendos trabajados con detalle y pasión, sino porque la comunidad les da un lugar protagónico. Ver a decenas de ellos recorrer los pasillos, posar para fotos y convivir con el público le dio un toque de fantasía al evento. Incluso hubo mesas especiales donde algunos fungían como anfitriones y acercaban aún más la experiencia al público.
Queremos hacer una mención especial a Novita, una cosplayer que en Frames seguimos desde sus primeros pasos y que hoy se ha convertido en una de las más talentosas. Presenciar su evolución y verla brillar en un escenario como Gamergy es un recordatorio de cómo estos eventos también son semilleros de sueños cumplidos.
Energía para seguir el ritmo
Un evento de este tamaño exige mucha energía, y las marcas no se quedaron atrás. Nescafé nos mantuvo activos con bebidas que ayudaban a sobrellevar las largas jornadas con sabores variados para los distintos paladares; Volt aportó ese impulso extra cuando las piernas pedían descanso y no negaremos que nos formamos mas de una vez para probar sus deliciosas bebidas; y Maruchan, fiel compañera de convenciones, ofreció su clásico sabor que siempre es bien recibido en un mini bowl o en un pequeño plato ya fuera la sopa instantánea de tu gusto. Estas pequeñas pausas de sabor también forman parte de la experiencia y se agradecen tanto como los grandes escenarios.
Como experiencia personal, acudimos al stand de Honor, que por la mañana había realizado un concurso de fotografía de cosplay, pero que más tarde se convirtió en un lugar ideal para descansar cómodamente, gracias a los sillones y asientos tipo puff. No era el único sitio para relajarse o conectar tu dispositivo a la corriente, pero al estar ubicado en el perímetro, no solía estar lleno, por lo que era más fácil recargar energías antes de continuar explorando.
Hablando de lugares para recargar energía, Telcel e Infinitum ofrecían la oportunidad de conectar el teléfono, lo cual nos salvó en más de una ocasión de quedarnos sin cámara o comunicación durante el evento.
Un espacio que une comunidades
Más allá de la oferta de stands y actividades, Gamergy 2025 demostró algo fundamental: la unión de comunidades. No importa si eras fan del cosplay, de los esports, de los juegos de mesa, de la tecnología o simplemente habías ido a acompañar a alguien, siempre había algo para ti. Esa diversidad de intereses y perfiles hace que el evento se sienta vivo y que cada asistente pueda construir su propia experiencia.
En definitiva, Gamergy México 2025 volvió a cumplir con creces. Nos recordó por qué es uno de los eventos gamer más importantes de Latinoamérica y por qué cada año genera tanta expectativa. Es un lugar donde se celebra el presente de la industria, se sueña con el futuro y se agradece el camino recorrido.
Y lo mejor de todo es que cada edición parece ser una invitación a regresar. Porque Gamergy no solo es un evento: es una cita anual con la emoción, con la creatividad y con la comunidad gamer que nunca deja de crecer.
Luces y Sombras
Quisiéramos mencionar para finalizar, aquello que nos pareció cuestionable y como primer punto es que la seguridad fue muy rigurosa al punto de la exageración: nos hicieron tirar productos de higiene personal, cuestionaron medicamentos con amenaza de retirarlos y nos revisaron hasta el alma… pero curiosamente, eso solo ocurrió uno de los días. Este tipo de situaciones afectaron a varios de los asistentes. Por un lado, es positivo que se preocupen por la seguridad del evento, pero nos parecieron excesivas algunas de las medidas aplicadas cuando era claro que un desodorante no es una bomba de tiempo.
Otro punto a mejorar durante los tres días fue la consistencia del transporte. Cuando estaba disponible, era sin duda un beneficio muy agradecido, pero hubo poca claridad respecto a los horarios y, más importante aún, faltó una guía clara para localizarlos. Gracias al trabajo de la comunidad esto se hizo menos evidente, pero sería muy valioso que la organización tome en cuenta estos inconvenientes, ya que afectaron tanto a influencers, cosplayers, prensa como al público general.
Estas solo son algunas observaciones que quisiéramos mencionar porque nos importa que estos eventos crezcan y mejoren con cada edición, así más gente estará dispuesta a acudir y con ello más empresas vean el potencial que hay en este evento.
