¿Te gustan los gatos? ¿Qué pasaría si estos tiernos michis se convirtieran en lo más peligroso del mundo? ¿Crees que podrías resistir las ganas de acariciar a un lindo y esponjoso gato de mirada tierna? El fin de la humanidad ha llegado… pero en forma de gatitos adorables.
Antes de continuar, agradezco a Crunchyroll, quienes nos ofrecieron la oportunidad de ver este anime tan peculiar y tierno.
El anime comienza con Kunagi, un joven con amnesia, pero que posee amplios conocimientos sobre felinos y habilidades físicas destacables. ¿Casi como un gato? Aunque desconoce su origen, gracias a la ayuda de Kaoru, una chica de personalidad racional y amable, y su hermano Gaku, dueño de un café de gatos, “Megokoro Nekome”, Kunagi se establece como trabajador de este establecimiento, sin imaginar que la “Pandemaui” estaba a punto de comenzar.
Junto con Kaoru y sus demás compañeros, deberán enfrentarse al virus NN, que convierte a las personas en gatos. Un simple roce o caricia con ellos y terminas convirtiéndote en un adorable gato.
Nyaight of the Living Cat, basado en el manga de Hawkman y Mecha-Roots del año 2000, nos presenta una historia de terror con comedia, en un escenario postapocalíptico muy fuera de lo común: sin zombis, sin sangre, sin violencia… sólo tiernos gatitos.
Un caso claro de esto es cuando el gobierno, que cuenta con armamento y vehículos militares para eliminar a los gatos, reemplaza estas opciones por alfombrillas de púas, barreras de botellas y rociadores de agua. En lugar de armas o bombas, se lanzan pepinos, se usan juguetes para distraerlos y otras ideas ingeniosas que garantizan que ningún gato salga herido.
Pero el resultado es inútil: nada detiene a la horda de gatos, nadie se atreve a lastimarlos. Incluso el uso de estas medidas provoca una gran culpa, especialmente en el protagonista, quien siente que ha cometido un pecado imperdonable: asustar y ahuyentar a los gatos.
¿Con esta ideología tan establecida, qué hará el gobierno? ¿Cómo se detiene algo que no puedes dañar, no puedes evitar tocar y que es irresistible?
Aquí surge la paradoja principal: mientras más lindo sea el enemigo, más difícil es sobrevivir. El virus no representa solo una amenaza biológica, sino emocional. El peligro no está en los gatos como criaturas, sino en la incapacidad de los humanos para enfrentarse a ellos sin una carga afectiva.
Sería interesante que en alguna parte de la trama apareciera un personaje inmune a los gatos, o alguien con una fobia previa hacia ellos. Este personaje sí estaría viviendo un terror real: no por el cariño perdido, sino por el aislamiento absoluto en una sociedad que idolatra a los gatos. El verdadero miedo no es a los gatos, sino a la extinción de lo humano, y al hecho de que el cariño que sentimos por lo adorable puede nublar nuestro juicio crítico.
Otro aspecto relevante que quisiera explorar es que, a diferencia de lo adorable que suena esto, no olvidemos que el género es terror, así que la animación tiene un estilo sobrio que detalla las expresiones faciales de los personajes, lo que también ayuda a resaltar la ternura de los cientos de gatos que aparecen en pantalla. Se hace uso de colores apagados, acorde con la trama, con la única excepción de los gatos: sus colores siguen siendo vibrantes y de gran variedad. Sin duda, los verdaderos protagonistas.
El opening es algo que tengo que destacar: “Cat City”, de THE YELLOW MONKEY, un rock alternativo que mezcla psicodelia visual con siluetas felinas, imágenes de varios y adorables gatos con colores vibrantes. Es un ritmo que, sin saber cómo, se vuelve contagioso.
El anime nos plantea una crítica social sobre la dependencia afectiva y lo peligroso que puede ser aquello que luce tierno y adorable. Sin darnos cuenta, esta debilidad refleja nuestras propias vulnerabilidades. Invita a reconsiderar qué significa el peligro, la tentación, la pérdida y el afecto. Nos presenta un escenario que contradice todo lo que esperaríamos de un virus apocalíptico y nos obliga a pensar si realmente sabemos distinguir entre lo entrañable y lo letal.
Ideal para quienes aman los gatos… pero también para quienes disfrutan del anime que se atreve a pensar diferente. Una fórmula bastante fuera de lo común: ternura y caos.
SHANAH
