Especial | Así se vivió Liverpool Gaming Fest 2026

Amigos de Frames, este fin de semana tuvimos la oportunidad de asistir como prensa al Liverpool Gaming Fest 2026 en Centro Banamex, y salimos con mucho que contar. Probamos juegos que nos dejaron bastante emocionados, nos encontramos con personajes queridos y recorrimos un evento que, en esta ocasión, sí nos hizo sentir que los videojuegos eran los protagonistas.

Antes de entrar en detalles: si están leyendo esto hoy, domingo 11 de octubre, todavía pueden lanzarse. La entrada es gratuita y el horario de este último día es de 10:00 a 18:00 horas. Eso sí, vayan con tiempo y paciencia, porque hay muchísimo que hacer… y muchísima gente queriendo hacerlo.

Una de las primeras cosas que me gustaron fue la selección de marcas y experiencias. Ahí estaban Nintendo, PlayStation, SEGA, Capcom, Ubisoft y EA Sports, acompañadas de ASUS, HyperX, Huawei, JBL, Intel, AMD, NVIDIA, MSI, Razer, Logitech y Lenovo. También había espacio para Blokees, Pop Mart, Funko, Panini, Pokémon, Harry Potter, Disney Store y los gachapones de Bandai Namco. Y, por supuesto, Maruchan, porque entre tanta caminata también hay que recuperar energía.

Más allá de cuántos nombres había, sentí que los stands tenían sentido dentro del evento. En otras convenciones uno termina encontrándose exhibiciones cuya relación con los videojuegos hay que buscar con lupa. Aquí, entre juegos, hardware, accesorios y coleccionables, el recorrido se sentía mucho más conectado con lo que fuimos a buscar.

Pero vamos con lo que personalmente más disfruté: SEGA nos dio acceso especial para probar cuatro de sus juegos, y vaya que aprovechamos la oportunidad.

STRANGER THAN HEAVEN fue uno de mis grandes favoritos de la visita. Su ambientación me atrapó desde que tomé el control. La demo me permitió recorrer tres épocas diferentes de Japón y disfrutar de esos detalles que hacen que quieras quedarte explorando en lugar de correr directamente al siguiente objetivo.

Pude entrar a restaurantes a comer, visitar una tienda de discos, conversar con algunas personas y tomar el tren. Hasta me puse a recoger colillas de cigarro. No sé para qué me vayan a servir después en el juego final, pero ustedes saben cómo funciona esto: si un videojuego me deja recoger algo, yo lo guardo. Ya veremos.

El combate también me dejó muy buenas sensaciones. La propuesta te hace utilizar L1, L2, R1 y R2, además de prestar atención a cuándo esquivar y defenderte. Me gustó tener que involucrarme con los controles y encontrarle el ritmo a los enfrentamientos; fue una de las partes que más disfruté de la demo.

Y aquí tengo que presumir algo: fui el único del equipo de Frames que logró derrotar al borracho que funcionaba como una especie de jefe al final de la demostración. Permítanme dejarlo por escrito, porque esas pequeñas victorias también cuentan.

Visualmente me encantó, y tanto el sonido como la ambientación ayudaron muchísimo a meterme en su mundo. Además, la gente de SEGA nos comentó que la resolución de la demostración no era la adecuada y que la versión final se vería mejor. Habrá que comprobarlo cuando llegue el juego completo, pero lo que pude jugar ya me dejó muy entusiasmado. Fue un auténtico placer pasar ese rato con él.

Después tocó Alien: Isolation 2, donde mi desempeño fue… bastante menos presumible. Al principio me costó un poco entender por dónde avanzar, pero una vez que encontré el camino también encontré al xenomorfo. Varias veces. O, siendo más precisos, él me encontró a mí.

Cada vez que me atrapaba me daba un buen susto, y aunque intenté salir adelante, no conseguí escapar de la nave. Sí se me hizo difícil, pero también tengo que reconocer que mis habilidades para el sigilo probablemente no ayudaron demasiado. Pasé de presumir mi victoria en STRANGER THAN HEAVEN a descubrir que, en el espacio, esconderme no es lo mío.

Con Crazy Taxi: World Tour la sensación fue completamente distinta: tomar el control me transportó directamente a mis años con Dreamcast. Todavía conservo mi consola y ahí jugué tanto Crazy Taxi como Crazy Taxi 2, así que este regreso tenía un significado especial para mí. La música, los gráficos y la jugabilidad me devolvieron esa emoción de subirme a un taxi y convertir cada viaje en una locura.

Lo que probé me pareció un regreso que le hace justicia a la saga. Terminé contento, satisfecho y con ganas de seguir jugando. También me dio mucho gusto ver que más personas podían acercarse a probarlo: algunos seguramente llegaban con los mismos recuerdos que yo; otros estaban descubriendo por primera vez lo que significa ser taxista con SEGA. Bienvenidos, aquí se viene a pisarle.

Por su parte, Persona 4 Revival se veía muy bien y, en lo que pude probar, se sentía mejor que nunca. Como fan de Persona, me dio muchísimo gusto reencontrarme con este juego. Si nunca se acercaron al original, esta nueva versión pinta como una gran oportunidad para descubrirlo, y tener la demo ahí era una excelente manera de empezar.

SEGA también cuidó los espacios para tomarse fotografías, con escenarios dedicados a sus juegos que invitaban a detenerse entre una demostración y otra. Sonic Racing: CrossWorlds también llamó la atención de los asistentes, que podían acercarse a probar sus carreras.

Y hablando del erizo, Sonic apareció en distintos momentos del día para fotografiarse con sus fans. Siempre amable, siempre dispuesto a posar y con una fila que dejaba clarísimo cuánto lo quiere la gente. La espera era larga, pero llevarse esa foto tenía su recompensa.

Fuera de las demos también encontré varias cosas que vale la pena reconocer. Las áreas de Just Dance tenían un ambiente buenísimo, con música y personas animándose a bailar. Por momentos me recordaron aquellas visitas al E3, cuando Ubisoft mantenía un espacio lleno de movimiento y buena energía. Me dio mucho gusto volver a sentir un poquito de eso aquí.

Las zonas de competencia de FC 26 y Fortnite se percibían bien organizadas, al igual que las actividades de K-pop, cosplay y las firmas de actores de doblaje. La conducción fue dinámica y, durante lo que nos tocó presenciar, se notaba coordinación para mantener el programa en movimiento, sin esos tiempos muertos que terminan apagando el ánimo del público.

También quiero reconocer los premios del concurso de cosplay, porque me parecieron recompensas que sí tomaban en cuenta el esfuerzo de los participantes. Preparar un buen cosplay requiere tiempo, trabajo y dinero, y se agradece ver un evento que ofrece incentivos a la altura.

Para quienes van en familia, estaba la Zona Kids, con actividades para que los pequeños también disfrutaran parte del recorrido. Yo, por mi lado, saqué mi insignia de Liverpool y me entretuve con las dinámicas de escanear códigos QR en distintos puntos. Eso sí, entre una cosa y otra terminé perdiéndome y ya no conseguí todas mis recompensas. Me faltó completar esa misión secundaria.

Ahora voy con mis impresiones negativas: había filas prácticamente para todo. Para dejar la mochila en paquetería, porque no permitían ingresarla; para registrarse, incluso como prensa; para entrar; para las actividades; para la foto con Sonic o con Mario… y para Maruchan, aunque esa uno la hace con cariño.

Entiendo que la entrada gratuita permite que muchísimas personas se acerquen, y eso es algo muy positivo. Sin embargo, hubo momentos en los que la cantidad de asistentes y las esperas pesaban sobre la experiencia. Me recordó a ciertas ediciones de La Mole de hace algunos años, cuando moverse entre tanta gente ya era parte del reto.

Liverpool necesita trabajar en el flujo de acceso, la paquetería y la organización de las filas para que el público pueda aprovechar mejor su visita. Porque tener muchas actividades está muy bien, pero también hace falta que alcance el tiempo para disfrutarlas.

Aun con ese problema, me fui con una impresión muy positiva del Liverpool Gaming Fest 2026. Comparándolo con las primeras ediciones, sí percibí una evolución: una propuesta más clara, stands que aportaban al recorrido y actividades que mantenían el ambiente encendido.

Personalmente, me llevo el gusto de haber probado los juegos de SEGA, el regreso a mis recuerdos con Dreamcast, los sustos del xenomorfo y las ganas de seguir explorando STRANGER THAN HEAVEN. Y sí, también me llevo el derecho de recordarle al equipo quién derrotó al borracho.

Gracias a Liverpool y a SEGA por la invitación y las facilidades para esta cobertura. Si todavía alcanzan a ir hoy, láncense con tiempo, elijan qué quieren jugar primero y disfruten. Hay razones de sobra para pasar un buen rato… nada más vayan preparados para las filas.

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