La llegada de Proyecto YoRHa a Overwatch fue inesperada, pero sorprendentemente efectiva.
Personalmente, no lo vi venir, y creo que pocos jugadores hubieran pensado en un crossover como este, pero definitivamente algunos de los mejores regalos son los que no se esperan.
Esta colaboración logra tomar la identidad elegante con bases negras y blancas de la saga Nier.
En especial, la skin de Kiriko como 2B se roba completamente las miradas.
Antes de continuar me gustaría agradecer a Blizzard por permitirnos el acceso a esta colaboración.
Ya sé que sonara repetitivo, pero la skin de Kiriko como 2B es fácilmente de las mejores que ha tenido el juego.
No solo por fidelidad a NieR: Automata, sino porque funciona dentro de la estética del juego, no desentona… se integra.
Y lo mismo pasa con todas las skins:
- Kiriko → 2B
- Vendetta → A2
- Wuyang → 9S
- Mercy → Commander White
- Lifeweaver → Adam
Hay algo clave y que funciona muy bien, ya que, aunque no seas fan de NieR, su peso dentro de la industria ya es innegable.
Entre juegos, una adaptación al anime que tuvo un éxito bastante grande, y la presencia cultural de los personajes, la saga NieR ha construido una identidad tan fuerte que incluso fuera de su contexto sigue funcionando, por lo que no importa si te gusta o no NieR, incluso si nunca lo has jugado, su presencia visual ya es lo suficientemente importante como para que a cualquiera se pueda sentir interesado por esta colaboración.
Lo que no termina de convencer
La falta de variedad en roles, de los cinco personajes, 4 son supports,1 es DPS, 0 tanques presentes.
No porque los diseños sean malos, sino porque limita la experiencia.
La colaboración pudo haber sido una oportunidad para diversificar, pero termina cayendo en una selección bastante cerrada.
Por otro lado, la elección de personajes, ya que otra vez Kiriko y Mercy. Y sé que funciona, sé que son de las preferidas, y hablando con total sinceridad, se ven increíbles con lo que se pongan. Pero también refuerzan una sensación constante dentro del juego, hay personajes que siempre están en el centro, y otros que siguen esperando su turno.
Conclusión
A pesar de los problemas recurrentes, la colaboración entre Overwatch y Proyecto YoRHa es, en muchos sentidos, un acierto.
Visualmente, cumple —y en algunos casos, supera expectativas.
Demuestra que el juego puede adaptarse a otras identidades sin perder la suya, además de que demuestra el interés de Blizzard por mantener el juego fresco e interesante para los jugadores
