El fenómeno de Demon Slayer continúa imparable. Desde su estreno el pasado 11 de septiembre, Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba Castillo Infinito se ha coronado como la película de anime más vista de todos los tiempos en Latinoamérica, liderando la taquilla en 11 países, entre ellos México, Brasil, Perú, Chile y toda Centroamérica.
La cinta, que marca el inicio de la trilogía cinematográfica final de la saga, no solo arrasó en su primer fin de semana, sino que ya superó los ingresos totales de cualquier otra película de anime estrenada anteriormente en Argentina, Bolivia, Colombia, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
En México, la película ha alcanzado una recaudación de 16.6 millones de dólares (más de 307 millones de pesos mexicanos), mientras que en Brasil ya acumula 8.1 millones de dólares (aproximadamente 43.8 millones de reales brasileños). Ambas cifras consolidan el enorme impacto de la franquicia en la región y su dominio absoluto en la taquilla.
Distribuida por Crunchyroll y Sony Pictures Entertainment, Castillo Infinito es la primera entrega de una trilogía que adaptará el arco final del manga de Koyoharu Gotouge. La película se proyecta en salas tradicionales y formatos premium de gran tamaño, brindando una experiencia visual y emocional a la altura del clímax de la historia.
Con este nuevo récord, Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba Castillo Infinito reafirma su posición como uno de los mayores fenómenos culturales del anime moderno, demostrando que la pasión del público latinoamericano por Tanjiro y compañía sigue más viva que nunca.