Las películas de terror muchas veces crean expectativas que en algunas ocasiones terminan siendo decepcionantes, afortunadamente Haz que regreses no entra ese nicho y es que desde los primeros compases , la ansiedad se apodera de ti. La atmósfera claustrofóbica y la tensión palpable te envuelven, haciendo que cada escena se sienta como una presión constante en el pecho.
Antes de continuar, quisiera agradecer a Sony Pictures México por la invitación a la función de medios.
La dirección de los hermanos Philippou es magistral; logran crear una narrativa que no solo asusta, sino que también te hace reflexionar sobre el dolor, la pérdida y la obsesión. La actuación de Sally Hawkins como Laura es perturbadora y conmovedora a la vez; su interpretación de una madre adoptiva que busca desesperadamente traer de vuelta a su hija fallecida es tan real que te hace cuestionar los límites de la cordura humana.
Pero lo que realmente te deja sin aliento es la sensación de ansiedad constante. Cada giro en la trama, cada revelación, te hace sentir como si estuvieras atrapado en una pesadilla de la que no puedes despertar. La película no te permite relajarte ni por un momento; te mantiene en vilo, con el corazón acelerado y la mente llena de inquietudes.
Las escenas gore son especialmente impactantes. La violencia es explícita y detallada, con efectos prácticos que aumentan la sensación de realismo. Una de las escenas más perturbadoras muestra a un niño mudo, Oliver, mordiendo una cuchilla de cocina y desgarrando la madera de una mesa, provocando una sensación de incomodidad física en el espectador. Estas secuencias son tan gráficas que pueden hacer que te sientas incómodo en tu asiento, con una presión en el pecho que refleja el terror que se muestra en pantalla. Literal había escenas en donde me estaba rascando inconscientemente de la ansiedad que me estaba provocando.
Además, las actuaciones de los hermanos protagonistas son geniales. Los Philippou logran que cada gesto, mirada y reacción transmita miedo, desesperación y vulnerabilidad. La ciega, con su interpretación silenciosa pero poderosa, agrega una dimensión extra de tensión y misterio, mientras que el otro personaje clave aporta un contraste necesario que intensifica la atmósfera opresiva de la película.
Haz que regrese no es solo una película de terror; es una experiencia emocionalmente intensa que te deja marcado mucho después de que los créditos hayan terminado. Si buscas una película que te haga sentir, que te haga cuestionar y que te deje pensando durante días, esta es la indicada.
Y sí señores, ¡el cine de terror está más vivo que nunca!
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