Cine Reviews | Better Man: La historia de Robbie Williams

Better-Man

20 de febrero, 2025

¿Qué es lo que define el éxito en la vida? ¿La cantidad de logros, las amistades que formamos, ser felices con lo que hacemos, tener una familia o conseguir el dinero suficiente para comprar cualquier cosa? Es imposible que sea la misma respuesta para todos y puede que, aunque creamos conocerla, sea la equivocada. Better Man: La historia de Robbie Williams, de Michael Gracey, nos pone en la piel (o debería decir en el pelaje) del protagonista, transportando al espectador a las emociones que experimentó en distintas etapas de su vida.

Antes de continuar quisiera agradecer a Diamond Films la invitación a la versión Karaoke de Better Man.

Robert Williams siempre ha tenido una fascinación por la música y el baile, inspirado por su padre, quien amaba entretener al público. Aunque no siempre tuvo el talento y, sobre todo, la disciplina que requería para entrar a una banda o componer sus propias canciones, su madre y abuela siempre lo apoyaron, mientras que su padre lo dejó al cuidado de ellas para perseguir su sueño en otra ciudad. Robert creció con la idea de que conseguir la fama solucionaría sus problemas. Con su carisma, logró entrar a una boyband (momento en que adquiere su seudónimo, Robbie), que, aunque no fuera su mayor deseo, fue el primer paso para adquirir el reconocimiento que buscaba. Su vida fue similar a una montaña rusa, con momentos muy altos, pero también muy bajos.

Better Man: La historia de Robbie Williams es un biopic musical sobre la vida de Robbie Williams hasta este momento. Sin embargo, tiene algo muy particular: trata de verse como una autobiografía, ya que, aunque no fue escrita por él mismo, se siente como si toda la historia nos la contara solo desde su perspectiva. Usa muchos simbolismos, como el notorio hecho de que el protagonista se ve como un chimpancé durante todo el largometraje, probablemente para resaltar lo poco atractivo que se sentía respecto a los demás, su carácter impulsivo pero carismático, o tal vez un complejo de inferioridad. Hay muchas razones por las que se tomó la decisión de darle esa apariencia, y creo que muchos encontrarán una explicación diferente.

Hay muchos aspectos positivos. Si te gustan los musicales, creo que quedarás fascinado con las interpretaciones, las coreografías, los escenarios y las tomas. Son muy dinámicas y creativas, a veces algo salvajes, pero fácilmente captan tu atención, logrando que no te aburras en ningún momento. Se utilizan muchos clásicos del rock y pop de finales del siglo pasado y principios de este, cada uno perfectamente sincronizado con las emociones del protagonista, lo cual tiene todo el sentido si consideramos que él es el compositor. También hay otras piezas musicales, como las que predominaban en su época de boyband, que solo reflejan la ambición de los integrantes.

Era natural que, al ser una autobiografía de solo 2 horas, todo fuera demasiado rápido, con muchos momentos que no logran capturar todos los pensamientos y sentimientos que quiere expresar el protagonista o algunos de los personajes secundarios. Fácilmente te perderás en los números musicales y no será fácil retener los datos que te ofrecen para entender la perspectiva de Robbie.

Incluso si eres como yo, que no soy un gran fanático de los musicales, recomiendo que vayas a verla. No solo hay excelentes interpretaciones musicales con coreografías creativas, sino que también se nota el esfuerzo de los actores por mostrar la visión de Robbie sobre sí mismo y sobre todos aquellos que lo rodeaban. Podría definir esta película como un gran video musical, de esos que tratan de contar una historia, pero que no solo usan las palabras de la letra, sino que todo lo que se muestra, desde el escenario hasta el vestuario, forma parte de lo que el autor quiere exhibir.

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Noke

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